Aleñá, la nueva joya de la Masía: "Solo pienso en seguir en el Barcelona"


EXCLUSIVA

Carles Aleñá (Mataró, 1998) vive en una nube esta temporada. Con diecinueve años recién cumplidos ejerce como cerebro del filial del Barcelona que lidera la tabla en el grupo 3 de Segunda B. Centrocampista DOC, atesora los elementos que antes aprendieron sus predecesores, desde Pep Guardiola a Sergi Roberto, pasando por Xavi Hernàndez, Andrés Iniesta, Cesc Fàbregas, Sergio Busquets y Thiago Alcántara, entre otros. Pero, como todos ellos, pone su propio sello al juego asociativo que todo centrocampista aprende en la Masía desde la más tierna edad.

Él mismo, elegido entre los 50 mejores jugadores jóvenes del mundo por Goal, resume en exclusiva para Goal que "donde me siento más cómodo es dónde juego actualmente en el filial, como interior derecho". Siendo zurdo, prefiere jugar a pierna cambiada para poner pases interiores y probar el disparo desde la distancia. Así ha logrado ya 2 goles y 7 asistencias, además de haberse estrenado con el primer equipo.

Sucedió en la ida de la primera ronda de la Copa del Rey a domicilio del Hércules y lo hizo a lo grande, siendo titular y el único gol del Barcelona, evitando así la derrota en el Rico Pérez. "Intento llevar la situación con normalidad" advierte con una media sonrisa, pues "asumo que mi trabajo es jugar en el filial". No obstante, "estoy encantado con la situación y trabajo muchísimo sin pensar siquiera en ese gol". Demuestra tener bien aprendidas las tesis luisenriquianas: "voy partido a partido, no leo la prensa e intento no hacer mucho caso a lo que se dice". Lo que se comenta es que es el mejor jugador del B, el que tiene más posibilidades de alcanzar el primer equipo.

aleña ps

"Cambia un poco jugar con el primer equipo a hacerlo con el filial" advierte para resumir que "allí encuentras a los mejores del mundo", capaces de convertir un melón en una deliciosa pared que le deje solo ante el portero rival. Si algo está aprendiendo a las órdenes de Gerard López es "la intensidad" y a competir en el fútbol profesional, donde nadie regala nada. Pero él ya sabe qué es jugar con presión desde que era un crío.

Llegó al fútbol formativo azulgrana con tan sólo ocho años procedente del Maristes de su Mataró natal y ha crecido bajo el paraguas del Barcelona que lo ha ganado todo durante la última década. De algún modo, es el primer centrocampista del filial que ha crecido acostumbrado a ver ganar al primer equipo, algo que no vivieron ninguno de sus predecesores. El periodista Oriol Domènech, uno de los mayores expertos de la Masía que existe, dice de él que es "extrovertido y muy maduro" desde niño, lo cual no ha hecho más que beneficiarle en una progresión que le ha llevado a las puertas del primer equipo.

El primer equipo arropó a Aleñá en su debut, donde estableció el empate ante el Hércules

En este período le llamaban 'Maradona', algo que todavía le provoca risas. "Ya no me lo dicen tanto, ahora que me conocen mejor" bromea. "Me lo empezaron a decir en el equipo Cadete porque tenía su mismo peinado y soy zurdo" valora antes de señalar que "no me identifico con él a la hora de jugar, yo no soy Maradona ni ofrezco un perfil similar" admite para explicar que "siempre me lo tomé como un elogio" y poco más, insistiendo entre risas que "de verdad que no se nos puede comparar". Sus referentes, de hecho, siempre fueron otros.

"De pequeño me fijaba mucho en Rivaldo; luego estuvo Deco, que a pesar de no ser zurdo jugaba en mi misma posición" explica. "Hoy me fijo mucho en Iniesta, igual que antes lo hacía con Xavi, todos ellos resumen el perfil que me interesa, así aprendo de todos ellos e intento traducir su juego según mis propias habilidades" en el terreno de juego.

Actualmente es el único jugador de las categorías inferiores que va convocado de forma más o menos asídua con el primer equipo, aunque las urgencias han evitado que Luis Enrique le alineara más a menudo. Acumula hasta siete convocatorias en Liga, donde todavía no ha llegado a debutar, pero lo hará en breve si nada se tuerce. Por lo menos, este es su sueño. "Quiero seguir aquí y alcanzar el primer equipo". Su contrato acaba en junio de 2018 y el Barcelona no va a perderle de vista entonces. Puede ascender al primer equipo o salir cedido como ante hicieran Munir El Haddadi, Alen Halilovic y Deni Suárez, todos ellos con suerte desigual por ahora.

Pero a Aleñá esto es algo que no le preocupa porque sabe lo que quiere y es bien consciente de que "en el fútbol nunca se sabe porque es un mundo que da muchas vueltas y sé que puedo acabar en cualquier parte". Pero que nadie lo dude, el primer objetivo del centrocampista es quedarse y triunfar y ello depende, en buena parte, de él. De cómo trabaje y cómo madure. A fin de cuentas, tiene sólo diecinueve años y un futuro brillante por delante.

Más cosas para leer

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines