En busca del relevo olímpico: así nace la primera Copa de España de skeleton

Agencia EFE
·5 min de lectura

Viena, 19 nov (EFE).- Ander Mirambell, el primer atleta olímpico español de skeleton, lleva años buscando un relevo que continúe su legado, y la celebración este jueves de la primera Copa de España ha sido un paso más en esa meta.

El requisito para competir: ser capaz de bajar por un tobogán de hielo -tumbado boca abajo en un trineo- a velocidades de hasta 130 kilómetros por hora.

Aunque han ganado los de más experiencia -Ander, con un tiempo de 1 minuto 48 segundos y 100 milésimas en la categoría masculina, y Paula Raul con 1 minuto 55 segundos y 100 milésimas en la femenina-, la competición ha servido para que cinco deportistas españoles probasen el trineo por primera vez, con la idea de atraer nuevos talentos.

El reducido equipo nacional lo componen ahora el propio Mirambell, Paula Raul y Adrián Rodríguez. Los tres quieren competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022.

El objetivo de la Copa, que se ha celebrado este jueves en Igls (Austria) -España no cuenta aún con infraestructuras para practicar este deporte-, es atraer a más atletas de un país en el que muchos no saben ni que existe.

Ese desconocimiento nunca ha disuadido a Ander de seguir rompiendo barreras, compitiendo por todo el mundo y formando a la nueva generación de deportistas.

UN SUEÑO OLÍMPICO

Pero, ¿por qué dedicar tanta energía a un deporte tan minoritario? "El objetivo era buscar un reto diferente", explica Ander en una entrevista con Efe.

A comienzos de 2005, cuando el atleta tenía poco más de 20 años, una serie de reveses personales le animaron a dar un giro a su vida.

Inspirado por la película 'Elegidos para el triunfo' ('Cool runnings'), en la que el equipo jamaicano de bobsleigh consigue participar en los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary 1988 -una historia real-, Mirambell decidió probar suerte con el "hermano pequeño del bobsleigh", como él lo llama.

El skeleton, al fin y al cabo, no requiere tanto equipamiento, y se practica de forma individual.

Después de un viaje a la escuela de pilotos de Innsbruck (Austria), Ander empezó a competir en Europa, pagándose él mismo los viajes a las competiciones y el equipamiento.

Sus aventuras aparecieron incluso en la prensa austríaca, después de que utilizara unos ralladores de queso atados a las zapatillas para emular el calzado que necesitan los pilotos para el esprint de salida.

"Me dejé todo el dinero que tenía ahorrado, porque no había ni federación de hielo en ese momento, con la idea de luchar por unos Juegos Olímpicos", recuerda.

Y finalmente, en 2010, Ander Mirambell se convirtió en el primer atleta español de skeleton en participar en unos Juegos, los de Vancouver. Después repitió en Sochi (2014) y Pyeongchang (2018).

"La verdad es que me he pasado de largo porque no han sido unos sino tres", reconoce entre risas.

BUSCANDO EL RELEVO

Después de 15 años compitiendo, Ander y su entrenador, Bernat Buscà, llevan tres años preparando a la "primera generación" del skeleton español: Paula Raul y Adrián Rodríguez.

Ambos jóvenes, de 24 años, junto con Mirambell, de 37, conforman el equipo nacional de skeleton. Fueron seleccionados por el propio Ander después de un casting nacional, en 2018.

"Potencial y proyección tienen", aclara Ander, aunque es difícil saber si conseguirán clasificarse para los Juegos de Pekín de 2022: la pandemia ha congelado los rankings mundiales, lo que beneficia a Mirambell, pero dificulta la clasificación de los más nuevos.

Paula Raul, por su parte, prefiere centrarse en los entrenamientos y en seguir las indicaciones de Ander, "la única manera de aprender a pilotar", explica.

APOYO DE LA FEDERACIÓN

El principal problema de entrenar en España, dice Paula, es que no hay pistas.

"Puedes practicar bastante la salida, aunque sea con un trineo de ruedas y no en el propio hielo, pero a bajar por el hielo solo se aprende bajando y bajando y bajando", asegura la atleta.

Aunque la Federación ha negociado la construcción de una pista de empuje -que costaría unos 80.000 euros- el proyecto no ha salido adelante todavía.

Mirambell sostiene que el skeleton es el deporte "menos difícil" económicamente para ir a unos Juegos Olímpicos: "¿Qué es más fácil, invertir en un esquiador de nieve o en un piloto de skeleton? Es muy fácil de responder", asegura. Él es la prueba.

PRIMER CONTACTO

De los nueve participantes en la Copa de España, cinco han probado el skeleton por primera vez.

Es el caso de Ana y Leo Torres-Quevedo, dos hermanos de 19 y 24 años, respectivamente. Ambos son deportistas -Ana de hockey hierba y Leo futbolista-, y decidieron apuntarse a la convocatoria de la Copa de España después de que su madre les avisara tras leer la noticia.

El primer día que se subieron al trineo y bajaron por la pista, el lunes pasado, durante los entrenamientos previos a la competición, Ana tenía un examen online de la universidad.

Los dos son estudiantes. De hecho, ninguno de los participantes puede vivir del skeleton, ni siquiera Ander. Paula Raul, por ejemplo, es educadora social.

"Es la realidad del deporte de hielo en nuestro país", explica Mirambell. "Estamos mejor que cuando empecé, aunque siento cierta envidia de otros países que tienen una infraestructura más profesional, pero es lo que hay", lamenta.

Ahora consigue patrocinadores para financiar su participación en los campeonatos internacionales, pero cuando empezó tenía que buscarse la vida para poder seguir compitiendo -trabajó cuidando casas, limpiando piscinas y de administrativo por las noches, entre otras cosas-.

"Lo importante era trabajar durante el verano para poder pagar todo el invierno", explica.

A pesar de todos sus éxitos, a Mirambell le sigue pesando la falta de oportunidades y el gran esfuerzo personal y económico que ha tenido que hacer.

"Es una pregunta que pocos se hacen y que es difícil de responder: ¿Cuál es el precio que hay que pagar por este sueño?", concluye.

Jorge Dastis

(c) Agencia EFE