Coutinho y Dembélé, de cracks ilusionantes a despilfarro vergonzoso

Overmars y Petit. (Foto: Associated Press/Joan Monfort)
Overmars y Petit. (Foto: Associated Press/Joan Monfort)

Dicen que uno de los mandamientos del buen periodista es enfocar una noticia o reportaje desde todos los ángulos posibles. Quizá por eso Lluís Mascaró, manual en mano, ha hecho de su columna en ‘Sport’ un díptico: al artículo “Esta Champions 'huele' a Barça” le sucedió, semanas más tarde, otro titulado “Este Barça 'huele' a Champions”. Un ejemplo no sólo de buena praxis, sino de simetría. Ni un cabo suelto.

El pronóstico no resultó atinado, cierto, pero al menos los dos titulares eran coherentes entre sí. No se puede decir lo mismo de la retahíla de opiniones que el director adjunto de ‘Sport’ ha expelido en los últimos dos años sobre los fichajes de Ousmane Dembélé y Philippe Coutinho, de los que ahora abomina:

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[10-V-19] “La historia se repite. Es un axioma irremediable. La vida está llena de ejemplos. Y el fútbol, también. El Barça ha sido y es víctima de esta maldición. Como en el caso de Coutinho y Dembélé. Con su fracaso se repite lo que sucedió hace ya 19 años con Overmars y Petit. El paralelismo es tan grande que da miedo. Por no decir vergüenza. [...] Bartomeu dilapidó los 222 millones de euros que el PSG pagó por el ‘robo’ de Neymar en solo cinco meses precipitándose en los fichajes de Dembélé (140) y Coutinho (160). El Barça se gastó 300 millones en dos futbolistas que no han aportado nada (menos el brasileño que el francés) a un equipo que necesitaba cracks que ayudaran a Messi a ganar la Champions. Ahora, Coutinho está en venta y Dembélé bajo sospecha. Nadie pagará lo que el Barça se gastó en ellos. ¡Qué manera de despilfarrar! Y que absurdo no aprender de la historia…” [Lluís Mascaró / Sport]

Rebobinemos 21 meses, a agosto de 2017. Neymar se acaba de marchar al PSG con el verano ya muy avanzado y el Barça tiene menos de un mes para buscar refuerzos.

[13-VIII-17] “Esperemos que la rebelión que han iniciado Coutinho y Dembélé contra sus respectivos clubs sirva para forzar su traspaso (que no abaratarlo) y lleguen al Camp Nou para reforzar futbolísticamente al equipo y psicológicamente a todos aquellos culés que andan un poco (por no decir mucho) bajos de moral. Estos [a diferencia de Paulinho] sí que ilusionan”. [Lluís Mascaró / Sport]

Coutinho y Dembélé eran fichajes ilusionantes y, es más, no importaba pagar lo que pidieran Liverpool y Borussia Dortmund:

[13-VIII-17] “No hay más remedio que gastarse el dinero en Dembélé. El extremo francés es la única alternativa [a Neymar] válida en estos momentos. [...] Que vengan Coutinho, Dembélé y quien haga falta. Porque, sino [sic], esto será un desastre absoluto”. [Lluís Mascaró / Sport]

Aunque Mascaró calificaba como “excesivo” el precio de Dembélé, no quedaba otra que pagarlo. Por qué no, si el fichaje le parecía impecable en lo deportivo.

[25-VIII-17] “La evolución futbolística de Dembélé, por meteórica que haya sido, no se corresponde con el precio que tendrá que abonar el club blaugrana. Pero no había otra opción. Era eso o renunciar al crack que debe sustituir a Neymar. Y, evidentemente, el Barça no podía permitirse el lujo de perder al joven extremo francés. [...] Dembélé es un gran fichaje. Futbolísticamente imprescindible. Y socialmente ilusionante. Un crack que levantará los ánimos de la desolada afición blaugrana”. [Lluís Mascaró / Sport]

El Barça se hizo con él, pero no con Coutinho, que llegó cuatro meses más tarde, en el mercado de invierno. El fichaje del brasileño no es que fuera impecable para Mascaró, sino que incluso era “prioritario”:

[29-XI-17] “El Barça necesita un recambio [para Iniesta...] Y ese futbolista, por supuesto, es Coutinho. [...] Incluso los cracks del vestuario blaugrana así se lo han pedido a Bartomeu. [...] Todo el mundo lo quiere. Y hay dinero para contratarle. ¿A qué esperan para ficharlo? Es prioritario”. [Lluís Mascaró / Sport]

