"Estaba a un pasito de poder ganarme la vida": el wrestler español que lo dejó todo por su sueño y se topó con una pandemia

Antonio Gil
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El wrestler español Carlos Romo.
El wrestler español Carlos Romo.

Cuando le pones en un apuro y le pides que se describa a sí mismo para alguien que no le conoce, Carlos Romo (Cádiz, 1995) dice cosas como que es “un chaval, quiero pensar, bastante majo. Bastante extrovertido. muy aficionado a la música y los deportes”. Pero se olvida de algo muy importante: es el primer español (junto a su compañero A-Kid) en debutar en la WWE, la empresa más importante del mundo de la lucha libre. Se dedica profesionalmente al wrestling desde hace dos años, pero lleva practicándolo desde hace aproximadamente seis. En este tiempo ha llegado a lo más alto, aunque sea de forma puntual, y pelea por instalarse en esa élite que sólo alcanzan algunos elegidos… aunque la crisis sanitaria mundial que estamos viviendo en este 2020 ha frenado una carrera que ya iba lanzada.

Como mucha gente en el mundo, Romo se vio afectado profesionalmente cuando la pandemia de coronavirus se extendió por todo el mundo, comenzaron los confinamientos, las restricciones para viajar y demás limitaciones de movilidad y desarrollo de ciertas actividades. Su evolución profesional chocó contra un muro ineludible, al menos de momento. No es lo mismo estar bajo contrato con una empresa de wrestling que trabajar por tu cuenta. En el segundo caso, el suyo, si no hay eventos, no hay ingresos. “Un luchador independiente se puede ganar la vida, mejor o peor, en función del número de combates que tenga o de su caché”, nos explica. De buenas a primeras se veía obligado a realizar una parada en su camino.

Tras dar sus primeros pasos en La Triple W española y contar con el apoyo de la empresa para salir a pelear al extranjero, llegó la oportunidad del King of Trios, de la empresa norteamericana Chikara Pro Wrestling. Allí compartieron ring con gente de mucho nivel y repercusión, comenzando a dar sus primeros pasos a nivel global. “Al principio sólo era salir a luchar porque nos gustaba. No teníamos el dinero en mente. De hecho, probablemente, perdíamos dinero al principio. Pero poco a poco fuimos avanzando y, aunque no era una cantidad exagerada, nos servía para recuperar la inversión y luego ya empezamos a ganar un poquito de dinero”. El wrestling profesional pasó a ser una realidad a base de esfuerzo y tesón, aunque con sus limitaciones. “En este año y medio que llevo en el Reino Unido me daba para sobrevivir. Para pagar el alquiler y los gastos. Pero sí que es verdad que estaba a un pasito de ganarme la vida y poder ahorrar un poquito, que lo habría dado este año si no hubiese dado este año de no haber ocurrido la pandemia”.

Un dúo espectacular junto a A-Kid

“Lo primero que nos dijeron en un entrenamiento fue que si queríamos ser profesionales y vivir de la lucha libre nos fuésemos a casa porque ése no era nuestro sitio”, nos cuenta Carlos Romo. “Mentalmente me dije que ya veríamos. Siempre he sido alguien ambicioso. Cuando me pongo un objetivo suelo planear bien mi camino”. Como él mismo admite, empezó con la idea de entrenar, pasarlo bien y aprender, pero sin permitir que nadie le dijese que no iba a llegar a la cima nunca. Y así ha sido. “Buscamos la forma y acabamos saliendo al Reino Unido. Cuando vi que A-Kid había luchado contra Ricochet [actual estrella de la WWE y en su momento ‘rey de las indies’] y que yo estaba empezando a coger un nivel medio decente, que ya habíamos ido un par de veces a Londres a entrenar y éramos de los mejores… Empezamos a pensar que quizás no estábamos tan lejos”.

“A-Kid y yo hemos sido muy importantes el uno para el otro. Sin la pareja no hubiésemos tenido las carreras que hemos tenido. Empezamos a salir fuera a la vez y creo que él no lo habría hecho si yo no hubiese dado ese paso y yo habría tardado más en salir si le hubiese visto a él preparado para ello”, nos confiesa. Sin embargo, su andadura en el extranjero como dúo fue fruto de la casualidad. “Un promotor dijo que los dos españoles fuésemos juntos, pero después nos tiramos dos años en los que cada fin de semana íbamos a luchar. Pasamos mucho tiempo juntos y ganamos mucha experiencia. Hemos vivido cosas muy bonitas y muy especiales juntos. Hicimos esa transición de amateurs a profesionales de la mano”. Ambos se retroalimentaban mutuamente y, como dice Carlos Romo, “no habríamos llegado donde estamos el uno sin el otro”. Incluida esa noche mágica de la WWE.

