El día que AMLO explotó y nos mostró su verdadero yo... y no es tan dulce como nos hizo creer

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FOTO: VICTORIA VALTIERRA/CUARTOSCURO.COM
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En el marco de su estrategia permanente de propaganda el presidente Andrés Manuel López Obrador se fue de gira a Tabasco donde se reunió con diferentes grupos indígenas y recordó sus primeros pasos como funcionario público. El inicio de la gira fue triunfal, muchos “acudieron” al aeropuerto donde recibió abrazos, aplausos y solicitudes diversas.

El final de la gira fue diferente. López Obrador la quiso terminar en su municipio natal, Macuspana, donde lo acompañaron el gobernador Adán Augusto López Hernández, y el presidente municipal Roberto Villalpando, ambos militantes de Morena.

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Los asistentes al evento del cierre de la gira manifestaron su molestia con abucheos y rechiflas contra el poder de Morena que gobierna Tabasco y Macuspana. Reclamaron por las altas tarifas de luz, la inseguridad, que algunos estudiantes no reciben la beca Benito Juárez, y a muchos adultos mayores no les llegan los apoyos. Ante los reclamos en contra del gobernador y el presidente municipal, López Obrador reaccionó defendiéndolos.

“Miren, ahí están los gritos, ¿qué ganamos con eso? ¿Van a seguir gritándole al presidente municipal? Pues yo no estoy de acuerdo. No voy a hablar, ya saben que yo soy terco, hasta que escuchen. Me dio mucho gusto estar aquí con ustedes. Ya no voy a poder seguir hablando, porque así no se puede.”

Tras otra interrupción, dijo: “No, es que no debe ser así, a la autoridad se le tiene que respetar.” (La Jornada, 2 de marzo de 2020)

Es de llamar la atención la reacción de disgusto del presidente López Obrador y su demanda de respeto a la autoridad, porque durante sus giras a diversas entidades los gobernadores han recibido abucheos y rechiflas, lo que fue denunciado por la gobernadora de Sonora como una estrategia impulsada por Morena en contra de los gobernadores que no militan en ese partido. En esos eventos la actitud de López Obrador fue complaciente y solo dijo que el gobernador rechazado “es un buen amigo”.

Pero también extraña que pide respeto a la autoridad la misma persona que construyó su camino político desafiando y retando a esas autoridades.

Entre los reclamos que recibió López Obrador en Tabasco destacan las acusaciones en contra de Roberto Villalpando de quien dicen en Macuspana que se ha dedicado a robar y pocas son las acciones que su gobierno ha emprendido por el bien de la comunidad. “Él es un ratero, no merece estar donde está, está engañando a la gente”, fueron algunos de esos señalamientos.

También está el asunto de las tarifas eléctricas. Los habitantes de Tabasco fueron convocados en la década de los años 80 por López Obrador a efectuar resistencia civil no pagando la luz, como protesta por las altas tarifas, por lo que se acumuló una deuda de más de 11 mil millones de pesos que ahora el gobierno federal les ha condonado por medio del programa “Borrón y cuenta nueva”. (El Financiero, 1 de marzo de 2020)

Diversos asistentes al cierre de la gira reprocharon a López Obrador que no haya bajado el precio de la luz ni se hayan condonado los adeudos que datan de la resistencia civil pacífica que él encabezó en los años 80.

Como respuesta el presidente anuncio que en unos días estaría en Tabasco Manuel Bartlet, director de la CFE, para bajar las tarifas.

Los reclamos, gritos y abucheos que se manifestaron en el evento de López Obrador fueron espontáneos y su efecto en el ánimo presidencial fue de enojo.

Sus paisanos, su gente, protestaba y no pudo controlarla. Perdió la paciencia y dejo salir al hombre de la “mecha corta”, al que no es todo amor. No entendió que sus correligionarios, el gobernador y el presidente municipal, no están cumpliendo sus compromisos de campaña y que, en particular en Tabasco, las expectativas de los ciudadanos son altas para la solución de los problemas que afectan su calidad de vida.

Consecuente con su práctica, López Obrador descalificó los reclamos espontáneos de los asistentes a su evento a quienes dijo que “a veces por la grilla, por la politiquería, parece como si no estuviésemos haciendo nada”.

Él lo dijo: “Ha sido la peor gira”.

Lo sucedido en Tabasco coincide con los resultados de encuestas mensuales que miden la aceptación del trabajo de López Obrador. Según “Buendía & Laredo, en febrero de 2019, el 85 por ciento de los mexicanos aprobaba el trabajo que estaba haciendo Andrés Manuel López Obrador como Presidente de la República. Un año después, en febrero de 2020, dicho indicador se encontraba en 62 por ciento, una caída de 13 puntos porcentuales.”

En política también tienen sentido las leyes de la física. Todo Lo que sube baja. Y ya empezó.


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