De menos a más: los dulces navideños y turrones que peor le sientan a tus dientes

Mónica De Haro
·10 min de lectura
El turrón es uno de los alimentos navideños que más cantidad de azúcar contiene. De todos ellos, el peor es el blando. No importa su sabor o qué otros ingredientes contenga –ni siquiera si está hecho a base de fruta–, si el azúcar está presente, aumentará tu riesgo de caries. (Foto: Getty)
El turrón es uno de los alimentos navideños que más cantidad de azúcar contiene. De todos ellos, el peor es el blando. No importa su sabor o qué otros ingredientes contenga –ni siquiera si está hecho a base de fruta–, si el azúcar está presente, aumentará tu riesgo de caries. (Foto: Getty)

Los tradicionales dulces navideños (turrón, mazapán, mantecados y polvorones) son los protagonistas indiscutibles de estas fiestas pero deben consumirse de forma muy moderada, ya que se trata de productos que contienen una elevada cantidad de calorías (unas 500 calorías de media por cada 100 gramos) y un alto índice glucémico.

De hecho, los dulces navideños son los responsable de aumenten en un 50 por ciento de las caries debido a la cantidad de azúcar que tienen.Después de la Navidad, muchos pacientes acuden a consulta con problemas de caries y problemas dentales, tanto adultos como niños. En el caso de los más pequeños, más del 50 por ciento de ellos son producidos en esta época por un excesivo consumo de azúcar y una inadecuada rutina de higiene”, apunta el odontólogo Iván Malagón.

Y es que las bacterias productoras de caries se nutren especialmente de los alimentos ricos en azúcares. Estos microorganismos se quedan incrustados en dientes y encías, generando otros problemas bucodentales como la gingivitis, además de empeorar tu metabolismo.

Los frutos secos, la manteca de cerdo y las grasas también están entre sus ingredientes. Por lo que la boca no es la única parte del cuerpo que se va a ver afectada por un consumo excesivo de turrones, mazapanes, polvorones o roscones de reyes. Si vas a comerlos, te conviene hacerte una idea de cuáles podrían ser los menos 'malos' y los peligros que conlleva cada variedad

El turrón duro contiene menores cantidades de azúcar que el turrón blando, pero por su consistencia, también entraña algunos peligros para nuestros dientes. Al morder, corremos el riesgo de crear microfracturas en los dientes, provocar que nos salte un empaste o, incluso, romper el aparato de ortodoncia. (Foto: Getty)
El turrón duro contiene menores cantidades de azúcar que el turrón blando, pero por su consistencia, también entraña algunos peligros para nuestros dientes. Al morder, corremos el riesgo de crear microfracturas en los dientes, provocar que nos salte un empaste o, incluso, romper el aparato de ortodoncia. (Foto: Getty)

Apuesta por el duro

Por ejemplo, aunque según indica el odontólogo Iván Malagón, “los dulces más duros pueden fracturar los dientes, así como destrozar los empastes y dañar los trabajos de ortodoncia, es aconsejable ingerir mejor turrón duro que blando o de chocolate porque estos contienen más cantidad de azúcar. Y este sería el enemigo a batir en Navidades.

Así que por regla general, siempre es mejor optar por turrones duros que por turrones blandos. El turrón blando perjudica más a los dientes porque “se trata de alimentos con un alto contenido en azúcar y que, además, por su textura, pueden quedar adheridos a la superficie del diente, con lo cual, ese contacto durante más tiempo sobre el diente puede derivar en que, a largo plazo, afecte a su estructura; algo que, si se hace de forma muy habitual, podría producir alguna caries o una inflamación de las encías”, explica en ABC Salud la doctora Marta Peydro, odontóloga de la Clínica Peydro Herrero de Valencia, especialista en implantología e investigadora en blanqueamiento dental.

El exceso de azúcar presente en los turrones, mazapanes, polvorones o roscones de reyes es mucho más perjudicial que cualquier otro factor y puede hacer mucho daño a tu boca, y por extensión, a tu salud general. En este sentido, hay que recodar que en el caso del turrón de chocolate y del mazapán, el azúcar es el primer ingrediente que aparece en el listado de ingredientes y, por lo tanto, el que se encuentra en el producto en una mayor cantidad (en la etiqueta, aparecen primero los que más presencia tiene y después los demás).

