Lavado de manos: expertos advierten sobre los secadores de aire caliente o de chorro

Mónica De Haro
·6 min de lectura

Da igual que sea un baño público, el de casa o el de un amigo o familiar que has ido a visitar, el consejo es el mismo: usa toallitas de papel desechables para secarte las manos, no el secador eléctrico

El secado cuidadoso de las manos es parte integral del proceso de higiene de las manos, ya que los microbios pueden transferirse más fácilmente con las manos mojadas. El secador eléctrico es menos eficaz que las toallitas de papel desechables según una nueva investigación. (Foto: Getty)
El secado cuidadoso de las manos es parte integral del proceso de higiene de las manos, ya que los microbios pueden transferirse más fácilmente con las manos mojadas. El secador eléctrico es menos eficaz que las toallitas de papel desechables según una nueva investigación. (Foto: Getty)

Es el último paso para completar una correcta higiene de manos y de ello depende que culmines con éxito la tarea o que fastidies todo el proceso, y no es moco de pavo.

El secado cuidadoso de las manos es parte integral del proceso de higiene de las manos, ya que los microbios peligrosos, incluido el coronavirus, pueden transferirse más fácilmente con las manos húmedas o mojadas. Al no eliminarlos totalmente aumenta la probabilidad de transferencia a las superficies ambientales y por tanto, las oportunidades de transmisión y propagación.

Aunque no hay un consenso del todo claro, la evidencia sugiere que es preferible utilizar toallitas de papel frente al uso de secadores de manos, usando ese mismo papel para cerrar el grifo.

Si alguna vez tuvo dudas, un estudio que se presentará en el ‘virtual’ Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas puede servir de gran ayuda: las toallitas de papel son mucho más efectivas que los secadores de manos a la hora de eliminar los microbios o virus cuando las manos, todavía contaminadas, se secan.

Los científicos han descubierto que tanto los secadores de "chorro de aire" de alta potencia como los de aire caliente puede propagar las bacterias en los baños públicos. El número de gérmenes en el aire era 27 veces más alto alrededor de los secadores de chorro que en los dispensadores de papel. (Foto: Getty)
Los científicos han descubierto que tanto los secadores de "chorro de aire" de alta potencia como los de aire caliente puede propagar las bacterias en los baños públicos. El número de gérmenes en el aire era 27 veces más alto alrededor de los secadores de chorro que en los dispensadores de papel. (Foto: Getty)

De hecho, el secado completo de las manos está entre las directrices sobre la higiene de manos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda hacerlo con una toalla desechable o bien con un método que no las contamine de nuevo.

También especifica que se debe usar la toallita para cerrar el grifo, y que en el caso de usar toallas no desechables hay que asegurarse de no utilizarlas repetidas veces o por varias personas.

En la misma línea, otro estudio para prevenir la transmisión de infecciones desaconseja el uso de toallas de tela de uso múltiple de tipo colgante o en rollo, en entornos de atención sanitaria. ¿El motivo? Que se convierten en toallas de uso común y pueden ser una fuente de transferencia de patógenos.

En imágenes como esta, publicada por un usuario de Twitter, pueden verse la cantidad de microorganismo que se acumulan en este tipo de entornos y superficies.

Como señalaba al comienzo, la nueva investigación de la Universidad de Leeds (Reino Unido) respalda esta teoría al sugerir que los secadores de "chorro de aire" de alta potencia, como los de aire caliente, pueden propagar las bacterias en los baños públicos.

En este pequeño estudio, el equipo de Ines Moura investigó si hay diferencias la transmisión del virus en función de la forma en la que nos secamos las manos en un entorno hospitalario.

Para ello, cuatro voluntarios contaminaron sus manos (enguantadas) con un bacteriófago, un virus que infecta a las bacterias y, por lo tanto, es inofensivo para los humanos. Después, sin haberse lavado las manos, se secaron usando toallitas de papel o un secador de aire de chorro. Además, cada voluntario usó un delantal para medir de la contaminación del cuerpo y ropa durante el secado de manos.

El secado de manos se realizó en el baño público de un hospital y, después de salir, se tomaron muestras de las áreas públicas y de la sala. Los investigadores analizaron todas las superficies cercanas: puertas, pasamanos de escaleras, botones de ascensor, sillas en áreas públicas, teléfonos, botones en los intercomunicadores de acceso a las salas, estetoscopios, delantales y sillones.

Covid-19: secarse las manos es tan importante como lavarlas, y hacerlo adecuadamente elimina una cantidad significativa de microorganismos. (Foto: 123RF/Iurii Maksymiv)
Covid-19: secarse las manos es tan importante como lavarlas, y hacerlo adecuadamente elimina una cantidad significativa de microorganismos. (Foto: 123RF/Iurii Maksymiv)

Los resultados indicaron que en 10 de 11 superficies se detectó una contaminación ambiental significativamente mayor después del uso del secado automático versus manual. Todas las superficies analizadas después del uso del secador mostraron contaminación de fagos, en comparación con solo 6 después del uso de toallitas. La contaminación media de la superficie después del contacto manual fue de 10 veces mayor después del uso de secador que de toallitas.

La ropa o el cuerpo también transfieren el virus

Además el estudio detectó la transferencia de fagos desde el delantal a los sillones a través de los brazos cruzados solo después del uso de secador, lo que sugiere que la transferencia de microbios a las superficies ambientales puede ocurrir directamente de las manos que permanecen contaminadas después del secado de manos, pero también indirectamente del cuerpo de una persona que se ha contaminado durante el secado de manos.

Por tanto, según afirman los autores: “Existen claras diferencias, según el método de secado de manos, en la contaminación microbiana residual de las manos y el cuerpo del sujeto. Dichas diferencias se traducen en niveles significativamente mayores de contaminación por microbios después del secado por aire versus el uso de toallas de papel. Debido a que los baños públicos son utilizados por pacientes, visitantes y personal, el método de secado de manos elegido tiene el potencial de aumentar (secadores de chorro) o reducir (toallas de papel) la transmisión de patógenos en entornos hospitalarios”.

Aunque la muestra de este estudio es muy pequeña coincide con los resultados de otros siete estudios experimentales, clínicos o epidemiológicos anteriores recopilados en una revisión sistemática (RS) publicada en 2019.

La mayoría de estos trabajos reconoce que las toallas de papel son el medio más efectivo para secarse las manos, reduciendo la cantidad de bacterias en las manos y el riesgo de transferencia; y que en términos de tiempo empleado para el secado, eficiencia de secado, higiene y contaminación ambiental microbiana, las toallas de papel funcionan mejor que los secadores de aire caliente o los secadores de chorro.

¿Sabías que los secadores de manos pueden aumentar la dispersión de partículas y microorganismos en el aire?

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