El doble rasero con las mascarillas en EE.UU: los demócratas también han hecho lo mismo que los republicanos

Javier Taeño
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Estados Unidos tiene nuevo presidente electo después de que Joe Biden se haya impuesto a Donald Trump en unas elecciones muy igualadas y que han estado marcadas por el coronavirus. Precisamente Estados Unidos es el país del mundo más afectado por la pandemia, superando los 10 millones de casos y las 244.000 muertes a día 9 de noviembre, y el actual inquilino de la Casa Blanca ha recibido numerosas críticas por su gestión.

Conviene recordar que durante meses Trump minimizó el riesgo que suponía el virus, se burló del uso de mascarillas y rechazó tomar medidas restrictivas que frenasen su propagación.

Tras la victoria de Biden ha habido numerosas celebraciones y algunas de las personas no llevaban mascarilla. (Photo by David Dee Delgado/Getty Images)
Tras la victoria de Biden ha habido numerosas celebraciones y algunas de las personas no llevaban mascarilla. (Photo by David Dee Delgado/Getty Images)

Una forma de actuar muy diferente a la de su rival demócrata. Durante toda la campaña, Biden ha defendido la utilización de mascarillas, sus mítines se han producido en aparcamientos de coches para poder mantener la distancia, y ha reivindicado la aplicación de normas que ayuden a parar el alto ritmo de contagios. Dos maneras de afrontar la actual situación que son muy diferentes entre sí. Sin embargo, en las celebraciones han tendido a igualarse.

Tras conocerse que el candidato demócrata había logrado los 270 votos electorales necesarios para convertirse en presidente electo, muchas personas en el país quisieron salir a celebrar su triunfo a las calles. Frente a los mítines, que se habían caracterizado por la ausencia de aglomeraciones y la utilización masiva de la mascarilla, estos festejos han dejado numerosas estampas en las que los asistentes no cumplían los protocolos sanitarios.

Así, en numerosos rincones de Estados Unidos se produjeron eventos en los que se juntaron una gran cantidad de personas, sin mantener la distancia social de dos metros ni hacer uso de la mascarilla. Pese a que este complemento tan necesario para evitar contagios había estado muy presente en todo momento en la campaña demócrata, las celebraciones han dejado numerosas imágenes en las que los manifestantes no hacían uso de ella.

Celebración en Houston de la victoria de Biden sin mascarilla. (Jon Shapley/Houston Chronicle via AP)
Celebración en Houston de la victoria de Biden sin mascarilla. (Jon Shapley/Houston Chronicle via AP)

Las instantáneas han tenido algunas similitudes con las de los partidarios de Donald Trump que durante días han protestado por el resultado de las elecciones. Al igual que en los mítines, los seguidores republicanos se han manifestado sin usar la mascarilla. Pese a los dos discursos tan diferentes sobre el virus, estos días las cosas han tendido a igualarse.

Una irresponsabilidad de la que el propio Biden podía haber advertido tras conocerse su triunfo y que le ha obligado a intervenir este 9 de noviembre para recordar la importancia de la utilización de la mascarilla, aunque no ha llegado a criticar estas actitudes incívicas.

Grandes aglomeraciones de gente en Nueva York sin respetar las distancias. (Photo by Stephanie Keith/Getty Images)
Grandes aglomeraciones de gente en Nueva York sin respetar las distancias. (Photo by Stephanie Keith/Getty Images)

En su primera comparecencia pública tras su declaración de victoria, recordó que el uso de la mascarilla no puede ser un asunto ideológico.

“No importa a quién hayas votado, cuál sea tu partido o tus opiniones, podemos salvar miles de vidas si te la pones”, manifestó. “Os lo ruego, poneos la mascarilla, hacedlo por vosotros, por vuestros vecinos. No es un acto político, es una forma de recuperar nuestro país”, insistió antes de definirla como “la forma más rápida que tenemos de recuperar la normalidad”.

Esta defensa de la mascarilla se produjo al mismo tiempo que el presidente electo exponía su plan de urgencia para frenar el avance del coronavirus, que va a tener la máxima prioridad en su futuro Gobierno. Cabe recordar que actualmente Estados Unidos acumula el 20% de los contagios mundiales teniendo solo el 4% de la población.

Más importancia de los científicos

Por eso, el demócrata ha anunciado la creación de un equipo de 12 científicos que le asesorarán permanentemente sobre la pandemia. El objetivo de Biden es el de implantar una estrategia nacional frente al descontrol que ha habido con Trump. Así, ya ha anticipado que el uso de mascarillas será obligatorio en toda la nación.

“Voy a ir gobernador por gobernador y a exigir el uso obligatorio de mascarillas en su estado, y si se niegan, iré a los alcaldes y a los responsables de los condados y extenderé el requisito por toda la nación”, ha asegurado. Una estrategia totalmente contraria a la que ha llevado Trump que incluso se terminó contagiando de coronavirus en plena campaña electoral.

A diferencia de Trump, Biden suele usar la mascarilla. (AP Photo/Carolyn Kaster)
A diferencia de Trump, Biden suele usar la mascarilla. (AP Photo/Carolyn Kaster)

Además, el recién elegido presidente le dará un papel importante a los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades, para poder realizar más pruebas y rastrear de una forma más eficaz. Biden ha prometido test gratis para todos los estadounidenses.

Finalmente, apuesta por impulsar el Obamacare, el plan sanitario puesto en marcha por Obama y parcialmente desmantelado por Trump que da acceso al sistema a las personas más vulnerables. Con los pilares de la restauración de la credibilidad en los científicos, el incremento de los test a la población y la distribución millones de dosis de vacunas Joe Biden cree que puede empezar a derrotar al virus en Estados Unidos.

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