Eurosport - mar 20 may 20:19:00 2008
Chelsea, Manchester United y Liverpool ocuparon tres de los cuatro puestos de semifinales en la actual edición de la Liga de Campeones. El cuarto equipo inglés en liza, el Arsenal, quedó fuera en cuartos tras disputar ante los 'Reds' una de las eliminatorias más apasionantes de los últimos años.
A nadie le hubiese extrañado que cualquiera de estos cuatro clubes ingleses hubiera llegado a la final. Cada uno de ellos tiene una plantilla de verdadero lujo hecha a base de talonario. Cech, Terry, Lampard y Drogba; Van der Sar, Vidic, Cristiano Ronaldo y Rooney; Reina, Hyypia, Gerrard y Torres; Almunia, Gallas, Cesc y Adebayor. Las 'columnas vertebrales' de estas plantillas asustan. Pero son aderezadas por otro sinfín de nombres ilustres, valgan como ejemplo Van Persie, Rosicky, Hleb, Mascherano, Xabi Alonso o Voronin. Y esto sólo en el caso de Arsenal y Liverpool, de los finalistas hablaremos más adelante.
La Premier se quedó estancada hace algunos años. En parte por los pocos reflejos de los máximos responsables de la FA y en parte por esa autenticidad que llevan por bandera los ingleses y que en ocasiones se confunde con lo rancio. Una década atrás, antes del boom del fútbol de pago, era casi más fácil ver un partido de la liga inglesa que uno de la española. Tras aquellos años, el fútbol se volvió excesivamente local. Bastante tenían en cada país para hacer rentable el fútbol local como para pensar en exportarlo.
Los fichajes multimillonarios los realizaban las escuadras del Calcio. Luego ese control económico pasó a España, que todavía posee el récord del traspaso más caro de la historia (Zidane de la Juventus al Real Madrid por 70 millones de euros). Las empresas deportivas se hipotecaban gastando un dinero que no tenían y que preveían tener. El fútbol británico mientras se ajustaba el cinturón y miraba con nostalgia las grandes noches europeas casi siempre con protagonistas alemanes, italianos o españoles.
Un producto multinacional
A la fuerza ahorcan. Algo había que hacer y no había nada que perder. La Premier se puso las pilas y comenzó a pensar en el fútbol como un producto que había que rentabilizar al máximo. Y llegó el éxito. La liga inglesa es la competición futbolística más exportada. Es un producto cuidado, elaborado. Todas las semanas en España tenemos la oportunidad de ver más de un partido. Un partido precedido por piezas que nos explican la situación de cada club, que nos ofrecen entrevistas con los jugadores y los entrenadores. Vamos, que nos contextualizan cada encuentro, nos hacen partícipes del campeonato. Nos convertimos en 'supporters' y lo vivimos con igual pasión que si fuese un partido de nuestro equipo de siempre.
Así pasa en España y también en China, y en Francia, Italia, Holanda, Alemania, Estados Unidos o Australia. Las cifras se multiplican, ya tenemos un producto nacional convertido en multinacional. Los clubes se benefician de ello, son rentables y atraen a los magnates. Si a eso le sumamos el contenido emotivo que posee el fútbol británico por encima del resto, tenemos a la gallina de los huevos de oro.
Torres y Cesc brillan en territorio inglés y nos venden al Arsenal y al Liverpool. Van Persie hace lo propio con el Arsenal en Holanda. Anelka ficha por el Chelsea y en Francia son del Chelsea. Cristiano y Nani hacen historia con el United y en Portugal venden al Manchester. En suma, una jugada perfecta.
La primera opción de un crack hoy en día es irse a la Premiership. Si el Real Madrid o el Barcelona quieren fichar a alguien, ahí está Abramovich para llevárselo si es realmente bueno o para encarecerlo. Si lo quiere el Milan, el Arsenal puja. Si el Bayern contacta con alguien, ya lo ha hecho antes el Manchester United.
Cierto es que entre estos cuatro y el resto de clubes ingleses hay una notable diferencia. Se podría decir que el nivel medio en España e Italia está más cerca del mejor y del peor. Sin embargo, el Portsmouth se acaba de proclamar campeón de la FA Cup. Podemos esperar sin temor a equivocarnos un Tottenham potente y un City competitivo a medio plazo, por poner dos ejemplos.
A la cabeza de Europa
Así nos econtramos al Chelsea de Abramovich que, a golpe de talonario, cada verano realiza dos o tres fichajes sonados. Nos encontramos al Arsenal de Wenger, de quien cabe la duda de si es mejor entrenador u ojeador, y que además dispone de efectivo para no dudar en pagar lo que haga falta por una joven promesa, como en el caso de Theo Walcott. Similar es el 'Spanish Liverpool' de Rafa Benítez y a medio camino de estos ejemplos queda el United, mitad talonario mitad fútbol de base (creado o adquirido).
Todas las señales de las últimas temporadas apuntan a que esto no es fruto de la casualidad ni algo a corto plazo. La Serie A todavía tendrá que recuperarse totalmente del 'Calciogate' que relegó a la Juve y dejó tocados a otros tantos clubes. Y La Liga tiene que aclarar todavía que es lo que ocurrirá con el fútbol en televisión, saber si va a ser viable darlo en abierto, pagando o si muchos tendrán que cerrar el chiringuito por vivir por encima de sus posibilidades.
Dos equipos que asustan
El Chelsea tiene una plantilla que cada vez que hay jornada de selecciones nacionales protagoniza una auténtica diáspora. Cech, Terry, Carvalho, Ferreira, Ashley Cole, Bridge, Lampard, Ballack, Makelele, Malouda, Mikel, Joe Cole, Wright-Phillips, Essien, Anelka, Drogba, Shevchenko, Kalou, Pizarro... ¿Alguién da más? Incluso tras haber prescindido de José Mourinho (uno de los primeros entrenadores galácticos) ha podido disputarle la liga al Manchester, en un avance de la final de la Champions. Avram Grant seguro que tiene su buena parte de mérito, pero con semejante plantel lo más difícil habrá sido decidir quién se quedaría en la grada.
Enfrente estará el Manchester United de sir Alex Ferguson, propiedad del magnate norteamericano Malcolm Glazer. Un tándem casi perfecto. Ferguson es un 'animal de los banquillos', más concretamente es el 'animal del banquillo' de Old Trafford. La sabiduría de 'Fergie' y la chequera de Glazer han servido para juntar en un mismo equipo a Van der Sar, Vidic, Brown, Ferdinand, Evra, Neville, Silvestre, Carrick, Giggs, Hargreaves, Nani, Scholes, Cristiano Ronaldo, Saha, Tévez y Rooney.
Es un sistema diferente al de los 'Blues'. Están los 'Red Devils' de siempre (Scholes, Neville...) y los fichajes de relumbrón (con Cristiano como máximo exponente).
Sea cual sea el resultado, la hegemonía europea del fútbol británico a nivel de clubes quedará establecida tras la final. Hay que resignarse y elegir bando, o simplemente sentarse y disfrutar del partido que encumbrará por duodécima vez en la Copa de Europa a un club del Reino Unido.