Es más fácil tener una trombosis por estas causas que por ponerte una vacuna

Mónica De Haro
·7 min de lectura
Hematólogos y cardiólogos afirman que los trombos y fallecimientos tras la vacunación con AstraZeneca son casos
Hematólogos y cardiólogos afirman que los trombos y fallecimientos tras la vacunación con AstraZeneca son casos "coindicentes y aislados", y señalan que la trombosis puede aparecer en personas sanas por múltiples causas. El primer síntoma es que las piernas se hinchan y duelen. (Foto: Getty)

La suspensión temporal de vacunación o de uso de lotes concretos de vacunas en Dinamarca, Austria e Italia debido a los casos de muerte por paro cardíaco, trombosis múltiple y trastorno de la coagulación tras la administración de la vacuna Covid-19 AstraZeneca ha generado mucha preocupación e incertidumbre en nuestro país, donde se sigue inoculando la vacuna de AstraZeneca. Noruega e Islandia, además de Estonia, Lituania, Letonia y Luxemburgo también han decidido suspender la inmunización.

Aunque Andalucía ha inmovilizado la administración de vacunas pertenecientes a la partida en cuestión (el lote AVD5.300), y Castilla y León también ha paralizado su inoculación, hasta la fecha, en España no se ha registrado ningún caso de trombosis relacionado con la vacuna de AstraZeneca.

Es más, este martes, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) publicaba, en el tercer informe de Farmacovigilancia sobre vacunas covid-19, los 10 efectos secundarios más notificados en España.

La comisión de Salud Pública del Ministerio y expertos en vacunación han lanzado mensajes de prudencia y tranquilidad y han salido al paso asegurando que las dudas en torno a los efectos de la vacuna no están justificadas.

"La mayoría de las veces lo que se produce son asociaciones temporales entre la vacunación y el supuesto efecto adverso en cuestión, lo que no significa causalidad", explica el doctor Federico Martinón-Torres, pediatra y miembro del comité asesor de vacunas de la OMS.

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Ni la EMA ni tampoco la agencia española del medicamento han encontrado ningún motivo de alerta

Las primeras conclusiones de las investigaciones que se están llevando a cabo descartan que haya conexión entre los "graves casos de trombos" y la vacuna. De hecho, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) asegura que "los beneficios continúan superando los riesgos" y que "el número de casos tromboembólicos en personas vacunadas no es mayor que el número observado en la población general".

Una observación refrendada por médicos y virólogos españoles.Según Martinón-Torres, "el número de casos con tromboembolismo en el total de 3 millones de vacunados en Europa con esta vacuna es el esperable"

"Si no se hubiesen vacunado, hubiese acontecido el mismo número de eventos tromboembólicos. En cualquier caso, esto demuestra que los mecanismos de control y vigilancia funcionan, y se establece una alerta, y una vigilancia exhaustiva", añade el experto.

En la misma línea se ha pronunciado viróloga del CSIC Margarita del Val: "Hay que tener en cuenta que somos mortales y lo importante es saber si las trombosis están relacionadas solo con la personas vacunadas o si se dan con la misma frecuencia que se registran en la población natural".

Algo que también plantea Héctor Castiñeira a través de enfermera saturada, su alter ego en Twitter: "es más fácil que se te forme un trombo por estar todo el día tirado en el sofá con el móvil que por ponerte una vacuna".

Para entender una eventual asociación del paro cardiaco y la vacuna Covid-19 Astrazeneca, Julián Pérez-Villacastín, presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha explicado a Redacción Médica que este suceso es una "coincidencia".

"Hay cosas frecuentes como el paro cardíaco. En España puede haber entre 15 y 20 mil paros cardíacos al año, lo que al ser frecuentes pueden coincidir con alguien que se haya vacunado. No hay ninguna relación causa efecto y los estudios clínicos que se han realizado con vacunas en ningún caso se ha asociado a paros cardíacos ni muchísimo menos”, ha expresado Pérez-Villacastín.

Además, desde la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) recuerdan que los trastornos de coagulación pueden aparecer en personas con o sin vacunación. La única forma de saber si una cosa es cierta o no es en un ensayo clínico en el cual se tenga controlado un grupo que recibe la vacuna y otro que no

"Tenemos que entender que la trombosis aparece en personas sanas también y que no se han vacunado. La única forma de saber si hay más trombosis con la vacuna, o sin ella, es mediante ensayos clínicos. Dentro de los ensayos que se han realizado, se han evaluado a más de 50 mil personas con vacuna y a otras 50 mil personas sin vacunas, y no ha habido una mayor presencia de trombosis, esto es lo que se puede decir desde un punto de vista científico. Todo lo demás son puras especulaciones que no conducen a nada más que alarmar a la gente", añade Ramón García, presidente de SEHH.

En la mitad de los casos de trombosis se desconoce la causa. Pero existen unos factores de riesgo bien definidos por la práctica y la ciencia médicas

El conocimiento de los factores predisponentes nos permite evitar el desarrollo de la trombosis venosa y sus complicaciones. La trombosis es la formación de

Por ejemplo, se sabe que la edad, la obesidad, la hipertensión arterial, el tabaquismo y el sedentarismo pueden predisponer a la trombosis de la sangre en el interior de las venas.

Esto puede provocar un cuadro agudo de edema, congestión y dolor de una extremidad, a veces invalidante. Además de los problemas locales, su principal riesgo es la embolia pulmonar, que puede ser fatal.

Existen otras 'circunstancias' que aumentarían el riesgo de desarrollar coágulos de sangre potencialmente mortales en las arterias (trombosis arterial) o en las venas (trombosis venosa):

  1. Tener predisposición genética.

  2. Haberse sometido a una cirugía, haberse roto un hueso o tener cualquier otra lesión que afecte a una vena profunda.

  3. Tener una reducción del flujo sanguíneo hacia una vena profunda como resultado de la inactividad, el reposo prolongado (de cuatro días o más), la inmovilización después de una cirugía, llevar férula o yeso... El problema está en que, una vez que se ha formado el coágulo, este puede ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal o desprenderse y trasladarse a un órgano.

  4. Realizar viajes largos en coche o en avión que limiten la capacidad para moverse. Mantener las piernas dobladas, estar sentados y sin caminar hace que la sangre se quede estancada.

  5. Tomar fármacos que contienen estrógeno, como los anticonceptivos orales y la terapia de reemplazo hormonal.

  6. Estar embarazada o haber dado a luz recientemente.

  7. Recibir tratamiento para cáncer.

  8. Tener un catéter venoso central.

  9. Tener más de 60 años, ser fumador o padecer obesidad.

  10. Padecer ciertos problemas de salud poco conocidos como las cardiolipinas, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre y produce alteraciones graves. Los niveles de estos anticuerpos son, a menudo, altos en las personas con coagulación de la sangre anormal, enfermedades autoinmunes como el lupus, o abortos espontáneos reiterados.

  11. Padecer el Síndrome Antifosfolipídico (SAF) o síndrome de Hughes, también conocido coloquialmente como ‘síndrome de la sangre pegajosa’, es una enfermedad rara que afecta a la sangre y su capacidad de coagular y que puede ocasionar trombosis tanto arteriales como venosas.

Si una persona presenta varios de estos factores el riesgo de desarrollar una trombosis venosa se multiplica. Por ello, es muy importante reconocerlos a tiempo y poner en marcha todas las medidas necesarias para intentar minimizarlos y, así evitar que la trombosis se produzca.

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