Al Barcelona le molesta el fútbol

Goal.com


EDITORIAL

Al Barcelona le sobra el fútbol. Se diría que hasta le molesta . Si Arthur Melo se va es por una cuestión financiera, que no deportiva, una dimensión que ha pasado a segundo plano a favor de lo económico, pues la junta de Bartomeu vive por y para satisfacer las aspiraciones pecuniarias de una plantilla tan envejecida como sobrevalorada. Arthur, esto es así, no ha dado la talla en dos años pero se va para cuadrar cuentas pues es incomprensible -también en términos financieros en el medio y el largo plazo- cambiar a un jugador de veintitrés años por otro de treinta.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Si gustan, dejen ahora la pasión a un lado y hagan el ejercicio de repasar el valor real y el sueldo de cada miembro de la plantilla azulgrana y lo entenderán mejor. Ter Stegen, Lenglet, De Jong, Griezmann y Arthur -Messi siempre al margen, claro- son los únicos futbolistas por los que se puede ingresar un pico , a pesar de que el delantero francés y el centrocampista brasileño van claramente a la baja, como en su día Coutinho, cuya valoración se ha reducido dos tercios desde que se enfundó la casaca azulgrana. En otras palabras, el Barcelona sólo tiene un puñado de jugadores de nivel top. 

La plantilla más cara del mundo

Que esta plantilla formada sólo por dieciocho futbolistas sea la más cara del planeta a nivel de sueldos es difícil de entender. Ni da la talla en las grandes ocasiones de los últimos años ni sabe competir al más alto nivel, como ha quedado claro los últimos años en París, Turín, Roma o Liverpool, con algún golpe como el 6 a 1 al PSG, que tampoco sirvió para nada. Hasta los suplentes del Athletic Club estuvieron a punto de subírsele a las barbas a un Barcelona que se juega LaLiga , aunque escuchando a Setién bien parecería que se juega una bolsa de pipas.

"Si pongo a cuatro chavales y no gano me echarán" ha reconocido el cántabro en un ejercicio de sinceridad que le honra pero que también le retrata. Sucede que Ansu y Riqui pusieron lo que había que poner para ganar el partido ante el cuadro vasco y que el técnico llegó, o eso nos contaron, para devolverle el coraje cruyffista al equipo. Cinco meses después el equipo no es primero, no tiene equilibrio y no ha habido relevo generacional, pues los jóvenes juegan menos ahora que con Valverde. Que Xavi y Koeman dijeran -y sigan diciéndole a Bartomeu- que no da una buena medida de por qué el Barcelona está como está. En esta máquina de hacer dinero algo tan imprevisible y fortuito como el fútbol molesta .

Banner Telegram Barcelona
Banner Telegram Barcelona

Otras historias