¿Cómo consiguen las plantas que las hormigas las defiendan?

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¿Cómo consiguen las plantas que las hormigas las defiendan?
¿Cómo consiguen las plantas que las hormigas las defiendan?

En la naturaleza, no es raro que dos especies colaboren. Por ejemplo, en muchos lugares de la Tierra las hormigas defienden a las plantas de su entorno del ataque de herbívoros. Pero no lo hacen gratis ni mucho menos, las plantas ofrecen sustancias para conseguir esta defensa.

Lo curioso es que lo que ofrecen no es lo que todos pensábamos. En un artículo reciente se explica la situación en un caso muy concreto: en zonas áridas, las plantas no aportan azúcares a las hormigas. O no solo, ya que con el azúcar consiguen atraer a otros animales herbívoros, que son el verdadero “pago” por la protección de las hormigas.

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Vamos a entrar en el detalle para entenderlo. En su estudio, los investigadores se han centrado en un caso muy concreto: el de plantas con nectarios extraflorales – es decir, con estructuras que ofrecen néctar, pero en zonas de la planta donde no hay flores – de zonas áridas.

Este último punto es muy importante, ya que en zonas áridas escasean los recursos. Para la planta, que por lo tanto necesita más protección, pero también para las hormigas. Y lo que consiguen las plantas al “ofrecer” néctar es atraer a distintas especies de animales – artrópodos principalmente – que tratan de aprovecharse de ello.

Pero en realidad, se trata de una trampa para estos herbívoros. Al acercarse a la planta a recoger el néctar, caen presa de las hormigas depredadoras que protegen la planta. Así las hormigas reciben un muy necesario aporte de proteínas en un ecosistema sin mucho alimento a su alcance.

Y es que, en contra de lo que se pensaba, es el aporte conjunto de azúcares de la planta y proteínas de las presas lo que consigue que las hormigas patrullen las plantas. Los productos vegetales por sí mismos no son suficientes para asegurar el compromiso de las hormigas en la defensa de las plantas.

Bien, pero ¿cómo han podido los investigadores llegar a esta conclusión? Han realizado distintos experimentos, variando ciertas condiciones. Pero tal vez el que mejor se entienda es uno muy directo: escogieron una planta cuyos nectarios ofrecían sustancias de baja calidad, y la pusieron en un ambiente con pocos recursos.

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Muy pocos recursos. De hecho, prácticamente las únicas presas que podían encontrar las hormigas en estas circunstancias eran las que los investigadores permitieron que colonizasen la planta. Es decir, la planta ofrecía comida de baja calidad, pero atraía a las únicas presas posibles.

Y resultó que, en este caso, las hormigas eran más agresivas tanto en su comportamiento como en la defensa de la planta que en ninguna otra situación. Así que quedaba claro cómo funcionaba la situación. No era lo que la planta ofrecía directamente, si no a quién atraía y lo que eso representaba para la hormiga.

No se trata de un descubrimiento radical, pero sí es interesante ver que en la naturaleza, nadie da nada sin recibir algo a cambio, y que lo que se recibe no siempre es lo que parece a primera vista.

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