El Atlético de Madrid traslada su apatía a Europa

Mal partido de los rojiblancos en Alemania, donde caen 2-1; Morata roza el inmerecido milagro español.
Mal partido de los rojiblancos en Alemania, donde caen 2-1; Morata roza el inmerecido milagro español.

Lo que venía durando 45 minutos, este miércoles duró 90. Se fue otro partido para el Atlético de Madrid sin que el equipo de Simeone compareciera durante la primera parte, pero esta vez la indolencia se extendió a la segunda. Y no fue por falta de motivación. La Juventus había ganado en Moscú, dejando en manos del Atleti la clasificación rojiblanca para los octavos de final de la Liga de Campeones. Un triunfo en Alemania pondría a los españoles entre los 16 mejores de Europa, pero ni siquiera esa zanahoria pudo perseguir el conjunto de Madrid, incapaz de disimular la apatía con la que venía jugando los 45 minutos iniciales de sus últimos partidos. 

Es cierto que el Atlético está en construcción y que no tiene la confianza de otros años. Pero la temporada avanza y las situaciones se repiten. En el BayArena, el madrileño saltó al campo siendo un equipo sin ambición, sin ritmo, sin coraje y que se limitaba a correr detrás del balón, porque el esfuerzo sí que es innegociable. Al Bayer, que había perdido sus tres compromisos de la Champions League, le bastó con muy poco para irse por delante en el marcador. De hecho, ni siquiera tuvo que marcar un jugador del cuadro alemán: el 1-0 lo hizo Thomas Partey en propia puerta y con un rechace de chiste, que diría Zidane.

Los del Cholo jugaron uno de los peores partidos que se le recuerden, aunque no muy diferente a las primeras partes firmadas en Vitoria o Sevilla. Simeone sacó a Costa y Morata de inicio, intentando juntarles con Correa, pero el Atleti no se aproximó al área germana, ni al guardameta ni a la defensa rival. El hispano-brasileño no tocó la pelota, el argentino no tuvo influencia, no aparecieron los laterales y el centro del campo no dio tres pases seguidos. Poco después de un remate al larguero del Bayer, el autogol de Thomas culimnaba otra nefasta etapa inicial en la que el Atlético no disparó a puerta (lo intentó dos veces).

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Renan Lodi pagó los platos rotos siendo reemplazado por Lemar sobre los seis minutos del complemento. Pero el francés casi no había tocado el balón cuando el Bayer volvió a lastimar: antes de los 10 minutos, Kevin Volland aprovechó la pifia de Mario Hermoso y batió a Oblak para el 2-0. La respuesta de Simeone fue sacar a Vitolo para quitar a Diego Costa, que estiró a 414 los días sin marcar en Champions. El plan no funcionó y, 20 minutos antes del final, el Cholo cambió a Correa para meter a Héctor Herrera. Pero esta vez no habría mano del entrenador capaz de salvar los muebles.

La primera buena jugada de los españoles, que terminaba en gol de Morata, iba a ser anulada por fuera de juego. La segunda, en el 93 y ante un Bayer ya con 10 por la expulsión de Amiri. Esa sí que se iba a ir para adentro. Cuando todo parecía perdido, el '9' no falló e inventó una vida para su equipo donde no la había. Pero el mismo Morata falló una ocasión clarísima en el 95' que habría supuesto un punto tan dorado como inmerecido.  

Así las cosas, y pese a seguir segundo de la Juventus (10) en el Grupo D, el Atlético (3) no carbura. Después de ganar sus primeros tres partidos en LaLiga, apenas consiguió cuatro victorias en los últimos 13 compromisos que disputó en la temporada. La próxima parada europea será Turín, donde los rojiblancos tendrán más urgencias de las esperadas.

Otras historias