Carlos Ghosn se fuga de Japón a Líbano

Giacomo Rauli

Carlos Ghosn ha protagonizado un nuevo episodio controvertido tras ser detenido en Japón hace 12 meses acusado de abuso de confianza, evasión fiscal y uso indebido de fondos de la compañía. El ex presidente de Renault viajó este lunes desde el país del sol naciente a Líbano, donde creció del empresario, según él mismo confirmó.

Lo curioso es que Ghosn se había visto obligado a entregar sus tres pasaportes (francés, libanés y brasileño) mientras permanecía en libertad condicional, por lo que supuestamente no podía abandonar el país nipón.

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Ghosn, presidente de Renault, arrestado en Japón

El viaje que llevó a Ghosn de Japón al Líbano es, por tanto, un verdadero misterio. Según la cadena pública japonesa NHK, el empresario aterrizó en Beirut en un jet privado procedente de Turquía con una identidad diferente, aunque no se conoce la ruta que siguió para llegar al país del oeste asiático.

Ya en Líbano, Ghosn hizo unas declaraciones explicando lo sucedido: "Ahora estoy en el Líbano y ya no seré rehén del fraudulento sistema judicial japonés en el que se presume la culpa, impera la discriminación y se niegan los derechos humanos básicos, con un flagrante desprecio de las obligaciones legales del derecho internacional y los tratados que Japón está obligado a respetar".

"No he escapado de la justicia, he escapado de la injusticia y la persecución política. Ahora, finalmente puedo comunicarme libremente con los medios de comunicación y estoy deseando empezar a hacerlo la semana que viene".

Ahora, la atención se centra en si volverá a Japón. El gobierno puede emitir una orden internacional de arresto, pero es complicado que se ejecute porque no existe acuerdo de extradición entre Japón y el Líbano.

 

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