El Barcelona invoca a la MSG en el Wanda

El tridente ha marcado ya el 60% de los goles del equipo y su aportación será clave para sacar algo positivo de un Metropolitano adverso a Valverde.
El tridente ha marcado ya el 60% de los goles del equipo y su aportación será clave para sacar algo positivo de un Metropolitano adverso a Valverde.


EDITORIAL

Más que nunca ha llegado la hora de la MSG. Sin el lesionado Ousmane Dembélé, que realizará a caballo entre Doha y Barcelona su recuperación de la ruptura del bíceps femoral que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante los próximos dos meses y medio, a Ernesto Valverde no le queda otra que contrar con el tridente así que, salvo que dé entrada a un Ansu Fati que sigue en la dinámica del primer equipo, serán Antoine Griezmann, Luis Suárez y Leo Messi los que ocuparán las demarcaciones de ataque durante la visita del cuadro azulgrana al Altético de Madrid.

La buena noticia es que, poco a poco, el tridente ha ido asentándose y ya el pasado miércoles ante el Borussia Dortmund pudieron cantar un gol cada uno por segunda vez esta temporada. Es más, entre los tres se reparten veinticinco dianas esta temporada, lo cual supone el sesenta por ciento del total que ha marcado el equipo, y su aportación se intuye como decisiva ante un equipo que, a pesar de haber ganado solo dos de sus últimos veinticinco partidos contra el Barcelona en todas las competiciones, ha logrado resistir en las últimas siete visitas de Valverde a su estadio, donde no ha concedido ni una sola derrota.

Aun así la mejoría del Barcelona ante el Dortmund está ahí y ahora solo falta darle continuidad también en los partidos lejos del Camp Nou, la auténtica asignatura pendiente del cuadro catalán en cuanto a los resultados de esta temporada. En los nueve partidos que ha disputado lejos de casa solo ha sido capaz de ganar en cuatro y en tres hasta se quedó sin marcar, algo impensable en un equipo con tanta pólvora en ataque pero al que le cuesta un mundo generar peligro en casa de sus rivales. Por suerte, Messi ya mira con frecuencia a Griezmann y para Suárez pasan los años pero no pierde el olfato goleador. Su aportación debe ser decisiva mañana.

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