Un árbitro se inventa una agresión de un entrenador infantil y desencadena una campaña contra él en Twitter

Momento del enfrentamiento entre el entrenador Alfredo Manzanares (derecha) y el árbitro. Foto: Twitter @ConraGalan
Momento del enfrentamiento entre el entrenador Alfredo Manzanares (derecha) y el árbitro. Foto: Twitter @ConraGalan

Todo el que tenga dos dedos de frente está en contra de la violencia en el deporte. Y más cuando los implicados son menores. Con demasiada frecuencia saltan a los titulares episodios de padres o entrenadores más motivados de la cuenta que no son capaces de controlar sus nervios y creen que la forma más adecuada de defender a sus niños es con sus puños. Es indudable que esta lacra no admite ninguna tolerancia y hay que luchar con todas las fuerzas.

Pero una cosa es sacar de los campos de juego a esta gentuza y otra convertir la causa en una caza de brujas en la que una acusación llamativa pesa más que las pruebas. Se corre el riesgo de caer en las denuncias falsas y que alguien que no tenga culpa alguna vea hundida su reputación y, posiblemente, su carrera. Es lo que le puede pasar a Alfredo Manzanares, entrenador del CD Madrid Seseña y además preparador de porteros de las categorías inferiores del Club Atlético de Pinto, del grupo madrileño de la Tercera División.

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Manzanares ha sido acusado de haber agredido e insultado gravemente al árbitro durante el partido de infantiles entre el Madrid Seseña y el Ivero, disputado el pasado sábado en la localidad de Valdemoro. Yahoo ha tenido acceso al acta del partido, en el que el colegiado incide en la “actitud exaltada” del técnico. Va más allá y relata agresiones concretas, como “un cabezazo en mi cabeza”, “el impacto de sus dos manos en mi tronco superior”, un “zarandeo con la palma de sus dos manos que logró desequilibrarme” e incluso “restos de saliva presentes en mi rostro y camiseta arbitral”. Todo esto, aderezado con insultos como “gilipollas” e “hijo de la gran puta”.

Pero hay un detalle importantísimo: la agresión denunciada no ocurrió en realidad. Y lo sabemos porque, afortunadamente, alguien grabó el momento. En las imágenes, compartidas por Conra Galán (presidente de la Academia Nacional de Entrenadores de Fútbol), se aprecia perfectamente que quizás hubo alguna palabra más alta que otra, no lo sabemos con certeza porque el vídeo no tiene sonido (Galán indica que puede estar grabado con una cámara tipo GoPro)... pero desde luego no hay ni rastro de los empujones, cabezazos o escupitajos que refiere el acta.

Sin embargo, el relato del árbitro presenta a Manzanares como una persona extremadamente agresiva e indica que el desencadenante de los hechos fue una falta en la que uno de los jugadores del Seseña requirió asistencia por lesión pero el juez no consideró oportuno amonestar al rival. Indica también que le amonestó pero no le expulsó “porque yo ya tenía miedo” y que ya en el segundo tiempo, con marcador favorable al Ivero por 3-0, optó por suspender el encuentro ya que “mi integridad física corría gran peligro” y además Manzanares había ordenado a sus jugadores abandonar el campo mientras exclamaba “nos vamos porque este imbécil no se hace de respetar”.

Y de esta narración es de la que, en un primer momento, se fio todo el mundo. Tras recibir el acta, la Real Federación de Fútbol de Madrid emitió un comunicado condenando la violencia contra el colectivo arbitral y anunció “las medidas reglamentarias oportunas”:

Además, dada la gravedad de la situación, el Pinto optó por una medida radical y aparentemente sensata: apartar a Manzanares de su puesto mientras se aclarara lo ocurrido. Así lo hizo saber el club a través de otro comunicado en el que apelaba a “la integridad y los valores del deporte”:

El Centro Nacional de Formación de Entrenadores (CENAFE), la entidad donde Manzanares se formó y con la que seguía colaborando, se expresó en términos similares:

Sin embargo, el daño ya está hecho. El Pinto aún no ha rehabilitado en su puesto a Manzanares (o al menos no lo ha comunicado públicamente), si bien el afectado, contactado por Yahoo, indica que “en todo momento han estado a mi lado”. Y en Twitter se inició una campaña de desprestigio, con mensajes muy duros y contundentes contra el entrenador, exigiendo que se le impusieran sanciones tan duras como apartarle del mundo del fútbol.

Mensajes en Twitter contra el entrenador Alfredo Manzanares.
Mensajes en Twitter contra el entrenador Alfredo Manzanares.

La mayoría de estas acusaciones ya se han borrado de la red, pero el menoscabo a la reputación del entrenador permanece. Las investigaciones siguen su curso y Manzanares no desea hacer más comentarios sobre lo ocurrido, ya que está preparando bien su defensa con el objetivo de que “el árbitro no pueda hacérselo a otro compañero”. En cualquier caso, confiemos en que la situación se esclarezca definitivamente y que, desde todas las partes implicadas, deje de tratarse con frivolidad un asunto tan grave y en el que todos los amantes del deporte deberíamos establecer un frente común de sensatez.

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