Ni agua oxigenada ni alcohol: este es el modo correcto de curar heridas

Mónica De Haro
·5 min de lectura

Limpiar heridas con alcohol o agua oxigenada no es una buena opción. Tampoco dejarla secar al aire o meternos en el mar creyendo que se nos curará antes. Esta es la razón por la que no debes hacerlo

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Las heridas y el agua oxigenada no hacen buena pareja. Los médicos afirman que lo mejor es rociar la herida con un primera lejano del agua oxigenada: el monóxido de dihidrógeno. Es decir, agua. (Foto: Getty)

Es lo primero de lo que echamos mano cuando nos hacemos un pequeño corte o rasguño. Ni siquiera nos paramos a pensarlo. Salimos corriendo al botiquín a por ese bote inconfundible que todo lo cura. Pues ya es hora de que te enteres: llevas toda la vida curándote mal. Aunque es el antiséptico más común, usar agua oxigenada con el fin de desinfectar heridas no es lo más conveniente.

Es una de esas creencias heredadas que ni siquiera nos cuestionamos. Algodón, agua oxigenada y a soplar. Y cuanto más echamos, más tranquilos nos quedamos. De hecho, solemos respirar aliviados cuando escuece y hace burbujas porque “se está curando”. Si encima a esa reacción burbujeante le sucede una espuma blanca pensamos que el trabajo está hecho.

Hemos oído y repetido esta idea de generación en generación convencidos de que así ayudamos a que la herida se cure antes. Para solucionar el escozor que provoca el agua oxigenada, soplamos. “Así se pasa antes” le decimos a los niños para que aprendan a aceptar el dolor. En realidad, no es así. Esa sensación nace de los bordes de las heridas y lo que en realidad indica es que están quemándose.

Qué es un antiséptico

Son sustancias químicas que se utilizan sobre las heridas para combatir y prevenir las posibles infecciones que pueden producirse en las zonas dañadas. Combaten el crecimiento, la reproducción y la acumulación de los gérmenes, virus y bacterias.

En concreto, el agua oxigenada es una solución de peróxido de hidrógeno en agua. Este compuesto es bastante oxidante y capaz de destruir componentes de las células. Pero, además, el peróxido de hidrógeno es una sustancia inestable que espontáneamente se descompone en agua y oxígeno.

Para qué sirve

Funciona contra un amplio abanico de microorganismos como las bacterias, la levadura, los hongos y las esporas. Además, la que venden en las farmacias sirve para desinfectar superficies inanimadas.

De hecho, durante la crisis de la Covid-19 este producto (en una concentración de entre el 3 y el 6 por ciento) se ha empleado para desinfectar respiradores artificiales, telas y endoscopios. Y el agua oxigenada está incluida en la lista de la Agencia de Protección Ambiental de Antimicrobianos Activos para su uso contra el coronavirus.

Qué sucede en realidad

Cuando el agua oxigenada entra en contacto con la piel, además de acabar con las bacterias, ataca asimismo a las células sanas de la piel.

Las burbujas son el resultado del contacto del peróxido de hidrógeno con una enzima (catalasa) en el interior de las bacterias, lo que forma agua y oxígeno gaseoso, y esto mismo se reproduce en relación con las células de nuestro órgano más extenso.

treatment of the wound on a man's leg with hydrogen peroxide
No deberíamos rociar heridas abiertas con agua oxigenada porque daña el tejido. El picor que sentimos es señal de que una sustancia irritante está dañando las células de la piel. (Foto: Getty)

Es decir, que el peróxido de hidrógeno y el alcohol pueden matar el tejido normal y las células que intentan curar una herida, tal y como afirma el doctor Thomas Erskine, director del Center for Wound Care de California (Estados Unidos) y especialista en el cuidado de heridas.

Aunque echar agua oxigenada en las heridas no supone ningún perjuicio grave, su uso continuado podría (a la larga) generar algunas complicaciones al dificultar el proceso de curación de las heridas y evitar que cicatricen bien. De hecho, según cuenta la doctora Rachel Rader, del Centro Médico Davis Regional, algunas heridas pueden quedar “atrapadas” y no progresar (lo que puede suceder también con el alcohol), por lo que no aconseja su utilización a largo plazo.

“Veo muchas heridas complejas y crónicas, y mi trabajo no es solo determinar la etiología de la herida, sino también deducir todos los aspectos que puede estar causando que la herida no mejore, así como controlar todo lo que pueda retrasar la curación de la herida”, explica la doctora.

Quién no debería utilizarla

Y es que aunque los efectos bactericidas del peróxido de hidrógeno son excelentes para limpiar la herida y matar las bacterias inicialmente, este mismo beneficio tiene un precio porque el peróxido puede dañar las células de la piel y la angiogénesis, que es el proceso de formación de nuevos vasos. Por tanto, los beneficios no superan los riesgos.

Además, las personas que toman ciertos medicamentos y sufren patologías como la artritis reumatoide y la diabetes cicatrizan peor. Por lo que verter peróxido de hidrógeno en sus heridas puede afectar drásticamente sus posibilidades de curación.

El algodón es suave, si, pero se enganchará. Usa una gasa para ayudarte y cubrir la herida. (Foto: Getty)
El algodón es suave, si, pero se enganchará. Usa una gasa para ayudarte y cubrir la herida. (Foto: Getty)

Lo correcto cuando se produce una herida por corte, golpe, raspón o lo que sea, es:

  1. Lavar con agua y jabón.

  2. Aplicar Yodopovidona (o Pervinox). Para tratar cortes y rozaduras también se aconseja usar pomadas antibióticas, como el Neosporín, aplicadas con venda.

  3. Tapar la herida con una gasa estéril o tiritas para que no se infecte hasta que cierre. Puedes echarle suero fisiológico para arrastrar la suciedad.

  4. Una vez que cierra superficialmente la herida, utilizar Platsul-A o similar.

  5. Nada de agua oxigenada ni alcohol. Y recuerda que no debes soplar, ya que la boca está llena de bacterias y esta práctica es fuente gérmenes. Si lo necesitas, usa un abanico o una cartulina.

También se puede usar Cristalmina, que es según señala Patxi Bueno, enfermero y director de formación del Centro Médico Pamplona, “el mejor desinfectante”. Un medicamento de uso cutáneo cuyo principio activo es el digluconato de clorhexidina. Este antiséptico se aplica sobre la piel y está indicado para heridas y quemaduras leves. “Deberíamos reservar el alcohol para desinfectar material o lavarnos las manos en caso de no tener agua y jabón”, añade.

Por último recordar que los médicos afirman que lo mejor es rociar la herida con un primo lejano del agua oxigenada: el monóxido de dihidrógeno, excelente a la hora de prevenir infecciones y potenciar la cicatrización. La mayoría de las personas lo conoce como ‘agua’.

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