¿Quién fue el mejor DT para Tevez desde su regreso a Boca?

Goal.com

El 2020 fue como un bálsamo futbolístico para Carlos Tevez: en el trimestre de su redención, el Apache consiguió conjugar tres triunfos en uno. Primero, condujo a Boca a ganarle un título a River, aunque haya sido de manera indirecta; segundo, recuperó el status de ídolo que había perdido cuando partió rumbo a China; y tercero, a partir de su reinvención, pudo volver a ser importante para el equipo. Todo ello sentenció a Miguel Ángel Russo como el padre de la criatura, pero a su vez también abrió el interrogante: ¿fue él su mejor DT en este regreso que ya lleva un lustro?

EL SENTIDO MENSAJE DE TEVEZ POR EL CORONAVIRUS

Lo cierto es que el contraste entre Gustavo Alfaro y Russo pondera a este último todavía más: el Lechuga dijo que Carlitos iba a ser su estandarte, pero lejos estuvo de sacarle provecho. Pero, ¿y Rodolfo Arruabarrena, quien lo tuvo inmediatamente después de su regreso de Europa? ¿Y Guillermo Barros Schelotto, que debió dirigirlo en dos etapas completamente opuestas?

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De la mano de las estadísticas de Opta, esas preguntas pueden encontrar algunas respuestas:

  • Como es lógico, fue Guillermo quien más veces lo dirigió. Con él, disputó 65 encuentros y 4831 minutos entre marzo de 2016 y diciembre de 2018.

  • Sin embargo, fue con Arruabarrena con quien tuvo el mejor promedio de tiempo en cancha: jugó 2115' en 24 partidos, lo que da 88' por cotejo. Con el Mellizo, por ejemplo, vio 74'.

  • Fue con Alfaro con quien porcentualmente menos jugó: durante el año que dirigió al plantel, lo puso, en promedio, 52 minutos. Además, fue con quien menos rindió, cosechando un promedio de 0,3 goles por partido y 0,1 asistencias. 

  • Russo, entre tanto, se ubica, por ahora, como el DT que mejor lo exprimió: disputó ocho partidos, con un promedio de 83 minutos por encuentro, y lleva seis tantos y dos asistencias, lo que le da un cociente de 0,8 tantos por cotejo y 0,3 asistencias. Son sus mejores porcentajes desde que volvió al país, siendo el doble de lo conseguido con el Mellizo y con el Vasco (0,4).

  • Una curiosidad es que ya lleva la mitad de goles y asistencias que en la era de Arruabarrena en un tercio de los partidos jugados, mientras que convirtió la misma cantidad de goles y solo dio una asistencia menos que en la era Alfaro en un quinto de los encuentros disputados.

El desafío, entonces, será sostenerlo en el tiempo. El cambio de sus formas -más cerca del área y menos armador- le permite no realizar tanto desgaste y aprovechar mejor sus capacidades, pero sabe, también, que van apenas un puñado de fechas ante rivales que, en líneas generales, se sabían inferiores. Además, Miguel tendrá que vencer, psicológica, física y futbolísticamente, el parate por el coronavirus. La era Russo recién comienza y parece demasiado pronto para decir si es quien más jugo pudo sacarle. Pero de mantener estas estadísticas, bien podría tener en sus manos a aquel Carlitos de hace más de una década atrás.

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