A comer banco, Carrascal: Julián Álvarez no debe salir más del once inicial de River

Franco Formoso
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Con el partido ante Godoy Cruz quedó demostrado que Julián Álvarez debe integrar el ataque de River junto a Rafael Borré y Matías Suárez. Jorge Carrascal tiene más pisada pero menos precisión y verticalidad al momento de atacar y ocupar los espacios vacíos.

Cuando la pandemia permitió que el fútbol argentino y sudamericano regresase tras un parate importante, River Plate sorprendió a sus hinchas con un tridente ofensivo que parecía invencible: Julián Álvarez, Rafael Borré y Matías Suárez amedrentaban a sus rivales en la Copa Libertadores, obteniendo resultados positivos incluso ante el San Pablo en Brasil.

El tiempo fue modificando este esquema y Gallardo se inclinó por dejar a Álvarez en el banco y poner en cancha a Jorge Carrascal. El heredero de la 10 de River intentó ser el nexo entre la delantera y el mediocampo, pero su labor se fue diluyendo hasta regresar del otro lado de la línea de cal. Y otra vez tenemos a Julián en cancha. Otra vez la delantera es temible.

Con Álvarez en cancha, River siempre te da la sensación de que está por hacer un gol. El pibe por una punta, Suárez por la otra y Rafa Borré como centrodelantero a la espera de cualquier centro o pase atrás para inflar las redes del contrincante de turno. Luego de la aplastante victoria sobre Godoy Cruz, ha quedado claro que Carrascal debe "comer banco".

La titularidad de Álvarez es indiscutida y ese tridente no puede ni debe ser disuelto nunca más. No, al menos, mientras los tres delanteros estén al máximo nivel para competir en todos los encuentros con la exigencia que River merece. Gallardo tiene recambio de sobra, pero en este punto debe ser inflexible: Julián tiene que estar en el once inicial. Así lo dicen los resultados y el rendimiento del equipo.