Las claves de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: una puerta a la igualdad entre récords

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Sarai Gascón, una de las bazas españolas (Photo: Richard Heathcote via Getty Images)
Sarai Gascón, una de las bazas españolas (Photo: Richard Heathcote via Getty Images)

Vuelve a arder la llama del deporte en Tokio. Poco más de dos semanas después del final de los Juegos Olímpicos es el turno de los Paralímpicos, la oportunidad cada cuatro años (ahora cinco) de dar visibilidad al deporte adaptado.

Durante 12 días se hablará de historias de superación personal, pero también de un nivel competitivo cada vez más alto. Con el paso de las ediciones, los JJPP se han profesionalizado y tanto los atletas, concentrados en centros de alto rendimiento, como las marcas evolucionan hasta niveles no conocidos previamente.

El silencio ‘pandémico’ volverá a hacerse presente en las gradas vacías de estadios y recintos, pero pese a las restricciones por el coronavirus, Tokio 2020 puede ser la puerta que lleve hacia una verdadera igualdad, en reconocimientos y oportunidades, con la meta de París 2024 como horizonte

Estas son algunas claves para seguir la gran fiesta del deporte adaptado:

Unos Juegos de récord

Desde este martes con la ceremonia de inauguración y hasta el domingo 5 de septiembre, Tokio y las distintas subsedes acogerán a un número nunca antes alcanzado de atletas: 4.510 de 162 países —2.618 hombres, un 58%, y 1.892 mujeres, un 42%—, casi 200 más que en Rio, según datos del Comité Paralímpico Español. Pese a la diferencia porcentual entre sexos, 2020 supone el tope de mujeres en unos Juegos.

Los más de 4.500 paralímpicos lucharán en 529 pruebas de medalla, pertenecientes a 22 deportes, entre los que se estrenan el bádminton y el taekwondo. Una especificidad de estos Juegos es que los atletas se dividen en cuatro categorías según su discapacidad: física, visual, intelectual y parálisis cerebral.

También será la edición más vista de la historia, con una previsión de 4.250 millones de espectadores por televisión, por encima de los 4.100 de Rio, gracias a la retransmisión en 177 países. En España, las encargadas serán RTVE y Eurosport.

La participación española

Competirán 142 deportistas: 127 con algún tipo de discapacidad más 15 que ejercen como guías. Son especialmente relevantes las delegaciones de atletismo (22 más siete guías), natación (27), junto al baloncesto en silla de ruedas, con 24 jugadores entre las dos selecciones, y el ciclismo (10 más dos pilotos de tándem). Habrá participación nacional en 15 de los 22 deportes del programa.

Quiénes son los abanderados

En la tónica vista durante los Juegos Olímpicos, volverá a haber dos abanderados, hombre y mujer. Serán el ciclista (y exnadador) Ricardo Ten y la nadadora Michelle Alonso, dos de las grandes estrellas del deporte adaptado español.

Ricardo Ten, en el velódromo de Rio en el Mundial de 2018 (Photo: Alexandre Loureiro via Getty Images)
Ricardo Ten, en el velódromo de Rio en el Mundial de 2018 (Photo: Alexandre Loureiro via Getty Images)

España, potencia paralímpica

Desde el comienzo de los Juegos que jamás hubiera querido el nada inclusivo barón de Coubertin, sucedido en Roma 1960, España ha logrado 651 metales. Una verdadera potencia que se sitúa en el undécimo lugar del medallero histórico.

Aunque los datos ya fueron buenos en Nueva York/Stoke Mandeville 1984 y Seúl 1988, la ‘curva’ nacional se disparó a partir de Barcelona 1992, igual que ocurrió con los Juegos Olímpicos, aunque con unos registros mucho mayores en este caso. Nada menos que 107 preseas en casa, casi idéntico resultado en Atlanta y Sidney. Desde entonces la gráfica no deja lugar a la duda: España está perdiendo peso internacional en un contexto cada vez más profesionalizado. No obstante, esa caída bien podría remontar en la capital nipona.

Quiénes son las grandes bazas nacionales

Ella dice que no está al 100%, “sí al 80-85%”, pero con una historia de 26 medallas (y siete oros) en cinco Juegos, nadie puede dejar de contar con Teresa Perales. La nadadora zaragozana es la deportista más laureada del deporte español y recibirá este otoño el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, aunque no es la paralímpica más exitosa, como tiende a creerse —el honor le corresponde a la nadadora estadounidense Trischa Zorn, con 55—.

Junto a ella los nombres son infinitos, así como las posibilidades, por lo que tratar de acertar la quiniela medallística resulta un ejercicio complejo. La ‘armada’ de natación, gran caladero español, cuenta con bazas como la coabanderada Michelle Alonso, Nuria Marquès, Sarai Gascón, Toni Ponce, José Antonio Marí y quién sabe si el histórico Xavi Torres, que vuelve a unos Juegos 13 años después.

El coabanderado Ricardo Ten lidera el equipo de ciclismo, que aspira a un buen número de conquistas, con el nombre destacado de Alfonso Cabello, oro en Londres 2012 y que ya ha ganado medallas en campeonatos de España absolutos de pista frente a rivales sin discapacidad.

Se espera que vuelva a brillar el atleta Gerard Descarrega, campeón en 400 metros en Rio 2016, además de Susana Rodríguez, atleta de 1.500 y triatleta... y portada reciente de la revista Time por su labor como deportista y sanitaria en la pandemia. No es habitual que un competidor se presente en dos deportes distintos y ella lo hará. En triatlón le ‘acompañará’ Jairo Ruiz, otro a seguir, igual que la haltera Loida Zabala o el palista Álvaro Valera en tenis de mesa. También aparecen las dos selecciones de baloncesto y la de fútbol para ciegos entre la nómina de favoritos a priori.

Un avance hacia la igualdad que aún no llega del todo

España vivirá en Tokio 2020 un doble hito independientemente del resultado que se obtenga. Los premios en metálico por cada medalla crecen ostensiblemente y serán más del doble que lo aprobado para Rio 2016. El oro se gratificará con 70.000 euros (por 30.000 en Rio), la plata con 35.000 (15.000 en 2016) y el bronce con 21.000 euros (9.000 en 2016). Por comparar, sus homólogos olímpicos recibían 94.000, 48.000 y 34.000 euros por ser oro, plata y bronce, respectivamente.

Además, por primera vez, el Consejo Superior de Deportes sufragará una parte de estas partidas, una reclamación histórica del colectivo paralímpico como muestra de la equiparación de reconocimientos.

No obstante, el presidente del Comité Paralímpico Español, Miguel Carballeda cree que la igualdad total llegará en París 2024: “Ahora se les reconocerá de una forma más importante y justa, no en una igualdad total, que espero que sí lo sea para París”.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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