Los culés se ilusionan porque saben que la renovación de Messi está más cerca que nunca

Javier Álvarez-Beigbeder Suárez
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Ya hace casi un año de aquella fatídica noche. Aquella madrugada en la que ningún culé de corazón pudo pegar ojo. Si, estoy hablando del burofax. Nunca olvidaré dónde y con quién estaba cuando al abrir las redes sociales, un bombardeo de noticias y mensajes abarcaron por completo mi teléfono móvil. Un mensaje de auxilio del astro argentino sumió al mundo en un ensordecedor silencio del que aún no se ha recuperado del todo. La pesadilla que nadie se atrevió nunca a reconocer comenzó a sobrevolar Barcelona con la intención de llevarse por delante al mejor de todos los tiempos.

FC Barcelona v Granada CF - La Liga Santander | Eric Alonso/Getty Images
FC Barcelona v Granada CF - La Liga Santander | Eric Alonso/Getty Images

Nueve meses después no hay día en el que la prensa no cuestione el futuro de Messi. Cada gesto, cada mirada que el argentino brinda a alguno de sus compañeros es analizado con lupa por "expertos" en la materia que afirman ser conocedores de toda la verdad. Pero, ¿Ha cambiado Messi de idea después de un año?

Su contrato acaba en escasos dos meses y aún no hay nada decidido sobre su futuro. Hay que admitir que la reciente mejoría del equipo está generando en Leo una sonrisa que llevábamos años sin ver. Una sonrisa que es más que suficiente para acabar con todo aquello que un día nos hizo sufrir.

Que su futuro está en el aire es un hecho, pero también lo es que su continuidad parece estar más cerca que nunca. La llegada de Laporta a la presidencia ha logrado devolver a Messi esa esperanza y confianza que un día perdió en su propia directiva.

FC Barcelona v Granada CF - La Liga Santander | Quality Sport Images/Getty Images
FC Barcelona v Granada CF - La Liga Santander | Quality Sport Images/Getty Images

Todos conocemos ya la propuesta de renovación de Joan Laporta: una considerable rebaja del salario del crack argentino acompañada de una prolongación indefinida del contrato.

Leo ya tiene todas las cartas sobre la mesa y ahora es él quien debe tomarse un tiempo para decidir qué es lo mejor para él y para su familia.