Así te avisa tu cuerpo de que estás consumiendo demasiada sal

Adriana Terán
·5 min de lectura

La sal es uno de los minerales más comunes del planeta. Su uso en la cocina realza los sabores de los alimentos y desde tiempos ancestrales se ha utilizado para conservar los alimentos. Además, el cloruro de sodio -nombre formal de la sal- contiene nutrientes que lo hacen fundamental para el equilibrio hidroelectrolítico de los seres humanos. Se utiliza como solución para combatir la deshidratación y es un alimento reconocido como seguro.

Sin embargo, el consumo de sal en exceso se ha asociado con la hipertensión y otras afecciones del organismo. La pregunta es, ¿cuánto sería un exceso? Esas papitas fritas con tanto gusto no podrían hacerte daño, si solo comiste unas cuantas. Mucho menos el sándwich en el desayuno, si solo tenía una rebanada de jamón y una de queso; la taza de sopa enlatada que cenaste estuvo de lo más ligera y para nada usaste el salero… ¿Te suena?

Pues muchos de los alimentos que consumimos tienen sal añadida, si son procesados más aún. Los enlatados y embutidos cuentan con una buena dosis y si a esto le agregas la sal que se usa para preparar los alimentos, lo más seguro es que nos pasemos del límite y sin darnos cuenta.

Unhealthy Food. Happy Girl Eating Burger And French Fries Standing Over Yellow Studio Background
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Pero el organismo, siempre tan sabio y responsable, es capaz de brindarnos algunas señales de que nos estamos pasando de la raya con la sal. Pongamos atención a estos síntomas para poder tomar acciones para evitar consecuencias que pueden ser graves en el tiempo.

Rossana De Jongh Delgado, médico nutriólogo, especialista en nutrición clínica, explica que existen recomendaciones internacionales sobre el consumo de sal y estas indican que no debemos ingerir más de cinco gramos por día, lo equivalente a una cucharadita. “Parece mucho, pero si tomamos en cuenta la cantidad de sal que ingerimos en productos industriales, procesados, más lo que preparamos en casa, alcanzamos esa cifra muy fácilmente e incluso podemos llevarla hasta el doble”.

Para la experta en sobrepeso y obesidad, el primer síntoma del exceso de consumo de sal es el aumento de la sensación de sed. “Uno tiende a tomar más agua para mantener el equilibrio hidroelectrolítico en el cuerpo, pues los riñones buscan la manera de trabajar a través de la orina y vamos a notar que vamos a ir más frecuentemente al baño, pero la orina será más concentrada”.

Couple staying hydrated after workout
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Además, la doctora señala que las personas que consumen exceso de sodio pueden tener dolores de cabeza, y otras alteraciones ligadas al desbalance de sodio y agua, como calambres o incluso pueden tener sensación de temblor en la punta de los dedos.

Por otra parte, uno de los signos más notorios es la retención de líquidos, que se manifiesta con una hinchazón que se hace notar en esa sensación de que aprietan los anillos, los tobillos se hinchan, nos dejan marcas los calcetines o los pantalones en las piernas. “Esto puede pasar en una persona sana y normal, pero también muchos de los casos de hipertensión arterial primaria están ligados a un exceso de sodio. Son hipertensiones arteriales que se llaman sodio dependiente y cuando una persona es susceptible al sodio y tiene una presión arterial elevada va a mantener esas cifras incluso con tratamiento”.

Despertar una mañana con bolsas bajo los ojos e hinchazón en las mejillas es una señal común y notoria de que consumiste demasiada sal la noche anterior. Y cuando sientes que la comida es insípida, probablemente estés ya habituado al consumo excesivo de sal.

De Jongh agrega que las personas que tienen problemas de insuficiencia cardíaca o problemas en los riñones, al consumir un exceso de sodio pueden tener descompensaciones que se traducen por ejemplo en una dificultad respiratoria importante, y una hinchazón notoria que puede llegar a los muslos, por lo que deben evitar el consumo excesivo de sodio.

Cropped of female legs, black woman touching her skin after waxing or epilation, copy space
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Entre otros síntomas de que estamos consumiendo demasiada sal son los trastornos del sueño, y podríamos hacernos más susceptibles a enfermarnos.

“La recomendación, además de evitar añadir sal a las comidas preparadas, es leer en las etiquetas cualquier cosa que tenga sodio como apellido, sobre todo en aditivos, pues esto es sal. Por ley las etiquetas deben comunicar la cantidad de sal o sodio que contiene el alimento, así que es una manera sencilla de evitar los excesos”, explica la doctora De Jongh.

Dale, que tú puedes

No necesariamente hay que eliminar hasta el más mínimo grano de sal de nuestras vidas. No. De hecho, el organismo necesita sal para mantenerse en balance, pero sin duda hay muchos beneficios de disminuir su ingesta.

En primer lugar, según el portal especializado Mejor con Salud, se disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Además, al hacernos retener líquidos, bajar la cantidad de sal que consumimos mejora la salud renal, nos ayuda a prevenir enfermedades digestivas y nos facilita el mantener un peso saludable o lograrlo en caso de estar siguiendo un régimen.

Young chubby woman standing in kitchen eating healthy fresh green salad looking aside smiling cheerful
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Lograr limitar el consumo de sal no es tarea fácil pero sí es muy posible. Entre las prácticas que nos ayudan está preferir alimentos frescos, como frutas y verduras; eliminar el salero de la mesa. Podemos acostumbrarnos a disfrutar de los alimentos preparados solo con la sal son la que se prepararon o sin sal alguna. Descubrirás nuevos sabores.

Hidratarte adecuadamente, disminuir la cantidad de embutidos que consumimos, así como evitar los alimentos enlatados y procesados, serán prácticas de gran ayuda para eliminar ese exceso nada favorable para tu salud.

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