Cómo se curan las enfermedades invernales

Las afecciones más frecuentes en esta época se curan por sí solas y el tratamiento con antibióticos no servirá para que mejoren

Beber líquidos en abundancia y hacer algo de reposo ayudarán a mejorar cualquier enfermedad invernal. (ChesiireCat/Getty Images)
Beber líquidos en abundancia y hacer algo de reposo ayudarán a mejorar cualquier enfermedad invernal. (ChesiireCat/Getty Images)

Descienden los termómetros y llegan las enfermedades más frecuentes asociadas al invierno que afectan principalmente a las vías respiratorias como la gripe, los catarros, bronquitis, faringitis y otras más graves como la neumonía.

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Lo más habitual en estos casos es echar mano de los antibióticos que tenemos en casa. Razón por la que están perdiendo eficacia a un ritmo que impensable hace tan sólo cinco años. “Si seguimos consumiendo antibióticos al ritmo actual, Europa podría sufrir un retroceso a la era anterior a los antibióticos, cuando una infección bacteriana corriente, como una neumonía, podía suponer una sentencia de muerte”.

Lo afirma el Consejo Científico del Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) que, con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, ha lanzado la campaña “Un mal uso, es un abuso” para concienciar del uso racional de los antibióticos entre la población general y a los profesionales sanitarios.

La toma de antibióticos para combatir los resfriados y la gripe no te beneficiará. Además, los antibióticos pueden provocar desagradables reacciones adversas como diarrea, náuseas o erupción cutánea.
La toma de antibióticos para combatir los resfriados y la gripe no te beneficiará. Además, los antibióticos pueden provocar desagradables reacciones adversas como diarrea, náuseas o erupción cutánea.

“Nos enfrentamos a un problema serio de salud pública si continuamos haciendo un uso indebido de los antibióticos. Debemos advertir de su consumo responsable ya que la resistencia a los antimicrobianos provoca una pérdida de eficacia de los mismos. Una resistencia que  ha ido creciendo a un ritmo imparable desde hace unos años”, explica la doctora Belén Padilla, vicepresidenta del ICOMEM y especialista en Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Situación actual

Las bacterias multirresistentes causan, actualmente, más de 35.000 muertes al año en Europa y 700.000 en todo el mundo. En España se calcula que son unas 3.000 muertes al año.

Si no solucionamos este problema, en el año 2050 los expertos prevén un total de 10 millones de muertes por este problema, en el mundo, superando ampliamente a las muertes por problemas cardíacos y accidentes de tráfico.  Además generan un gasto sanitario adicional de 1.500 millones de euros anuales,  y suponen una pérdida de calidad asistencial y de seguridad del paciente.

Imagen tridimensional de Carbapenem-resistant Enterobacteriaceae, unas superbacterias resistentes a los antibióticos.(Foto AP/Centros para el Control de Enfermedades)
Imagen tridimensional de Carbapenem-resistant Enterobacteriaceae, unas superbacterias resistentes a los antibióticos.(Foto AP/Centros para el Control de Enfermedades)

España ocupa el primer lugar del mundo en consumo de antibióticos sin ninguna razón epidemiológica que lo justifique y de manera indiscriminada, siendo además uno de los primeros de Europa en infecciones por bacterias multiresistentes. Este uso inadecuado de antibióticos no afecta, paradójicamente, necesariamente a la población que los utiliza, si no que genera resistencias que adquieren los patógenos en sí, que infectarán a otros posibles pacientes, dificultando el tratamiento con antibióticos cuando sea necesario, dado que ya se habrán hecho resistentes.

Para controlar esta situación desde la Unión Europea existe un mandato a los Estados miembros sobre la puesta en marcha de planes de acción. Y en España el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha desarrollado el PRAN (Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos).

¿Las consecuencias? Un mundo sin trasplantes ni cirugías

“Sin antibióticos eficaces para la atención y prevención de las infecciones los principales avances de la Medicina  como el trasplante de órganos, la quimioterapia, la cirugía o la atención de pacientes críticos se verían comprometidos”, explica la Dra. Padilla.

Si consumimos antibióticos sin recomendación médica, ni control podríamos sufrir un retroceso en el control de enfermedades infecciosas.

