Ya basta de traer refuerzos de bajo nivel: es la hora de los pibes de Boca

José David López Orozco
·2 min de lectura

Ante la noticia de la no llegada del uruguayo Edinson Cavani a Boca Juniors, la dirigencia se ha puesto a buscar nuevos posibles fichajes. Sin embargo, todo va por el mismo camino de siempre pues se guían solamente por "un bueno partido de un jugador" o por "algún vídeo en YouTube", sin estudiar bien las capacidades de los jugadores.

Ahora se vuelve a hablar del colombiano Roger Martínez, quien en México ha tenido una temporada para el olvido, con problemas de conducta, problemas con directivos, problemas con los hinchas, etc.

Ya basta de que a Boca Juniors lleguen jugadores de un bajo nivel, jugadores que solo estén por el nombre sin aportarle nada al club. Boca se tendría que dar cuenta de la calidad que hay en las inferiores juveniles, valorar más a los pibes que la vienen luchando, valorar más el trabajo que está realizando Sebastián Battaglia (DT de la reserva de Boca).

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Los juveniles de Boca son el futuro, solo necesitan más oportunidades, más confianza por parte de los dirigentes, que a Boca lleguen refuerzos no para quitarles un puesto a los pibes sino para ayudarlos a crecer y que exista esa competencia interna. Es hora de que al Xeneize vuelvan esas épocas de grandes jugadores nacidos en el club.

Jugadores como Alan Varela, Agustín Almendra, Cristian Medina, Agustín Obando, Gonzalo Maroni Maroni, Exequiel Zeballos, Luis Vázquez, etc. Todo ellos vienen pidiendo una oportunidad desde hace tiempo, algunos ya la han tenido y la han aprovechado tanto que se están consagrando en la titularidad del primer equipo.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

No vale la pena pagar millones de dólares por jugadores que solo vendrán a retirarse, a lesionarse o a caminar. Ya basta de cumplirles el sueño a jugadores extranjeros, pues a los únicos que se les debería de cumplir son a los pibes que la han venido luchando desde las divisiones inferiores.

Boca está a tiempo de convertirse en una gran escuela de alto rendimiento de donde nacerán las próximas estrellas del fútbol argentino. La dirigencia deberá de comenzar a valorarlos más, comenzar a darles el lugar que se merecen y a blindarlos con grandes cantidades de dinero porque seguramente pronto se irán.

La hinchada espera que se traigan refuerzos de calidad pero que estos no sean un obstáculo para todos estos juveniles, que las oportunidades se les sigan dando y que no solo se quede en tres buenos jugadores, sino que surjan más con el paso del tiempo. Veremos cuál es la decisión de la dirigencia.