Cs, el partido que daban por muerto pone España patas arriba

Asier Martiarena
·3 min de lectura
Inés Arrimadas y Albert Rivera, durante una rueda de prensa del partido Ciudadanos el 22 de diciembre de 2017 en Barcelona. EFE
Inés Arrimadas y Albert Rivera, durante una rueda de prensa del partido Ciudadanos el 22 de diciembre de 2017 en Barcelona. EFE

Ciudadanos comenzó el día de ayer como un partido moribundo. En caída libre tras unas elecciones catalanas que evidenciaron el sinsentido del rumbo emprendido por la formación naranja hace año y medio. Cuando Albert Rivera se olvidó del centro político embelesado por los castillos de naipes con los que soñó jugar a ser el gran estadista de la derecha moderada. Y lo acabó recuperando su razón de ser, la misma que le ha granjeado sus mejores resultados. La del partido bisagra español que pusiera fon al bipartidismo nacional o al ‘procesismo’ catalán. Un posicionamiento que tiene pinta de cotizar al alza dada la actual polarización política instalada en España.

Volvamos al inicio de la jornada. Un sucinto aleteó en Murcia, con el impulso de una moción de censura apoyada por el PSOE para desalojar del Gobierno regional al popular Fernando López Miras, provocó un tsunami en el resto del país. Sumando un ejemplo práctico más a la teoría física del matemático y meteorólogo Edward Lorenz.

El malestar del PP con la jugada murciana va por barrios. En Castilla y León, su presidente Alfonso Fernando Mañueco ha asegurado que la cosa no va con él. En Andalucía se lo están haciendo mirar tras las presiones de Vox para adelantar las elecciones. Y en Madrid a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, le faltó tiempo para organizar la disolución de la Asamblea y calendarizar las elecciones anticipadas. Tanto que el movimiento puede acabar en los tribunales.

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El que sabe lo que se hace es Ciudadanos. O al menos sabe lo que quiere dejar de hacer. Un partido dirigido por Inés Arrimadas quien, a la vista del endurecimiento de las condiciones que Vox estaba imponiendo para apoyar los diversos gobiernos autonómicos de coalición de las derechas, decidió ayer salir de una vez por todas de la foto de Colón. Uno de los errores tácticos más groseros de populares y naranjas. Presas desde ese momento del voraz apetito de la extrema derecha de Vox.

Visto cómo se revolvió el vicepresidente regional, y líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, ante la “traición” de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, se puede convenir que la idea inicial de Arrimadas se circunscribía exclusivamente a Murcia.

Pero visto también que, con su doble o nada, Ayuso se presentó ayer como alternativa a Pablo Casado en el PP, Arrimadas habrá pensado por qué no aprovechar la ola y surfearla para ser la alternativa centrista al PP belicoso y escorado a la derecha.

El PP reunió anoche a su comité de dirección que, entre otras cosas, realizó un llamamiento a los dirigentes y simpatizantes de Cs que desean enrolarse en el PP tras el movimiento murciano. Pero además de abrir las puertas de entrada deberá vigilar las de salida, no vaya a ser que los electores más moderados y volátiles del Partido Popular decidan recolocar su apoyo a Ciudadanos, de nuevo en busca de ser el partido bisagra del país.

En vídeo | Ayuso: De candidata de Casado a mano dura del PP

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