Colapso total: es incapaz de acertar en el hoyo 18 del US Open y acaba retirándose

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Además de su vencedor, el estadounidense Bryson DeChambeau, el US Open de golf tuvo otro inesperado protagonista, el neozelandés Danny Lee, aunque no precisamente por un buen motivo.

El neozelandés Danny Lee junto a su caddie en el reciente US Open de golf. (Foto: Gregory Shamus / Getty Images).
El neozelandés Danny Lee junto a su caddie en el reciente US Open de golf. (Foto: Gregory Shamus / Getty Images).

Lee, número 108 del mundo y que cuenta con una victoria en el circuito de la PGA, vivió una auténtica pesadilla en el último hoyo del duro Winged Foot Golf Club de Nueva York durante la tercera vuelta del torneo. Hasta allí había llegado con una respetable tarjeta de 69 golpes, tres sobre par, tras realizar dos birdies y cinco bogeys, pero entonces comenzó su suplicio.

El jugador de 30 años consiguió un buen approach y podría haber firmado el par del 18 (cuatro golpes), pero acabó realizando un inexplicable quíntuple bogey al sufrir un colapso total. Falló un putt de 1,20 metros, uno de 1,70, uno de 1,80, otro de 2,10 y otro de 90 centímetros hasta que finalmente embocó la bola a 2,30 metros.

Se creía que las cámaras no estaban grabando el green del 18 cuando era su turno, pero finalmente sí que hay imágenes de lo que sucedió. En ellas, se puede ver al golfista oceánico golpeando la bola de un lado al otro del hoyo como si se encontrara en un minigolf o jugando solo al ping-pong.

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Tras finalizar su recorrido, Lee recogió la bola y se marchó del green sin creerse lo que había sucedido. Acabó pagando su frustración con su palo, que lanzó con violencia contra su bolsa antes de abandonar el campo.

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El neozelandés no quiso después hablar con la prensa y decidió marcharse para casa alegando una “lesión de muñeca”, aunque el verdadero motivo era que necesitaba tiempo para reflexionar después de lo que acababa de vivir.

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