El juicio del derribo del avión MH17 que está sacando a la luz las mentiras de Rusia sobre la autoría

Yahoo Noticias

El 17 de julio de 2014 un avión que volaba entre Ámsterdam (Países Bajos) y Kuala Lumpur (Malasia) fue derribado, muriendo los 283 pasajeros y los 15 miembros de la tripulación. La aeronave, de Malaysia Airlines, se estrelló en Grábovo, en territorio ucraniano y cerca de la frontera rusa.

Las investigaciones apuntaron a que la catástrofe se había producido a causa de un misil, sin embargo, no se pudo identificar al culpable. En la región se estaba produciendo en ese momento un conflicto entre el Ejército ucraniano y las milicias prorrusas, por lo que se produjo un cruce de acusaciones entre las partes. Mientras que los rusos acusaban a los militares ucranianos; los ucranianos ponían sus sospechas sobre estas milicias apoyadas militarmente por Rusia.

El avión MH17 tras estrellarse en Ucrania (AP).
El avión MH17 tras estrellarse en Ucrania (AP).
Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Seis años después del accidente, este 8 de junio se ha reanudado en Holanda el juicio por el derribo del avión, que tuvo que ser suspendido por el coronavirus. El tribunal juzga a cuatro sospechosos (tres rusos y un ucraniano) que estarían implicados en la tragedia.

La acusación señala que el misil, de tipo BUK, y asignado a la brigada antiaérea del Ejército ruso, fue disparado desde el territorio ucraniano controlado por las milicias separatistas prorrusas que combatían contra las tropas ucranianas.

Para llegar a estas conclusiones fueron necesarias muchas pesquisas por parte de los equipos conjuntos de investigación (JIT por sus siglas en inglés), que están formados por expertos de Ucrania, Países Bajos, Australia, Bélgica y Malasia.

Rusia en todo momento ha negado su implicación en el derribo del MH17 y las ha rechazado de plano. Sin embargo, los JIT han ido desmontando durante estos años las mentiras y falsedades de Rusia durante el proceso.

Uno de los más comentados fue el del lugar desde el que se produjo el disparo. No era un tema baladí, ya que servía para fijar si había sido desde territorio controlado por Ucrania o desde el que estaba bajo dominio de los separatistas prorrusos.

Los JIT calcularon desde el principio que el lugar más posible del lanzamiento era cercano a Snizhne, lo que implicaría a las milicias secesionistas, sin embargo decidieron estudiar las tres localizaciones propuestas por Rusia (Yanakieve, Amrosivka y Zaroshchenske), que culpabilizarían a Ucrania. Una vez analizadas, las tres fueron descartadas.

En el caso de Zaroshchenske, por ejemplo, Rusia mostró dos imágenes satelitales para demostrar que en una base ucraniana faltaba un misil BUK el día en el que se produjo el accidente. Sin embargo, una instantánea proporcionada por la Agencia Europea Espacial de la misma fecha mostraba que el misil no había desaparecido.

De hecho, los investigadores pudieron demostrar que las fotos presentadas por Rusia no se correspondían con el día indicado, ya que, de acuerdo con el servicio meteorológico holandés, en esa fecha y hora había nubes, algo que no aparecía en las pruebas rusas.

También ha habido mucha polémica con el hecho de que la lanzadera hubiera sido transportada desde territorio prorruso hasta la zona de lanzamiento y después habría vuelto a su punto de origen. Pese a que las autoridades rusas lo niegan, lo cierto es que los JIT han sido capaces de rastrear fácilmente su recorrido, tanto con los teléfonos de la gente que viajaba en su interior como con testigos presenciales del desplazamiento.

Además, momentos después de que la aeronave fuera derribada, el jefe militar de los separatistas, Igor Guirkin anunció que habían destruido en vuelo un avión militar ucraniano. Estas declaraciones fueron recogidas por la televisión rusa, pero cuando se reveló que el avión accidentado era de pasajeros empezaron las versiones contradictorias y nunca más se volvió a hablar de esa supuesta aeronave militar.

Ahora Guirkin es uno de los cuatro acusados y el juicio será el que determine su responsabilidad en el accidente, aunque es en ausencia porque Rusia no extradita a sus ciudadanos. Los JIT, mientras tanto, continúa su labor hasta aclarar la cadena de responsabilidades.

Más historias que te pueden interesar:

Otras historias