El Barça, en la cuerda floja

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Barcelona, 17 jun (EFE).- El Barça está obligado ganar este domingo en la pista del Real Madrid (18:00 horas, 16 GMT)) para forzar el quinto partido de la final de la Liga Endesa en el Palau Blaugrana, de lo contrario, el conjunto azulgrana cederá al eterno rival el título de campeón.

El cuadro blanco venció con autoridad este viernes en el tercer capítulo de la serie (81-66), como ya sucedió en el primero (75-88) con la misma receta, gracias a su superioridad en el deseo, la consistencia defensiva y la agresividad en ambos extremos de la pista durante los 40 minutos.

El Barça, abonado a la irregularidad en el tramo decisivo de la temporada, venía de paliar este déficit de competitividad e igualar la serie en Barcelona (71-69), pero volvió a tropezar con la misma piedra: 19 pérdidas y 15 rebotes ofensivos concedidos, que se tradujeron en 19 tiros menos a canasta (69 a 50).

Para el entrenador del cuadro azulgrana, Sarunas Jasikevicius, estos tres datos explicaron la derrota: "Es muy difícil ganar así. De cara al domingo, tenemos que empezar el partido pensando solo en la próxima posesión, no en que nos quedan 40 minutos. Cuando dos equipos de este nivel juegan, suele perder el que más regala".

El técnico lituano recurrió por primera vez en la serie a Dante Exum en lugar de Nigel Hayes-Davis, en busca de energía y dinamismo ofensivo frente a un Real Madrid más mermado -sobre el papel- por las bajas, pero el australiano se cargó pronto de faltas y no pudo incidir en el juego.

Otro daño colateral de la desigualdad reboteadora fue que el Barça, además de ir a remolque en el marcador y en la parcela física, jamás marcó el ritmo del partido, algo que redujo el impacto de Rokas Jokubaitis y Nico Laprovittola, mientras que Nick Calathes no ha dado fluidez al equipo en lo que va de final.

"Ir perdiendo de siete al descanso (46-39) era un milagro, porque estábamos jugando muy mal", reconoció tras el encuentro Kyle Kuric, de los pocos argumentos ofensivos que mantuvieron al Barça dentro del partido (15 puntos, 6 de 8 en tiros de campo).

El escolta de Indiana, que llega al momento decisivo con el punto de mira afinado tras remontar un prolongado bajón de rendimiento, estuvo demasiado solo en la faceta anotadora, mientras que otros pesos pesados como Nikola Mirotic (9), Cory Higgins (3) o Brandon Davies (8) no tuvieron su noche.

El compromiso del pívot estadounidense será crucial para contener la sangría en el rebote, ya que Sertac Sanli está jugando limitado por sus molestias en el tobillo izquierdo.

Tras perder por primera vez en el WiZink Center desde que Jasikevicius es su entrenador (1-6), el Barça tratará de defender otro guarismo: el haber superado las siete eliminatorias que ha disputado a más de un partido bajo la dirección del técnico lituano.

(c) Agencia EFE

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