Getafe (Madrid), 20 may (EFE).- El Getafe deberá apuntalar las bases de un nuevo proyecto ante la más que posible desbandada de varios de los jugadores que han hecho historia este año, y que probablemente cambiarán de aires hacia clubes más importantes.
De momento, el principal pilar de un equipo, el entrenador, ha decidido abandonar el cargo tras un año lleno de altibajos. Michael Laudrup llevó al Getafe a su segunda final de Copa del Rey consecutiva y consiguió que toda España estuviera pendiente del televisor en el partido de cuartos de la UEFA ante el Bayern de Múnich.
Sin embargo, el danés tuvo problemas en la Liga y en ciertos momentos de la temporada no supo o no pudo tener una buena comunicación con el vestuario. Esos dos factores y la ambición de fichar por un club de mayor entidad fueron suficientes para que Laudrup haya decidido no continuar en el equipo madrileño.
A la marcha del danés habrá que sumar la de varios futbolistas. Rubén De la Red y Esteban Granero, dos de las agradables sorpresas de la temporada, pueden volver al Real Madrid, club que cedió a ambos al Getafe. La continuidad del primero es improbable, pero Ángel Torres luchará para que Granero aguante un año más en el club.
Hacia Valencia miran otros dos jugadores también cedidos. Pablo Hernández y Jaime Gavilán podrían regresar al conjunto levantino. Al igual que en el caso de Rubén De la Red y Esteban Granero, el primero tiene menos posibilidades de quedarse, mientras que Gavilán podría continuar en Getafe.
También habrá que fijarse en el próximo mes en el futuro de dos jugadores. Ikechukwu Uche y Daniel "Cata" Díaz suenan como refuerzos para el Atlético de Madrid. La llegada del argentino al Calderón es más lógica que la del nigeriano. Uche ha decepcionado en el Getafe y la familia atlética valorará con lupa su adquisición.
Tampoco hay que olvidar que como todos los años, puede haber algunas sorpresas inesperadas. La temporada pasada, contra todo pronóstico, Vivar Dorado abandonó el barco. Este año, algún peso pesado del vestuario, de los llamados veteranos, podría hacer lo mismo. Además, habrá que fijarse en el futuro del guardameta Óscar Ustari, que no ha completado una buena temporada y podría abandonar la disciplina madrileña.
Si las previsiones se cumplen, la condición de equipo trampolín del Getafe podría provocar una gran desbandada. Pero esta situación no es nueva para la entidad presidida por Ángel Torres. Todos los años el presidente tiene que inventarse una plantilla con la que sobrevivir en Primera. Y siempre le ha salido bien. Torres no ha perdido el tiempo y ya ha fichado a varios futbolistas.
El último fue el defensa turco Ibrahim Kas, internacional con su selección y ya ex jugador del Besiktas. También está atado el centrocampista del Borussia Monchengladbach Eugen Polanski y el hijo de Michel, Adrián González. Otra llegada podría ser el del central del Valladolid Rafael López "Rafa", que reforzaría el centro de la zaga madrileña.
Pero donde más se esforzará Torres será en el banquillo y en la delantera. El Getafe ha notado su falta de gol este año. La perdida de Daniel Güiza fue insustituible y salvo la agradable sorpresa de Juan Albín, los arietes del club no han cumplido. Por eso, la contratación de un gran goleador será primordial en las oficinas del club.
Para el puesto de entrenador muchos son los candidatos. Gonzalo Arconada, Rafael Martín Vázquez, Quique Sánchez Flores, Unai Emery, Míchel o José Antonio Camacho. Excepto el último, de nuevo parece que llegará un técnico joven y ambicioso, como los que le gustan a Torres. El que llegue no lo tendrá fácil. El listón es muy alto. De nuevo, habrá que renovarse, encajar piezas y sorprender, como todos los años.