Es decir, una infección bacteriana corriente, como una neumonía, podría ser causa de muerte. “Lo que más hemos detectamos en consulta es que la población confunde  los síntomas de enfermedades invernales causadas por virus, como resfriados y gripe, con  otras patologías que si requieren antibióticos por ser causadas por bacterias. La mayor parte de la enfermedades invernales mejoran en una o dos semanas En este sentido, solo el médico puede determinar si está indicado o no tomar antibióticos y cómo deben ser pautados”, asegura la vicepresidenta del Colegio de Médicos de Madrid.

Para qué valen los antibióticos

Los antibióticos son los medicamentos que combaten las infecciones bacterianas, en ningún caso las causadas por virus. Administrados de manera adecuada y siempre bajo prescripción médica, pueden salvar vidas. Por lo que es necesaria tanto la concienciación sobre la necesidad de su prescripción por médicos, como la educación de la población para seguir de manera rigurosa sus consejos una vez prescritos.

Cuándo hay que tomarlos

Tomar antibióticos para combatir infecciones bacterianas leves, como rinosinusitis, dolor de garganta, bronquitis o dolor de oídos es, a menudo, innecesario ya que en la mayoría de los casos nuestro sistema inmunitario es capaz de vencer tales infecciones. La mayor parte de las enfermedades invernales mejoran al cabo de dos semanas. Si los síntomas persisten, es importante consultarlo con el médico.

En el siguiente cuadro verás cuánto duran los síntomas de las enfermedades invernales más frecuentes en adultos:

Infección de oídos

hasta 4 días

Dolor de garganta

hasta 1 semana

Resfriado común

hasta 1 semana y media

Gripe

hasta 2 semanas

Secreción o congestión nasal

hasta 1 semana y media

Infección sinusal

hasta 2 semanas y media

Tos (que a menudo después aparece un resfriado)

hasta 3 semanas

Fuente: European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC)

Solamente cuando se necesiten

Hasta el 80 por ciento de las infecciones invernales que afectan a la nariz, los oídos, la garganta y los pulmones son de origen vírico, por lo que tomar antibióticos no las curará.

Los médicos de Atención Primaria lo tienen claro: para mejorar los síntomas de la gripe, el resfriado, la bronquitis, la neumonía y las angina es preciso el descanso. Los medicamentos de venta libre y otros métodos de cuidado personal pueden ser de ayuda para aliviar los síntomas, por ejemplo los mucolíticos y la ingesta abundante de agua.

Solo un médico que te haya atendido puede determinar si una enfermedad invernal requiere tratamiento con antibióticos. (Foto: Getty/Istock)
Solo un médico que te haya atendido puede determinar si una enfermedad invernal requiere tratamiento con antibióticos. (Foto: Getty/Istock)

La mayor parte de los síntomas de las enfermedades invernales pueden aliviarse con otros medicamentos que pueden adquirirse sin receta. Tu farmacéutico puede recomendártelos y aconsejarte si estás tomando medicamentos para otra enfermedad.

  • Los analgésicos alivian el malestar, el dolor y la fiebre

  • Los antiinflamatorios, como las pastillas o aerosoles para la garganta, permiten tragar con más facilidad

  • Los expectorantes orales ayudan a expulsar las secreciones de las vías respiratorias

  • Los aerosoles y descongestivos nasales ayudan a respirar con más comodidad

  • Los antihistamínicos alivian los estornudos, el picor y la obstrucción nasales

Lo que tú puedes hacer para que los antibióticos sigan funcionando

Entre los factores que aceleran el proceso de resistencia a los antibióticos, no sólo destaca el mal uso de estos fármacos, sino también las deficiencias en materia de prevención y control de infecciones. Todos podemos adoptar medidas para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación.

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda: lavarse las manos con frecuencia, practicar una buena higiene de los alimentos, evitar el contacto directo con personas enfermas y cumplir puntualmente con el calendario de vacunas.

  • Recuerda que usarlos incorrectamente representa un riesgo

El uso inadecuado de los antibióticos en personas y animales puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes a futuros tratamientos

  • Toma antibióticos sólo cuando te los recete el médico

Sigue siempre sus recomendaciones sobre cuándo y cómo usarlos. Completa el tratamiento prescrito y, si sobran, no los guardes ni los compartas con otras personas.

  • No olvides que no son eficaces contra resfriados ni gripe

Los antibióticos sólo son eficaces para combatir infecciones bacterianas, no curan infecciones causadas por virus. No son analgésicos y no alivian el dolor o la fiebre.

  • El veterinario de tu mascota es quien decide su tratamiento

Sigue siempre sus consejos y no mediques a tu mascota con los antibióticos que tienes en casa. La automedicación también es peligrosa para los animales.

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