Por otro lado, las repercusiones de los dulces navideños van mucho más allá de los dientes, ya que “el alto contenido de azúcar que aportan este tipo de dulces navideños hace que suframos una rápida hiperglucemia obligando a la insulina a retirar esa avalancha de glucosa de la circulación sanguínea, explica el doctor Nicolás Romero, especialista en nutrición y autor del libro ‘Comer bien para bien estar’.

“Si no nos movemos para gastar esa enorme cantidad de azúcar, aumentará nuestra proporción de grasa corporal. Además, si los niveles de azúcar en sangre descienden bruscamente debido a la acción de la insulina, esto provocará que al poco tiempo tengamos sensación de hambre y comamos de nuevo sin necesidad, favoreciendo la aparición del hambre hedónica o el comer por placer”. Por lo que además de crear un problema a nuestros dientes.

Con almendras

Sin embargo, la composición del turrón duro es en su mayoría almendra, miel, clara de huevo y un bajo porcentaje de azúcar. Aunque esa reducción de azúcar te beneficia, lo que marcaría la diferencia con otros turrones serían las almendras porque hacen que la grasa que contiene este producto sea de buena calidad, con gran cantidad de ácidos grasos insaturados similares a los del aceite de oliva. Así lo considera la experta Marián García (Boticaria García). Esto quiere decir que esta variedad de turrón, al menos, no tiene colesterol. En el lado positivo, el turrón también tienen proteínas procedentes del huevo, además de vitamina E, calcio, potasio, zinc, magnesio y ácido fólico.

Por contra, los polvorones, que cuentan con la manteca de cerdo entre sus ingredientes, y el turrón de chocolate, que contiene manteca de cacao, realizan un aporte mayor de grasas saturadas que los otros dulces navideños.

Los dulces con azúcar y pegajosos dejan restos adheridos y oscurecen la sonrisa, como ocurre también con polvorones y mazapanes. (Foto: Getty)
Los dulces con azúcar y pegajosos dejan restos adheridos y oscurecen la sonrisa, como ocurre también con polvorones y mazapanes. (Foto: Getty)

Chocolate negro

Si optaras por chocolate, mejor el negro, al 70 por ciento posee propiedades antioxidantes y cardioprotectoras. Aún así cuidado, también tiene su parte mala; el turrón de chocolate es el dulce navideño tradicional que más calorías contiene por 100 gramos. Lo que es bastante lógico si tenemos en cuenta que además de los frutos secos y el azúcar presentes prácticamente en todos los tipos de turrón (generalmente se suelen fabricar con almendras) también lleva manteca de cacao y pasta de cacao, que aportan una buena cantidad de calorías. Y pueden incluir almendras. arroz crujiente, guindas, conguitos y otras opciones.

Y sin azúcares añadidos

Para controlar el azúcar es mejor optar por variedades sin azúcares añadidos, y no solo en el caso de las personas diabéticas. “Los turrones sin azúcar son una buena opción para todos, pero tampoco se debe abusar de ellos y las cantidades deben ser moderadas y similares a las de personas no diabéticas”, apunta Aránzazu Perales, nutricionista de los Hospitales Universitarios HM Montepríncipe y HM Torrelodones, en Madrid.

Precisamente las personas con algunas como patologías como la diabetes, sobrepeso u obesidad, son las que tienen que tener más cuidado estos días e intentar controlar su peso y la ingesta de productos hipercalóricos.

“De todos modos, lo mejor es servirse una pequeña porción de las distintas variedades. Y, en lugar de ir picoteando, intentar saborearlas lentamente a lo largo de la sobremesa”, aconseja la dietista- nutricionista Martina Miserachs, fundadora del proyecto Healthia.

Factores que condicionan la elección

Por otro lado, como hemos avanzado, debes saber que -según indica el odontólogo Iván Malagón- “los dulces más duros pueden fracturar los dientes, así como destrozar los empastes y dañar los trabajos de ortodoncia, mientras que los blandos crean muchos problemas de inflamación de encías en los niños y adultos que llevan aparatos de ortodoncia”.

