Conjura del líder

Agencia EFE
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Madrid, 8 abr (EFE).- A falta de nueve jornadas para el final de Liga, cuando su liderato está más en discusión que nunca, con sólo un punto de ventaja sobre el Barcelona, segundo, el Atlético de Madrid repitió su tradicional comida entre plantilla, cuerpo técnico y directiva de las últimas temporadas por estas fechas en una finca de la sierra madrileña, en una conjura para alcanzar sus objetivos.

Superadas las 14.00 horas estaba citado el equipo en Robledo de Chavela, en la sierra oeste de Madrid, donde la plantilla y el cuerpo técnico se trasladaron en sendos autobuses desde la Ciudad Deportiva de Majadahonda, tras el entrenamiento matutino, en la comida que organiza cada curso Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado de la entidad, para convivir unas horas fuera del fútbol.

Hace un año, en febrero de 2020, las metas eran las posiciones de la 'Champions' y seguir avanzando en la competición europea, porque entonces jugaba los octavos de final contra el Liverpool; este jueves, mientras, no hay otro desafío más que la Liga para el equipo rojiblanco, líder durante las últimas 17 citas del campeonato.

Ya tiene casi hecha esa 'obligación' que marca el club cada inicio de curso de clasificarse para la Liga de Campeones de la temporada siguiente -el Atlético sería al menos cuarto aunque perdiera seis de sus últimos nueve choques-, con lo que su mirada está invariablemente en el título, tan aparentemente encarrilado hace unos meses y tan al filo de perderlo en la actualidad.

Su bajón ha reducido su distancia a un único punto sobre el Barcelona, segundo, y a tres sobre el Real Madrid, tercero. Él ha sumado nada más 16 de los 30 puntos disputados en las últimas diez jornadas, de las que sólo ganó cuatro, empató cuatro y perdió dos, mientras el club azulgrana ha sido casi infalible -ha ganado nueve de esos diez duelos- y el equipo blanco ha vencido siete, ha igualado dos -uno contra el Atlético- y ha perdido uno en ese tramo.

El resultado del cruce de los tres caminos deja al Atlético con una mínima diferencia mientras asoman el clásico para el Real Madrid y el Barcelona y el duelo contra el Betis en el estadio Benito Villamarín para él; una de los nueve encuentros que quedan para definir quién será el campeón de LaLiga Santander 2020-21.

Ahí apuntan ya el Atlético y Diego Simeone, en proceso de rearme de su once, dañado por las bajas por ciclo de cinco tarjetas amarillas de Marcos Llorente y Luis Suárez, aunque en el caso del uruguayo además se ha añadido una lesión muscular en el gemelo que lo apartará de competir al menos las próximas dos semanas y media.

Simeone insistió con Ángel Correa, como delantero, y con Héctor Herrera, como medio centro, para suplir tales ausencias, ambas de una envergadura incalculable en el actual Atlético -los dos son los mejores goleadores del equipo esta temporada-, aparte de la vuelta de Joao Félix a la alineación, después de dos encuentros de baja; uno por ciclo de cinco amarillas y otro por un golpe en el tobillo.

Thomas Lemar, por la derecha, y Koke Resurrección, por el medio centro junto a Herrera, completan el equipo de medio campo hacia adelante, con Kieran Trippier y Yannick Carrasco por los carrileros derecho e izquierdo, respectivamente, con Mario Hermoso y Stefan Savic en dos de la tres posiciones de centrales y con la única duda de Felipe Monteiro o José María Giménez para la otra plaza restante en el once. El portero, como siempre, será el indudable Jan Oblak.

Además de Llorente y Luis Suárez, no estarán tampoco disponibles contra el Betis ni Geoffrey Kondogbia, por ciclo de cinco amarillas, ni Moussa Dembélé, en seguimiento médico y con entrenamientos individualizados tras la leve bajada de tensión que le provocó un desmayo hace dos semanas. Además, es duda Víctor Machín, 'Vitolo', por unas molestias musculares. Sigue con trabajo alternativo.

Sí estará ya listo para volver a la competición Lucas Torreira, reincorporado al Atlético de Madrid y a los entrenamientos a las órdenes de Simeone, después de ser baja contra el Sevilla por el fallecimiento de su madre por Covid-19. Ya ha regresado de Uruguay y ya está centrado en el presente en el equipo rojiblanco. Su deseo de ir a Boca Juniors queda aparcado para el futuro. En julio termina su año de cesión en el Atlético, cuando deberá volver al Arsenal.

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