Memes, mascotas y peluches: la exitosa estrategia 'cuqui' con la que Taiwán ha sido envidia mundial en la pandemia

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La propagación del coronavirus por el mundo ha obligado a que muchos países impongan medidas de confinamiento y restricciones para sus ciudadanos. En Europa, Estados Unidos o Sudamérica, el brote ha tenido un gran impacto sobre la población. Sin embargo, en algunos lugares del planeta los efectos de la pandemia han sido reducidos.

Uno de ellos es Taiwán, que apenas ha tenido 443 contagiados y 7 fallecimientos. Un éxito que se explica por la rápida gestión del virus, pero también por una efectiva estrategia de comunicación que ha estado protagonizada por la cultura ke’ai, también llamada cultura de lo bonito, que se caracteriza por la utilización de iconos infantiles y símbolos.

Cartel en el Metro de Taiwán con un dibujo animado dando información sobre el uso de mascarillas. (Photo by Walid Berrazeg/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
Cartel en el Metro de Taiwán con un dibujo animado dando información sobre el uso de mascarillas. (Photo by Walid Berrazeg/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
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Ya a finales de diciembre, el Gobierno tomó las primeras medidas contra el coronavirus. Primero, con el control de los viajeros que llegaban desde Wuhan, después empezaron a aislar a los pacientes infectados y a rastrear sus contactos y finalmente llegó el turno de crear una efectiva campaña de concienciación sobre sus ciudadanos con el objetivo de evitar los contagios.

Sin embargo, en lugar de utilizar grandes mensajes en los medios o declaraciones resonantes, fueron los memes, los animales y algunos iconos de la cultura popular, como los ositos de peluche, los que se encargaron de dar las directrices de seguridad a sus ciudadanos.

El Ministerio Digital consultó a los humoristas para desarrollar campañas virales en las que los juegos de palabras, los memes y las bromas eran las protagonistas. El trasfondo seguía siendo el coronavirus, pero la forma de transmitir la información era diferente. Por ejemplo, una viñeta del Primer Ministro, Su Tseng-chang se hizo viral durante la pandemia.

En ella, el político decía “solo tenemos un trasero, no acapares, no confíes en los rumores”. Llegaba después de que hubiera mucho consumo de papel higiénico por temor al desabastecimiento. Jugando con que en chino mandarín las palabras acaparar y trasero suenan igual, el Gobierno logró transmitir su mensaje y se redujo el pánico por la compra de papel higiénico.

Una viñeta que tiene como protagonista al Primer Ministro de Taiwán. (Photo by SAM YEH/AFP via Getty Images)
Una viñeta que tiene como protagonista al Primer Ministro de Taiwán. (Photo by SAM YEH/AFP via Getty Images)

También, otro de los iconos de la cultura popular taiwanesa, un perro de raza llamado Zongchai, ha sido usado para dar pautas de seguridad a la población. El día de San Valentín, el can recordaba a todo el mundo que se lavaran las manos, estuvieran sobrios y practicaran sexo seguro.

Cuando el Ministerio de Exteriores anunció la prohibición de viaje para los extranjeros que habían viajado a China en las semanas anteriores utilizó una paloma con una mascarilla para informar sobre las restricciones. Además, en restaurantes y comercios se han utilizado ositos de peluche para asegurarse de que los clientes mantienen las distancias de seguridad.

Esta campaña ha tenido mucho éxito y Taiwán ha logrado tener bajo control el virus en todo momento. Sin embargo, la estrategia utilizada puede sorprender en los países occidentales. En mitad de una pandemia tan devastadora en el mundo resulta llamativo que el estado utilice elementos infantiles para concienciar.

El éxito de la cultura cuqui

La realidad es que este tipo de iconos se encuentran presentes en la cultura popular y son muy demandados socialmente. Su origen se encuentra en la cultura kawaii de Japón, presente desde los años 70, y se ha ido extendiendo por otros lugares del continente asiático.

En el caso de Taiwán, el término es ke’ai, formado del kawaii nipón y del cute (bonito) del inglés. Así, los personajes de ficción, los animales o los memes son utilizados en todos los sectores sociales; desde la moda hasta la aviación, pasando por la comida. Y por supuesto, también está presente en los anuncios gubernamentales.

Un avión de Eva Air aterrizando en Taiwán con la figura de Hello Kitty pintada en la aeronave. (AP Photo/Wally Santana)
Un avión de Eva Air aterrizando en Taiwán con la figura de Hello Kitty pintada en la aeronave. (AP Photo/Wally Santana)

Hay tanta fascinación por este tipo de símbolos y está tan integrado socialmente que es normal y frecuente que los adultos coleccionen juguetes infantiles, vistan con ropa de dibujos animados o que un avión pueda estar decorado externamente con la figura de personajes como Hello Kitty.

Los expertos señalan que esta cultura es muy popular porque reconforta a la gente. Se trata de estímulos positivos que proporcionan alivio y esperanza en mitad de las luchas diarias y la competencia en el mundo contemporáneo. Así, Taiwán ha formado su propio estilo ke’ai que se ha ido alimentando durante años, creando iconos muy reconocibles y populares dentro de la región, pero no fuera.

La demostración de este punto es la efectividad que han tenido las campañas para evitar la extensión del coronavirus. La influencia que puede tener un animal, un meme o un juego de palabras es más elevada que la del propio político hablando directamente.

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