Es decir que a pesar de contener menos azúcar, el turrón duro puede tener otras consecuencias para los dientes como pequeñas fracturas o roturas al masticarlo sin cuidado. Por eso debemos elegir qué dulces comemos teniendo en cuenta el nivel de dureza y el estado de los dientes de cada persona.

Además, al estar todo el día comiendo y picando entre horas el nivel de pH de la boca descienda a 5,5 facilitando la aparición de las caries. Llevar con nosotros un kit de limpieza dental es un detalle que nos ayudará a compensar el daño de las comidas.

Para prevenir problemas dentales

Es fundamental extremar la limpieza oral y cepillarse los dientes, las encías y la lengua justo al terminar de comer para así evitar que los restos de turrón se queden incrustados en los dientes y los dañen de forma irreversible.

El Dr. Malagón nos recuerda las otras claves para conservar la dentadura sana y bonita durante la Navidad, y recuerda que “una boca sana nos ayuda a mantener la salud general al permitirnos masticar y tragar los alimentos eficazmente para absorber los nutrientes”.

  • La regla básica es cepillarse los dientes después de cada ingesta de comida y, al menos, tres veces al día. Nunca debes irte a la cama sin lavarlos y sin haber usado seda o hilo dental entre tus dientes.

  • En la boca no solo hay dientes: debes mantener una correcta higiene de tu lengua y paladar mediante limpiadores linguales o, incluso, con tu propio cepillo. Para evitar que las encías se inflamen y sangren, realiza masajes con movimientos circulares en cada cepillado.

  • Antes de usar cualquier colutorio es mejor que consultes a un especialista. Alguno no pueden usarse en determinados casos y otros no se recomiendan emplearlos de manera continua.

  • Cambia tu cepillo cada 3 meses o siempre que las cerdas hayan perdido la forma y estén despuntadas.

  • Alerta con las bebidas con azúcar: Consumir en exceso bebidas azucaradas puede llegar a ser muy agresivo para los dientes, dañando gravemente el esmalte. Al endulzar el café o las infusiones, es recomendable el aspartamo, la estevia u otros edulcorantes. Cuidado con los productos “light” o sin azúcar, ya que es posible que contengan fructosa, glucosa y otros azúcares, que son dañinos para los dientes.

  • Evita beber bebidas carbonatas o zumos ácidos (naranja, limón o pomelo). Este tipo de bebidas descalcifican el esmalte de los dientes y provocan un desgaste prematuro. Otras como el café, el té o el vino pueden teñirlos. Un consejo es usar pajitas al beberlos.

  • Ojo con los cambios bruscos de temperatura: pueden provoca aumento de la sensibilidad e, incluso, inflamaciones de los vasos sanguíneos del interior de los dientes.

  • Aumenta el consumo de proteínas, calcio, flúor y vitaminas A, C, D y K.

  • Evita el tabaco: es un gran enemigo de la salud y de nuestros dientes puesto que provoca pérdida en la permeabilidad de las mucosas. Es decir, disminuye la oxigenación de todo tejido, lo que provoca un envejecimiento prematuro y deteriora la salud de los tejidos que rodean al diente.

  • Control con el alcohol: En los brindis navideños es recomendable ingerir bebidas sin azúcar o champán sin alcohol, pero si es complicado resistirse, elige vino tinto, ya que el vino blanco y el champán, son más agresivos para el esmalte y para el cemento de la raíz dental.

  • Y, por supuesto, acude a tu odontólogo si ves que notas algún problema en tu boca o dientes. Además, la visita a este especialista es obligada al menos dos veces al año como medida de prevención.

Por último, como recomendación general antes las comilonas navideñas, el Dr. Romero aconseja hacer ejercicio, evitar los azúcares, limitar los aperitivos, hidratarse, no comer de todo, controlar lo que se come, programar los menús y comprar solo lo necesario, no saltarse ninguna comida y no hacer dietas de ayuno o semiayuno.

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