La compositora de origen español injustamente desconocida para el gran público

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Su nombre era Marianne von Martinez (también referenciada como Marianna Martines), nació en Viena, en 1744, y era de ascendencia española. Su familia paterna se exilió hacia Nápoles y después a la capital del Imperio Austrohúngaro tras la derrota austracista en la Guerra de Sucesión española.

Marianne von Martinez, la compositora de origen español injustamente desconocida para el gran público (imagen vía Wikimedia commons)
Marianne von Martinez, la compositora de origen español injustamente desconocida para el gran público (imagen vía Wikimedia commons)

Los expertos en música clásica señalan que Marianne, como compositora, cantante e intérprete de teclado, tuvo una gran presencia en la sociedad vienesa de su época, siendo actualmente injustamente desconocida para el gran público.

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Su progenitor, Nicolo Martínez, músico de profesión, trabajó como ‘maestro de cámara’ para el nuncio papal en Viena, adquiriendo una importante relevancia social y permitiéndole su empleo codearse con la flor y nata de la capital austriaca.

Esto lo llevo a residir junto a su esposa Maria Theresia (de origen alemán) en un selecto edificio de la céntrica Michaelerplatz, en la que tuvo como distinguidos vecinos al compositor Joseph Haydn (en sus años de juventud), el escritor y poeta italiano Pietro Antonio Domenico Bonaventura Trapassi (célebremente conocido como Metastasio) y el compositor napolitano Nicola Porpora.

Marianne von Martinez creció rodeada de intelectuales y músicos, desarrollando desde muy corta edad sus inquietudes artísticas y un portentoso, a la vez que prometedor, talento para la música. El tener un progenitor músico y a aquellos ilustres vecinos influyó en gran medida para formarse y convertirse en una excepcional compositora, además de dominar perfectamente el piano y cantar con gran soltura.

El joven Joseph Haydn, en aquellos momentos pasando algunos apuros económicos, se encargó de impartir clases a la pequeña Marianne y, con el tiempo, todos y cada uno de los ilustres vecinos participaron de algún modo en su formación artística.

El escritor Metastasio, que por aquella época se había convertido en uno de los libretistas de ópera más afamados, fue uno de los primeros en advertir el precoz talento de la muchacha, con la que pasó gran parte de su tiempo y cuando Marianne llegó a la adolescencia se enamoró perdidamente de ella, a pesar de que le llevaba 46 años de diferencia.

Según cuentan algunas crónicas, no fue un amor correspondido, aunque la muchacha siempre lo trató con un especial cariño e incluso cuidó de él cuando enfermó a inicios de 1782 (Metastasio falleció en abril de aquel mismo año, a la edad de 84 años).

Más allá del amor y devoción que el libretista podría haber sentido por Marianne, la colaboración musical entre ambos fue importantísima, escribiendo la letra para varias de las piezas que ella compuso.

Numerosas fueron las ocasiones en las que la emperatriz María Teresa I de Austria solicitó la presencia en palacio de Marianne von Martinez para que esta le tocara al piano y cantase sus propias composiciones.

Gracias a la herencia que recibió tras el fallecimiento de Metastasio) Marianne pudo llevar una vida desahogada de problemas económicos y dedicarse por entero a la música.

Destacó sobre todo por sus interpretaciones al piano o como cantante, pero también fue muy significativa su carrera como creadora de piezas musicales, aunque algunos sectores más conservadores de la sociedad musical vienesa no terminaron de aceptarla en sus círculos como compositora, motivo, más que probable, por el cual hoy en día sea injustamente desconocida para el gran público.

Marianne von Martinez falleció en Viena en 1812, a los 68 años de edad, dejando como una interesante obra musical que, con el tiempo, se ha ido recuperando.

 

Fuentes de consulta e imagen: mujeresenlahistoria /  historiadelasinfonia / Cuaderno de notar (RTVE) / Wikimedia commons

 

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