Qué le enseñó Ancelotti a Zidane

ANÁLISIS

El Bayern Munich ha decidido destituir a Carlo Ancelotti este jueves, horas después de la derrota del equipo alemán en el Parque de los Príncipes ante el Paris Saint-Germain. Una noticia que no le caerá nada bien a Zinedine Zidane. El actual entrenador del Real Madrid le debe mucho al italiano, uno de sus grandes maestros en el fútbol. Y es que los primeros pasos del francés en un banquillo fueron de la mano de Carletto.

Ancelotti, de campeón a destituido: todos sus títulos

Era el verano de 2013 cuando Ancelotti fichaba por el Real Madrid procedente del PSG. Y aunque trajo consigo a su equipo de trabajo, se reservó un espacio muy especial para Zidane como segundo entrenador. A su lado. Bien cerca. Entonces, 'Zizou' ya había ocupado diversos puestos en el organigrama merengue, pero siempre algo más alejado del terreno de juego: embajador del club, asesor del presidente, asistente en la cantera, enlace entre el cuerpo técnico y la directiva (con José Mourinho)… pero en aquel momento que ya tenía claro su salto a los banquillos, las ‘prácticas’ las hizo al lado de Ancelotti. A quien ya conocía de su etapa como jugador, por cierto. Y es que ambos habían coincido en la Juventus entre 1999 y 2001. Entonces, también bajo una relación maestro-alumno, pero de otro tipo: entrenador-jugador.

Ancelotti

Fue justo cuando Zidane se encontraba en uno de sus mejores momentos como futbolista, tras ganar el Mundial con Francia, y el mismo año que conquistó también la Eurocopa. Irónicamente, aquellos años no fueron especialmente prolíficos en títulos con la Juventus, pero se empezó a forjar una relación muy especial entre Ancelotti y Zidane. Hasta el punto de que luego el italiano reconocería que había sido el mejor jugador que nunca tuvo a su cargo, y viceversa: el francés siempre se acordaba de Carletto cuando nombraba a los mejores técnicos que había tenido.

Entonces, Zidane ya aprendió mucho de Ancelotti, según reconocería años después. Pero el cenit de este proceso de aprendizaje llegó en 2013 en el Real Madrid. Fue un inicio de temporada complicado en el Real Madrid, por la herencia de Mourinho bien impregnada en el club y afición, por la inmensa polémica en la portería entre Diego López e Iker Casillas, y porque costó mucho tiempo verle las hechuras a este equipo que acabó siendo campeón. Durante toda la primera vuelta de La Liga estuvo fuera de las dos primeras posiciones, perdiendo el primer derbi y el primer Clásico que tuvo, la adaptación de Gareth Bale costó bastante… Y aun así, el tándem Ancelotti-Zidane fue capaz de coronar una de las temporadas más exitosas que se recuerdan, conquistando dos títulos: la Copa del Rey, ganando en la final al Barcelona en Mestalla con gol precisamente de Bale; y sobre todo, la ansiada Décima en Lisboa ante el Atlético.

Carlo Ancelotti, Zinedine Zidane and Paul Clement, the Real Madrid coaches

De todo ese proceso, Zidane aprendió muchas cosas de Ancelotti, en las duras y en las maduras. Su método de entrenamiento, por ejemplo. Su gusto por el fútbol de toque y atacante, aunque él lo llevara consigo ya de su época como jugador. Su flexibilidad táctica, puesto que Ancelotti fue quien se inventó a Ángel Di María como centrocampista, además de sorprender en muchos de los partidos importantes cambiando el 4-3-3 clásico por un 4-4-2 (la semifinal ante el Bayern o la propia final de Copa ante el Barcelona). 

Zidane también aprendió de Ancelotti su gestión del vestuario y de las estrellas, usando la mano izquierda, participando de las decisiones con el futbolista en lugar de tirar de galones y mando, integrándose y fomentando el buen rollo coral en lugar de ejercer de vigilante. Y por qué no, también su forma de encarar las comparecencias públicas, siempre defendiendo a los suyos y siempre naturalizando las polémicas, quitándoles hierro. Es más, como anécdota, desde su etapa juntos en el Real Madrid, ambos entrenadores comparten manías, como la de mascar chicle. De la misma marca. Eso sí, Ancelotti es capaz de agotar un paquete entero en un solo partido, mientras que Zidane es más comedido en el consumo.

Neymar, sin heredero en Barcelona

Así las cosas, lo cierto es que en muchos aspectos, Zidane y Ancelotti son como dos gotas de agua en su manera de ejercer la profesión en los banquillos. Y no es de extrañar que uno haya triunfado en el Real Madrid casi a continuación del otro, usando el mismo librillo, cuando entre medias las técnicas de Rafa Benítez –totalmente opuestas- no cuajaron en ese vestuario. 


“Fui su adjunto y aprecio mucho a Carletto”, reconocía Zidane en la rueda de prensa previa al primer partido que los enfrentó como técnicos, en abril de este año. Está claro que el francés no estará contento por la destitución de su amigo. De su maestro, mejor dicho.

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines