El día que la hinchada de Boca gritó un gol ¡en contra de su equipo!

Goal.com
El Xeneize se vuelve a enfrentar con Estudiantes de Río Cuarto, club ante el cual protagonizó una situación poco habitual en su último encuentro.

El día que la hinchada de Boca gritó un gol ¡en contra de su equipo!

El Xeneize se vuelve a enfrentar con Estudiantes de Río Cuarto, club ante el cual protagonizó una situación poco habitual en su último encuentro.

Corría el año 1985 y en Argentina se disputaba el Torneo Nacional, esos campeonatos ochentosos que permitían que los clubes del interior indirectamente afiliados a la AFA se codearan con los equipos de la Primera División de ese entonces. Los formatos de los certámenes -como los de ahora- variaban: en aquella oportunidad, los 32 participantes se dividieron en ocho grupos de cuatro para disputar la primera fase. Y esta historia se desarrolla en uno de ellos.

LAS FORMACIONES DE BOCA Y ESTUDIANTES DE RÍO CUARTO

Boca ocupaba el Grupo B junto a Temperley, Altos Hornos Zapla y, justamente, Estudiantes de Río Cuarto, el rival que deberá enfrentar este viernes por Copa Argentina. El partido de ida en Córdoba terminó 1-1, pero la vuelta, que se jugó en el Tomás Adolfo Ducó (épocas de Bombonera clausurada) fue un baile: el Xeneize ganó ¡7-1! con tres tantos del Tata Brown, dos de Roberto Passucci, uno del Vasco Olarticoechea y otro del Chino Tapia. Sin embargo, los hinchas boquenses gritaron los ocho goles.

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¿Cómo? Sí, así como se lee: la hinchada local celebró un gol en contra. Y encima ¡de penal! Iban 31 minutos del primer tiempo y los de Aflredo Di Stéfano ya ganaban 3-0, pero Passucci chocó con Jorge Rodríguez y el árbitro Mario Gallina (sí, leyó bien) cobró penal. El defensor central de Estudiantes salió corriendo desde su área, agarró la pelota y ejecutó la pena máxima: pateó despacito, al medio, pero Balerio se tiró a su izquierda y los cordobeses llegaron al descuento. 3-1 y festejo generalizado en toda la cancha. El autor del tanto había sido ni más ni menos que Roberto Mouzo, gloria de la década de los '70 surgida de inferiores y que defendió durante 13 años la camiseta de la institución. Unos meses antes, Alegre y Heller, flamantes presidentes, lo habían invitado a retirarse.

"Detrás del arco estaba la hinchada de Boca, con una bandera con mi nombre. Intenté no distraerme. Convertí y enseguida sentí el grito de toda la tribuna. Junté las manos en señal de disculpas y me tapé el rostro para que nadie me viera llorar", le contó a Olé. En el segundo tiempo hubo otro penal: lo volvió a patear Mouzo, pero falló.

El resumen del partido:

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