El Rey usado como arma arrojadiza por los políticos

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La paz ha durado poquísimo. La paz ha durado sólo unos pocos días. Los políticos no han logrado aguantar más tiempo sin enfrentamientos. Era demasiado para ellos. Los políticos debían estar “todos a una” mientras dura la crisis del coronavirus. O se suponía que debían. Debían dejar sus diferencias para más adelante, para cuando salgamos de la alerta sanitaria. O se suponía que debían. Pero, el Rey Felipe VI les ofreció, sin buscarlo, una “apetitosa” oportunidad para volver a la gresca. Y los políticos no desaprovechan una oportunidad así para vengarse del oponente. De esta forma, el discurso del Rey Felipe se ha convertido en el pistoletazo de salida para que los distintos miembros de los partidos vuelvan a la pelea. Una pelea sin piedad.

MADRID, SPAIN - MARCH 18: Two woman watching the King Felipe VI of Spain speech at home on March 18, 2020 in Madrid, Spain. King Felipe VI of Spain speaks to the Nation due to Covid-19 crisis. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)
MADRID, SPAIN - MARCH 18: Two woman watching the King Felipe VI of Spain speech at home on March 18, 2020 in Madrid, Spain. King Felipe VI of Spain speaks to the Nation due to Covid-19 crisis. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)

Las palabras de la intervención televisiva de Felipe VI para pedir unidad frente al coronavirus estaban muy pensadas. Estaban pensadas y repensadas. Los discursos del Rey Felipe VI, como anteriormente los discursos de su padre el Rey emérito, siempre se miden al milímetro. Lógico. Y, a pesar de ello, no siempre logran el efecto deseado por Zarzuela. También lógico. Pero, la cacerolada que se ha llevado el Rey nada más arrancar su discurso es algo insólito. Y es hasta histórico. Seguro que ni el Rey Felipe VI, ni Zarzuela, habían sospechado, ni sopesado, que el mismo arranque de su alocución pudiera provocar una reacción en contra tan campanuda y tan enfática como la cacerolada. Daba igual lo que el Rey Felipe VI dijera o no dijera. Daba igual lo estudiado de su mensaje. Fue empezar a hablar y la gente salió a los balcones y no salió precisamente para aplaudir al Rey, sino para darle fuerte a la cacerola.

People bang on pots and frying pans from their balconies on March 18, 2020 in Barcelona as part of a protest against the Spanish monarchy, at the same time that Spanish King Felipe VI delivers a televised address about the health crisis in Spain. - The speech comes after King Felipe VI moved to distance himself from his scandal-hit father, stripping him of his palace allowance and renouncing what he was due to inherit from him. The announcement came after reports earlier this month in the Swiss daily Tribune de Geneve that former monarch Juan Carlos had received 100 million dollars (90 million euros) from Saudi Arabia via an offshore account. (Photo by Pau Barrena / AFP) (Photo by PAU BARRENA/AFP via Getty Images)
People bang on pots and frying pans from their balconies on March 18, 2020 in Barcelona as part of a protest against the Spanish monarchy, at the same time that Spanish King Felipe VI delivers a televised address about the health crisis in Spain. - The speech comes after King Felipe VI moved to distance himself from his scandal-hit father, stripping him of his palace allowance and renouncing what he was due to inherit from him. The announcement came after reports earlier this month in the Swiss daily Tribune de Geneve that former monarch Juan Carlos had received 100 million dollars (90 million euros) from Saudi Arabia via an offshore account. (Photo by Pau Barrena / AFP) (Photo by PAU BARRENA/AFP via Getty Images)

Según te lo cuenten desde un costado o desde otro de la política te dirán que era muchísima la gente que se apuntó a la cacerolada, o que eran muy pocas personas. Para el tema que estamos tratando, eso no es relevante. Los ciudadanos tienen todo el derecho a decir lo que piensan, tienen todo el derecho a aplaudir o a reprobar. Y sabemos que está la opinión pública muy encendida con el tema de la herencia del Rey. Se entiende, por supuesto. Pero, los políticos tienen una responsabilidad pública. Utilizar ahora la cacerolada contra el Rey para avivar sus diferencias, sus venganzas y sus discrepancias, no parece muy responsable. Sinceramente, no. Los políticos que están “a gusto” con la monarquía y los que no lo están, ya sabemos quienes son, tanto unos como otros. Ahora y siempre, los ciudadanos pueden y deben decir lo que quieran. Faltaría más. Pero, en este momento, parece lógico pensar que los políticos deberían guardar sus navajas durante un tiempo y no aprovechar cualquier situación para iniciar la pelea de nuevo. No pinta que sea la mejor ocasión para encender más fuegos políticos. Ahora, todos y cada uno de los representantes de los partidos deberían pensar qué manguera pueden ellos sujetar contra el gran incendio que supone esta crisis sanitaria. Parece que estar ahora unidos puede ser más útil que pelearse y utilizar al Rey, o cualquier otro asunto, como arma arrojadiza. Parece.

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