El decálogo del buen chino: Pekín actualiza las normas que deben seguir sus ciudadanos

China acaba de publicar sus nuevas pautas de moralidad en las que se deben basar todos sus ciudadanos independientemente del país en el que estén. Una serie de consejos y recomendaciones que suceden a las de 2001 y que abarcan temáticas tan variadas como la educación cívica, la forma de representar al país o cómo clasificar la basura.

En este nuevo documento cobra especial relevancia el patriotismo, lo cual no es ninguna sorpresa después de que las protestas en Hong Kong contra el Gobierno ya se hayan extendido durante cinco meses y no tengan visos de terminar próximamente.

Varias personas agitan banderas chinas. (AP Photo/Vincent Yu)
Varias personas agitan banderas chinas. (AP Photo/Vincent Yu)
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El manual, llamado Esquema para la Implementación de la Construcción Moral de los Ciudadanos en la Nueva Era, hace un llamamiento a todos los chinos para que sean honestos y educados, sean civilizados cuando cenan, viajan, o ven una competición deportiva, y defiendan el honor de China en el extranjero, tal y como cuenta The Guardian.

El gran objetivo es mostrar una buena visión del país y representarlo de una manera honorable, por lo que el documento exige etiqueta nacional para cosas tales como cantar el himno, izar la bandera o las ceremonias en las que los ciudadanos se unen al partido comunista, única formación política permitida en el país.

Con estas directrices, el Gobierno cree que mejorará la actitud de las personas hacia el partido y hacia el país y fomentará un sentido colectivo de identidad y pertenencia. En ellas se recomienda seguir el espíritu de Lei Feng, un exsoldado que ha sido muy utilizado en las campañas propagandísticas de las últimas décadas.

Protesta en Hong Kong contra el Gobierno (AP Photo/Kin Cheung)
Protesta en Hong Kong contra el Gobierno (AP Photo/Kin Cheung)

Más protagonismo para Xi Jinping

También cobra especial relevancia el pensamiento del presidente Xi Jinping apuntalando su liderazgo en una etapa muy complicada para el país, ya que a las protestas en Hong Kong se añade la guerra comercial con Estados Unidos y una desaceleración económica que puede culminar en crisis.

Curiosamente, a la par que la figura de Jinping sale reforzada y su enfoque debe ser la inspiración de los chinos, las referencias a otros líderes históricos del país como Mao Zedong o Deng Xiaoping han desaparecido, pese a que en la versión de 2001 del documento sí que estaban.

No parece casualidad el momento en el que han visto la luz estas normas y es que las manifestaciones en Hong Kong han hecho mucho daño a la imagen exterior del país. La violencia ejercida por los agentes ha traspasado fronteras y ha hecho que el Gobierno chino se vea obligado a hacer una gran campaña propagandística que probablemente haya tenido en este documento su primer ejemplo. Los expertos creen que no será la única muestra.

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