Allyson Felix, la atleta que dejó a la poderosa Nike para defender a las deportistas que quieren ser madres

(AP Photo/Charlie Neibergall)
(AP Photo/Charlie Neibergall)

“Esta alianza no es solo por mí, sino por esta pequeña y por cada mujer que tiene sueños. Tú eres digna de esos sueños”, escribió en su cuenta de Instagram la seis veces campeona olímpica de atletismo, la estadounidense Allyson Felix, el miércoles 31 de julio, una vez cerró su vínculo con la marca de ropa deportiva para mujeres, Athleta.

La publicación la hizo tres días después de volver a las competencias, el fin de semana del 27 y 28 de julio, tras estar ausente por ocho meses luego de haber dado a luz a su hija Camryn. Allí, por primera vez en su carrera, compitió sin un patrocinador en su vestimenta, un hecho insólito para una persona con los logros que acumula en su trayectoria.

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Durante el tiempo que pasó entre el periodo de gestación de su hija y el regreso a las competencias, Felix canceló su vínculo con Nike, a la cual acusó en una columna de opinión publicada en The New York Times en mayo de 2019 de ofrecerle una rebaja hasta el 70% de su salario durante su recuperación posnatal.

No parecía suficiente el hecho de que la atleta hubiese escondido su embarazo durante 2018 por temor a lo que ella señaló como “el beso de la industria”, citando a otra deportista Phoebe Wright, que no era más que los obstáculos que tenían las mujeres que competían para cumplir sus sueños de ser madres y a la vez rendir al más alto rendimiento.

La firma de Allyson Felix con Athleta ha sido entendida en el medio como el inicio de un movimiento que la once veces campeona mundial lidera para defender el derecho de las mujeres deportistas a tener una familia cuando así lo deseen, y que esto no sea un obstáculo en sus aspiraciones deportivas ni en los contratos que firmen con sus patrocinadores.

Tras hacer historia, quería cumplir su sueño principal

Allyson Felix es, sin duda, una de las atletas más exitosas de la historia. Acumula seis medallas olímpicas de oro y tres de plata, además de once títulos en los Campeonatos Mundiales, en distintas pruebas, aunque su especialidad son los 200 metros planos.

Desde 2005, la atleta mantiene una relación con su colega Kenneth Ferguson, especialista en las carreras con vallas sin resultados relevantes en su carrera. Juntos decidieron concebir una familia en 2008, aunque tuvieron que sobrepasar muchas dificultades por el temor a que Felix perdiera su estela en el deporte.

Las presiones a las que ella era sometida por su éxito deportivo afectaron su etapa gestacional, y le propiciaron una preclampsia -presión arterial alta en el embarazo- que provocó el parto prematuro de Camryn a las 32 semanas, en noviembre de 2018.

Ella se guardó el secreto y solo lo reveló en diciembre de ese mismo año en una entrevista con la cadena ESPN.

El tiempo que pasó junto a su hija, además de las diferencias contractuales que experimentó con su firma patrocinadora, la hicieron reflexionar sobre la situación que padecen las mujeres deportistas que desean ser madres sin que esto afecte sus carreras deportivas ni tampoco los derechos a los que tienen acceso en sus trayectorias profesionales.

Atreverse a romper un acuerdo que duró más de una década con una firma poderosa como Nike por seguir sus principios y sus certezas pese a tener tanto éxito en su carrera, la han convertido en un ejemplo a seguir por parte de muchas otras deportistas que han alabado su mensaje.

Uno de esos mensajes llegó de Kara Goucher, una atleta estadounidense, subcampeona mundial de los 10.000 metros en los Mundiales de 2007 y representante de EE.UU. en dos Olimpiadas.

En 2010, Goucher tomó la misma decisión de Felix: rompió su vínculo con Nike ya que tras quedar en embarazo, la firma le dijo que no le pagaría hasta que volviera a competir.

Además de Felix y Goucher, otras atletas realizaron las mismas denuncias, como Phoebe Wright y Alysia Montaño.

Hoy Allyson Felix está dispuesta a mantener su lucha, y ya es considerada una activista en su causa. No en vano, logró convencer a una firma como Athleta, que nunca antes había ofrecido su patrocinio a una deportista.

En la bienvenida a la compañía, Athleta le dedicó este mensaje a la atleta:

El efecto mediático que estas deportistas ejercieron sobre Nike obligó a esta empresa a decretar, en mayo de este año, que no contemplaría más los tratos diferenciados en sus contratos con quienes quedaran en embarazo, pero el daño ya estaba hecho, y perdieron a la mejor atleta de la historia.

Otros casos icónicos de deportistas de alto rendimiento

Uno de los casos recientes más comentados fue el de la estadounidense Serena Williams, quien en 2017 reveló que jugó y ganó el Abierto de Australia con ocho semanas de embarazo. Ese resto de temporada no jugó más, y su hija nació en septiembre, no sin antes pasar algunas complicaciones en el parto que condujeron a una cesárea de emergencia.

Otra deportista estadounidense, la voleibolista de playa Kerri Walsh Jennings, señaló en 2012 que ganó la medalla de oro en las Olimpiadas de Londres - en pareja con Misty May-. Esa fue su tercera presea dorada en la carrera.

Kerri Walsh Jennings celebrando el oro conseguido en Londres 2012 (Foto Reuters/Marcelo del Pozo).
Kerri Walsh Jennings celebrando el oro conseguido en Londres 2012 (Foto Reuters/Marcelo del Pozo).

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