Un momento histórico

Su buena conexión con A-Kid y su paso por grandes compañías internacionales como la británica Attack! ProWrestling le sirvieron para irse abriendo hueco en el mundo de la lucha libre hasta llegar al que es, hasta la fecha, el momento más importante de su carrera debutando en NXT UK, de la conocidísima WWE. Los meses de trabajo que hay detrás de un gran combate y los años de preparación hasta instalarte en el circuito profesional habían dado frutos. El chico que empezó entrenando en amigos y un día se aventuró a ir a Reino Unido para darse cuenta de que no desencajaba (“De hecho, hasta destacábamos en algunos entrenamientos”) y seguir creciendo, se encontró haciendo ‘el paseillo’ hasta el ring de NXT UK el 20 de abril de 2019.

“Para nosotros aquel combate fue uno más. En el momento que nos subimos al ring… Era delante de 2.000 personas, con muchísimas cámaras alrededor, con unas pantallas impresionantes, las letras WWE en los postes esquineros… Era lo que hacíamos todos los fines de semana tres veces. Pero la entrada al ring y el postcombate fueron otra historia”, nos relata emocionado Romo. “A la vuelta del ring, cuando regresábamos a los vestuarios, vimos a un grupo de seis o siete niños corriendo para chocar la mano con nosotros. A-Kid y yo nos miramos como diciendo ‘te has dado cuenta de eso, ¿verdad?’. Esos niños éramos nosotros de pequeños cuando íbamos a los eventos de la WWE y al día siguiente ibas al colegio diciendo que habías chocado con Rey Misterio y era el día más feliz de tu vida”.

Lo que no sabe mucha gente de aquel combate es que casi nadie estaba al corriente de que pelearían. “Se lo habíamos dicho a nuestras parejas y a dos o tres de nuestros mejores amigos. No sabíamos si íbamos a luchar o no y no queríamos decir nada. Pero pasamos de que nadie supiera nada a encontrarnos un tuit diciendo que habíamos debutado en la WWE con una foto nuestra y los teléfonos nos empezaron a explotar”. En ese momento, tanto Carlos como A-Kid fueron conscientes de lo que acababan de hacer.

¿Y ahora qué?

“No sabría decirte… Lo primero que me pasó por la cabeza fue ‘¡qué putada porque creo que este mes me iba a cambiar la vida!”, confiesa Romo. “El confinamiento fue a mediados de marzo y ese mes tenía este calendario: volaba a Madrid para dar entrenamientos en Lucharama, luchaba en el Total Rumble de La Triple W, volaba a Barcelona para un show y dos seminarios, volaba a Estados Unidos y hacía el Wrestlemania Weekend donde tenía varios combates importantísimos y habría muchos ojos sobre mí. Tenía la oportunidad de que mi carrera hubiese despegado mucho, quizás no inmediatamente pero sí podría haber alguna puerta importante”.

En lugar de eso, y lejos de quedarse parado, Carlos Romo ha hecho un ‘recalculando’ de manual. “Pasé de tener dos viajas a España y otro a Estados Unidos que me podría haber cambiado la vida a quedarme en casa y encima perder dinero”, admite con resignación. ¿Solución? Seguir ligado en la manera de lo posible a su profesión dando clases en la escuela madrileña de lucha libre Lucharama mientras espera a que la máquina vuelva a funcionar para seguir escalando y, quizás algún día, protagonizar su combate soñado, en el que nunca había pensado hasta que le pusimos en el aprieto. “Me pones en un aprieto… Me viene a la cabeza un combate que tendría mucho significado a nivel emocional. Un combate por parejas entre A-Kid y yo y Daniel Bryan y Chris Hero. Esos dos luchadores me hicieron amar el wrestling. Me gustaría hacer un combate de media hora con Rick Flair, a quién no, o con Shawn Michaels, pero me gusta pensar en cosas que puedan ser medianamente posibles. He hecho casi toda mi carrera con A-Kid y Daniels y Hero son los dos con los que siempre he querido luchar”. Hasta que llegue ese momento seguirá entrenando en Lucharama junto a estrellas nacionales como A-Kid o María de la Rosa, se mantendrá en forma y estará preparado para estar al máximo de sus capacidades para cuando vuelva el wrestling.

Vídeo | Un luchador de Wrestling salta desde el primer piso de un centro comercial durante un combate

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