Un derbi monocolor: así explotó el Sevilla las debilidades del Betis

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SEVILLA, SPAIN - JUNE 11: Lucas Ocampos of Sevilla celebrates after scoring the first goal of his team via penalty during the Spanish La Liga football match between Sevilla FC and Real Betis Balompie at Ramon Sanchez Pizjuan Stadium on June 11, 2020 in Sevilla, Spain. Spain's La Liga resumes season after nationwide lockdown amid ongoing coronavirus crisis. (Photo by AFP7 / Europa Press Sports via Getty Images)
Lucas Ocampos celebra el primer tanto del partido ante el Betis. (Foto AFP7 / Europa Press Sports via Getty Images)

La vuelta del fútbol en LaLiga vino acompañada del derbi más pasional de España. Un plato fuerte para empezar a degustar una competición con todo por decidir. Con él también se recuperaron las dinámicas previas que Sevilla y Betis venían atravesando. Así, el conjunto de Julen Lopetegui detectó las debilidades estructurales de los verdiblancos y se dedicó a explotarlas una y otra vez sin que el Betis fuese capaz de reaccionar. Incapaz de alterar la dinámica del partido, el conjunto visitante navegó a contracorriente durante los 90 minutos.

Desde el inicio del choque, el Sevilla puso sobre la mesa sus cartas. Diego Carlos, Jules Koundé y Fernando Reges dotaban de orden y sentido la iniciación del juego de los locales, mientras Óliver Torres se enfundó el traje de Éver Banega. Sin el argentino, la tarea de activar los carriles exteriores ocupados por Jesús Navas y Sergio Reguilón se repartió entre los futbolistas de Nervión. En el otro lado del cuadrilátero, el Betis presentaba grandes dificultades para sobrevivir a la intensa presión sin balón del rival y, si la superaban momentáneamente, no lograban hilar secuencias de pases agresivas donde se llegase al área contraria en situaciones de ventaja.

Los centros laterales: bombardeo por saturación

Los cambios de orientación fueron la mecha que encendieron la dinamita sevillista. Tanto Jesús Navas como Sergio Reguilón recibían en situaciones de 2vs1 y 1v1 en banda, por lo que no dudaban en lanzarse contra el defensor hasta encontrar la rendija con la que estirar la defensa verdiblanca y lanzar sus centros. En este sentido, Lopetegui estuvo especialmente lúcido en identificar que Nabil Fekir, genio en la frontal del área, no respaldaba a Emerson en tareas defensivas. Reguilón se encontró con una autopista sin peaje hasta la meta de Joel Robles.

Sergio Reguilón encara a su lateral.
Nabil Fekir llega tarde a la basculación y Reguilón se prepara para encarar a Emerson.
Sergio Reguilón encara a su lateral.
De nuevo, el lateral sevillista recibe con mucho espacio por delante.

El lateral cedido por el Real Madrid entraba en carrera sistemáticamente con la intención de sorprender a la defensa bética mientras que Nabik Fekir no llegaba a las ayudas. Por este motivo, Reguilón logró en la mayoría de ocasiones sacar centros peligrosos al primer palo convirtiéndose así en el principal foco de desequilibrio sevillista.

Sin embargo, cabe resaltar que muchos intentos se quedaron sin conectar con la cabeza de Luuk de Jong o Lucas Ocampos. El Sevilla de Julen Lopetegui es el equipo de la Liga que más centros al área realiza por partido (24) según la página de datos WhoScored aunque una gran cantidad se queda sin dar con rematador por la velocidad de relámpago con la que ataca el conjunto de Nervión.

Un reparto de espacios disfuncional

La confusión reinaba sobre los jugadores del Betis a la hora de sacar el balón jugado desde atrás. Con Guido Rodríguez cayendo entre centrales ante un solo rival, De Jong, el Betis no sacaba ventajas. Si el Sevilla igualaba, Guido no tenía la habilidad para girar y conectar con Canales, Aleñá o Fekir por lo que el primero y el francés acababan teniendo que alejarse demasiado de sus posiciones. El Betis se atascaba y la pareja que debería impulsar al equipo a otra dimensión, Canales-Fekir, estaba muy separada.

Salida de balón del Betis.
Sergio Canales baja de su posición de interior para sacar el balón jugado.
Salida de balón del Betis.
Guido Rodríguez dirige la salida entre los dos centrales, pero no saca ventajas.
Salida de balón del Betis.
Canales alza la mirada, pero ningún futbolista aparece a la espalda de la primera línea defensiva del Sevilla.

Como se puede apreciar en las imágenes, el Betis realizaba un deficiente reparto de los espacios. Los laterales, Álex Moreno y Emerson se colocaban muy arriba, pero nadie ocupaba su espacio. Perdidos y desordenados, Canales debía ejercer de bisagra y realizar un esfuerzo titánico para unir unas piezas que restaban separadas sobre el tablero. Además, nadie se internaba a la espalda de la línea defensiva del Sevilla y los interiores béticos se situaban a la misma altura, por lo que la distancia entre los jugadores resultó en un embudo táctico que acabó ahogando a los visitantes.

Lucas Ocampos, de cero a cien

Por importancia dentro del sistema, impacto en el desarrollo de los partidos y talento para cambiar el rumbo de los mismos, Lucas Ocampos es uno de los fichajes de la temporada en el fútbol español. En el derbi, a través de su aceleración y agresividad, volvió a firmar una actuación magnífica con un gol y una asistencia bajo el zurrón. De hecho, el máximo goleador del Sevilla en Liga (11 dianas) suma 5 partidos consecutivos mandando al portero a buscar el cuero al fondo de la red.

Sin ser un gran driblador, es un martillo pilón. Sin ser extremadamente técnico, se sacude de encima a los laterales. Sin ser un una gran goleador, está tirando del carro de un equipo que genera mucho pero concreta muy poco para lo que crea.

Probablemente, la mayor virtud de Ocampos es que nunca deja de intentar superar a su defensor pese a que la suerte no esté de su lado. La intensidad y concentración con la que afronta los partidos le sitúan como un elemento clave codiciado en el mercado. Además, el argentino redondeó su gran actuación con las múltiples ayudas defensivas que brindó a Reguilón ante Fekir.

Diego Carlos y Jules Koundé, un muro impenetrable

La pareja procedente de la Ligue1 firmó una exhibición ante los diversos atacantes que trataron de desestabilizar al sistema defensivo del Sevilla. Perfectamente compenetrados, fantásticos al corte y en la anticipación, los dos pilares defensivos no dieron opción ni a Borja Iglesias ni a Loren Morón en todo el encuentro. La superioridad técnica y física que ofrecieron durante el choque permite entender a un Sevilla que se construye de abajo a arriba gracias a dos defensas cuyo techo cada día es más difícil de augurar.

Finalmente, hay que destacar que la diferencia individual entre las dos plantillas no es tanta como refleja la clasificación, pero la comparación colectiva es diáfana. El Sevilla de Julen Lopetegui es un conjunto con los automatismos interiorizados, mientras que el Betis de ‘Rubi’, una de las tres plantillas menos optimizadas de la Liga, afronta las últimas 10 jornadas con Europa como quimera en el horizonte sin saber aún qué tipo de equipo quiere ser.

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