Cocca repite la fórmula del campeón 2014

Desde Tijuana, la Pantera se mostró más que abierto a regresar a la Academia a préstamo: "Si se da la chance, estaría muy feliz".

Parece una bocina y cualquiera no lo entendería, pero en la cancha de Racing es una rutina ya común. Es una sílaba y una repetición de o y él levanta los brazos, sin presumir demasiado de lo que es. El talento, en su caso, se vuelve estrategia. Sale un bochazo, Lautaro Martínez recibe de falso nueve, gira como si jugara al fútbol hace mil años y la pelota le llega a él, que nunca miró un video de Romario, pero acelera como el carioca y le rompe el arco a Nelson Ibáñez, que lo padeció una y mil veces en las prácticas, antes de que se fuera a jugar a Tigre. Ahí el grito vuelve a repetirse: "Bou, Bou, Bou".

"Él me conoce y yo lo conozco y nos damos confianza", explica Diego Cocca, que lo trajo casi como un desconocido a mitad de 2014 y Bou hizo 10 goles. Ahora las estadísticas vuelven a sonreírle: 15 goles hizo el equipo desde que volvió el entrenador campeón -ganó todos los partidos salvo contra Belgrano- y, de esos, 10 fueron de los dos delanteros. Con un detalle determinante: Lisandro López, capitán y figura, se rompió un ligamento y tuvo que quedar marginado. La fórmula, aún así, siguió siendo mágica.

Cocca encontró en el campeón de 2014 un lugar de la cancha desde donde sacaba diferencia: el espacio entre los volantes y los defensores centrales rivales. Ahí, recibía Diego Milito, que aprovechaba la velocidad de Bou para que jugar largo y sacar diferencia. Ese rol ahora lo ejecuta Lautaro Martínez, la perla académica que llegó a los 16 años al club. Martínez fue el goleador del sub 20 y lleva 6 goles en el torneo. Víctor Blanco, presidente de la institución, piensa que Racing no debe cederlo al Mundial juvenil de Corea. El chico quiere ir. Quedará complicado, sobre todo porque en esa fecha se juega el clásico contra Independiente.

La fórmula no falla. Racing apuesta a la virtud de sus delanteros y dispone de siete jugadores para marcar. En el medio de esas dos líneas, juega Marcos Acuña, que se repate entre los dos equipos. Por son eso: dos equipos. Uno trata de cuidar sus propios límites. Otro saca distancia de sus virtudes. Racing vuelve a ganar: 4-1, lo que no es poca cosa. 

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines