FOTOS I El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona

Yahoo Noticias

La propagación del coronavirus por España y la implantación del estado de alarma han impuesto separaciones entre familias y amigos durante más de tres meses. La imposibilidad de moverse entre comunidades autónomas ha provocado que padres, madres, hijos e hijas no hayan podido verse o abrazarse durante un largo periodo.

En las residencias de ancianos el brote ha tenido un gran impacto y muchas de ellas han prohibido las visitas durante la pandemia para evitar los contagios de este grupo de población tan vulnerable. Con la vuelta a la nueva normalidad se han empezado a producir los primeros reencuentros y han dejado imágenes conmovedoras.

Una residencia de Barcelona ha posibilitado estas reuniones, aunque por precaución ha habido láminas de plástico entre unos y otros. Agustina Cañamero, por ejemplo, ha pasado 102 días separado de su esposo, Pascual Pérez. Nunca antes habían estado tanto tiempo sin estar juntos y el reencuentro ha sido muy emotivo.

Más historias que te pueden interesar:

Dolores Reyes Fernández, de 61 años, y su padre, José Reyes Lozano, de 87, se abrazan por primera vez en cerca de cuatro meses tras la reanudación de las visitas a un centro de mayores, en Barcelona. Entre ellos hay una fina lámina de plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Dolores Reyes Fernández, de 61 años, y su padre, José Reyes Lozano, de 87, se abrazan por primera vez en cerca de cuatro meses tras la reanudación de las visitas a un centro de mayores, en Barcelona. Entre ellos hay una fina lámina de plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
En Agustina Cañamero, de 81 años, y Pascual Pérez, de 84, se abrazan y besan a través de una pantalla de plástico. El miedo que atenazó a Agustina Cañamero durante los 102 días que ella y su esposo de 84 años pasaron físicamente separados durante el brote de coronavirus en España se disolvió en el momento en que la pareja de abrazó separada por una película de plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
En Agustina Cañamero, de 81 años, y Pascual Pérez, de 84, se abrazan y besan a través de una pantalla de plástico. El miedo que atenazó a Agustina Cañamero durante los 102 días que ella y su esposo de 84 años pasaron físicamente separados durante el brote de coronavirus en España se disolvió en el momento en que la pareja de abrazó separada por una película de plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Isabel Pérez López, de 96 años, recibe un abrazo a través de una cortina de plástico de su yerno, José María Vila, de 69, en un centro de mayores, en Barcelona. Un abrazo puede transmitir ternura, alivio, amor y devoción, aunque esté envuelto en plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Isabel Pérez López, de 96 años, recibe un abrazo a través de una cortina de plástico de su yerno, José María Vila, de 69, en un centro de mayores, en Barcelona. Un abrazo puede transmitir ternura, alivio, amor y devoción, aunque esté envuelto en plástico. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Desplázate para ir al contenido
Anuncio
Dolores Reyes Fernández habla con su padre, José Reyes Lozano. Los reencuentros están siendo muy emotivos tras mucho tiempo separados. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Dolores Reyes Fernández habla con su padre, José Reyes Lozano. Los reencuentros están siendo muy emotivos tras mucho tiempo separados. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Isabel Pérez López reacciona detrás de una sábana de plástico durante la visita de su hija, Beatriz Segura, a la residencia de mayores en la que vive, en Barcelona. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Isabel Pérez López reacciona detrás de una sábana de plástico durante la visita de su hija, Beatriz Segura, a la residencia de mayores en la que vive, en Barcelona. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Dolores Reyes Fernández sostiene las manos de su padre, José Reyes Lozano. Durante el brote de coronavirus en España, los centros de mayores prohibieron las visitas para tratar de proteger a sus residentes de un virus que se cebó con muchos ancianos. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Dolores Reyes Fernández sostiene las manos de su padre, José Reyes Lozano. Durante el brote de coronavirus en España, los centros de mayores prohibieron las visitas para tratar de proteger a sus residentes de un virus que se cebó con muchos ancianos. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Dolores Reyes Fernández toca la cara de su padre, José Reyes Lozano, tras la larga separación por el coronavirus. El virus se ha cebado especialmente con las residencias de ancianos. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Dolores Reyes Fernández toca la cara de su padre, José Reyes Lozano, tras la larga separación por el coronavirus. El virus se ha cebado especialmente con las residencias de ancianos. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Isabel Pérez López recibe un abrazo a través de una cortina de plástico de su hija, que la visitó en un centro de mayores de Barcelona. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Isabel Pérez López recibe un abrazo a través de una cortina de plástico de su hija, que la visitó en un centro de mayores de Barcelona. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Isabel Pérez López se apresura a abrazar a su hija tras estar separadas durante todo el estado de alarma. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Isabel Pérez López se apresura a abrazar a su hija tras estar separadas durante todo el estado de alarma. (AP Foto/Emilio Morenatti)
Agustina Cañamero y Pascual Pérez se abrazan y besan a través de una pantalla de plástico. Nunca habían estado tanto tiempo separados como en el confinamiento. (AP Foto/Emilio Morenatti)
El amor, con plástico de por medio, en una residencia de ancianos de Barcelona
Agustina Cañamero y Pascual Pérez se abrazan y besan a través de una pantalla de plástico. Nunca habían estado tanto tiempo separados como en el confinamiento. (AP Foto/Emilio Morenatti)

Otras historias