Diego Costa y el problema del gol, Simeone no puede recuperar al referente que perdió el Atlético de Madrid

Diego Pablo Simeone aplaude bajo la atenta mirada de Diego Costa. (Foto Benjamin CREMEL / AFP) (Photo credit should read BENJAMIN CREMEL/AFP via Getty Images)
Diego Pablo Simeone aplaude bajo la atenta mirada de Diego Costa. (Foto Benjamin CREMEL / AFP) (Photo credit should read BENJAMIN CREMEL/AFP via Getty Images)

Este es mi fusil, hay muchos otros pero este es el mío. Mi fusil es mi mejor amigo y es mi vida, tengo que dominarlo igual que me domino a mí mismo. Sin mí, mi fusil no sirve, sin mi fusil yo tampoco sirvo”. El fragmento corresponde a La Chaqueta Metálica, pero bien podría valer para ilustrar los pensamientos de Simeone sobre Diego Costa. El técnico sigue creyendo en poder recuperar a su delantero fetiche, pero desde su vuelta al Metropolitano, el hispanobrasileño no le ha respondido ni con goles ni con regularidad en su juego. De hecho, ahora se encuentra en el peor momento de su carrera.

Era una locura, quizás imposible para la mayoría de los delanteros de élite, pero antaño el Atlético de Madrid podía enviar a Diego Costa contra el mundo y confiar en que su autosuficiencia le daría la victoria. No importaba el rival, la plaza o el momento. El de Lagarto iba a ser una pesadilla para la zaga rival si esta mostraba un pequeño ápice de duda, cometía un fallo infantil o le regalaba espacio. El ‘9’ colchonero volaba al contragolpe, permitía desplegar a su equipo tras las líneas enemigas y hacía excelente el plan de Simeone.

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En otras palabras, el tanque del Metropolitano podía estar espeso de cara a portería, pero siempre daba tres cosas a sus compañeros: desgaste para los defensas rivales, movilidad constante por los tres carriles de ataque y profundidad. Sin embargo, Diego Costa ya no puede dar la mitad de lo que ofrecía antes sin pedir muchas cosas de un equipo que le demanda que siga siendo el que le elevó a la gloria a base de aterrorizar centrales. Koke ha sido de los más perjudicados, ya que encontraba en la figura del hispanobrasileño a su socio perfecto para lanzar al espacio.

Diego Costa no está marcando goles, pero es que tampoco está disparando a portería. Sencillamente, su falta de confianza y regularidad física es tan colosal, que quien hizo 36 goles en su última temporada como rojiblanco acumula 14 goles en 58 partidos desde su vuelta. En Liga, sus números son aún más preocupantes, puesto que con 7 goles en 41 partidos, el ‘9’ del Atlético de Madrid marca un gol cada 427 minutos de juego. Si en la temporada 2013/14 disparaba 3.1 tiros a portería, la pasada temporada produjo una media de 1 disparo por partido y en esta, 1.3 por encuentro.

Lejos quedan aquellas palabras de Arsene Wenger sobre el de Lagarto “Este chico es un absoluto animal. Podría marcar desde cualquier posición”. Tampoco defensivamente está aportando esa presión voraz que agobiaba la salida de balón rival ni chocando. El ‘9’ de Simeone no ha encontrado un nivel óptimo de continuidad, regularidad ni eficacia de cara a portería desde su vuelta, si bien ha dejado partidos -muy pocos, poquísimos- potentísimos. Quizás la ida ante la Juventus de Allegri en el Wanda Metropolitano sería el cenit de su rendimiento.

Es comprensible que el técnico argentino quiera recuperar a su mayor argumento ofensivo, más cuando Álvaro Morata tampoco ha podido darle lo que buscaba en su ‘9’, pero la situación de Diego Costa parece muy difícil de remontar. Con 31 años se encuentra en la recta final de su carrera, no por su edad, sino porque cada vez muestra un nivel mayor de desconexión competitiva. El hombre que justificaba el modelo de Simeone está peleado con el gol y no parece que vaya a solucionarlo individualmente.






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