Y lo dejó aún más claro cuando se rumoreaba que el Barça estaba interesado en Mesut Özil:

[13-XII-17] “Coutinho es el jugador que necesita el Barça para reforzar el centro del campo y el ataque, para tomar el relevo de Iniesta, para crear un proyecto de futuro. [...] Si yo fuera Pep Segura o Robert Fernández (que, afortunadamente, no lo soy) lo tendría muy claro. Coutinho sí o sí. Aunque económicamente la diferencia es abismal. Más de 100 millones de euros separan el precio de ambos futbolistas [Özil y Coutinho]. Pero el Barça todavía tiene una parte importante del dinero de la cláusula de rescisión de Neymar para gastar. ¿O no?”. [Lluís Mascaró / Sport]

Como se ve, no había dudas sobre el jugador ni el menor reparo a gastar lo que fuera. El siguiente artículo de Mascaró sobre él se tituló “Coutinho, una apuesta segura”:

[3-I-18] “Coutinho es una apuesta segura. Coutinho es fichar un titular de rendimiento inmediato (y esta vez de verdad, sin bromas). Coutinho es la pieza que le falta al ataque del Barça (junto al recuperado Dembélé) para poder aspirar a ganar la Champions. De hecho, Coutinho es un jugador que tenía que haber llegado el pasado verano”. [Lluís Mascaró / Sport]

Con el fichaje ya cerrado —el más caro en la historia del FC Barcelona—, Mascaró dio un paso más y publicó un artículo titulado: “El Barça cambia a Neymar por Dembélé y Coutinho... y sale ganando”. Recordamos que este es el mismo columnista que, al comienzo de este artículo, acusaba a Bartomeu de haber “dilapidado” en estos dos jugadores los 222 millones ingresados por el brasileño:

[7-I-18] “El Barça ha cambiado una estrella por dos. Y, aunque todavía es pronto, muy pronto, para pronunciarse, creo que ha salido ganando. Porque Dembélé y Coutinho hacen todavía mejor al equipo, más equilibrado. Precisamente lo que quiere Valverde. A la espera de la llegada el próximo verano de Griezmann”. [Lluís Mascaró / Sport]

Griezmann no llegó aquel verano, por cierto. ¿Y recuerdan lo de “Que vengan Coutinho, Dembélé y quien haga falta”? Pues meses después resultó que el Barça se había “precipitado”.

[10-XI-18] “El Barça fichó a Dembélé porque necesitaba un ‘cromo’. La huída de Neymar precipitó la compra del joven extremo francés por la desorbitada cifra de 105 millones de euros (más 40 en variables). El club blaugrana se equivocó. Mucho. Porque la apuesta ganadora era Mbappé. Pero las prisas pasaron factura. Y Dembélé viajó del Borussia Dortmund al Camp Nou con solo 20 años y una presión enorme que, al parecer, no ha sabido asumir. Tiene cualidades para ser un gran futbolista, pero le falta actitud”. [Lluís Mascaró / Sport]

Lo más alucinante es que, apenas dos meses antes de enterrar de esta manera al jugador francés, Mascaró había titulado “Dembélé ya hace de Neymar”:

[21-IX-18] “El joven delantero está ofreciendo su mejor versión ofensiva. Conforma ya un excelente tridente junto a Messi y Luis Suárez. [...] Nada que ver, sin duda, con la situación de Neymar. [...] La ‘huída’ [sic] del Barça fue el gran error de Neymar... y la gran noticia para Dembélé. Ahora ocupa su puesto en el Camp Nou. Y, de momento, lo hace con un acierto extraordinario”. [Lluís Mascaró / Sport]

Tras las decepciones en la Champions League y la Copa del Rey, se ha reabierto el debate sobre el estilo del Barça, su pérdida de identidad y su política de fichajes. He visitado el archivo de Mascaró en la web de ‘Sport’ para conocer su opinión tras la derrota ante el Valencia, pero me he quedado con las ganas: no ha escrito nada desde entonces. Lo esperamos con ganas, quizá para encontrarnos con un “Una apuesta segura es Coutinho” o “De Neymar ya hace Dembélé”. Y volver a cerrar el círculo.

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