El día que el campeón del Tour de Francia rogó por ayuda y nadie quiso auxiliarlo

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Foto: ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/AFP/Getty Images
Foto: ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/AFP/Getty Images

La carrera deportiva del colombiano Egan Bernal, reciente campeón del Tour de Francia 2019, el primer latinoamericano en conseguirlo, ha tenido un ascenso meteórico desde que en 2016 se inclinó por el ciclismo y dejó el ciclomontañismo, disciplina en la que también cosechó logros: medallas de plata y bronce en la categoría cross country junior en los mundiales de 2014 y 2015.

Pero su rodar categórico por ambas modalidades, que tuvieron como clímax el triunfo en París hace un par de semanas, no estuvo exento de dificultades, como lo ha sido para la mayoría de deportistas colombianos que han surgido de las zonas rurales.

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El 6 de agosto de 2014, tan solo 22 días antes de emprender viaje hacia Noruega para competir en el Campeonato Mundial UCI de Ciclomontañismo -allí ganó su primera medalla mundialista-, Egan publicó este mensaje en su página persona de Facebook:

La publicación fue hecha en su Facebook personal, antes de abrir una fan page como deportista (Foto pantallazo Facebook Egan Arley Bernal Gómez).
La publicación fue hecha en su Facebook personal, antes de abrir una fan page como deportista (Foto pantallazo Facebook Egan Arley Bernal Gómez).

Seis días después, el mismo Egan reportó en su cuenta que ya contaba con la Visa Schengen -que en aquel año aún se les exigía a los colombianos para viajar a la Unión Europea, requisito que fue eliminado en 2015-, y finalmente logró trasladarse hasta el país escandinavo el 28 de agosto de 2014.

En aquel año, Bernal corría para el equipo Team Specialized-Tugó Colombia que dirigía Pablo Mazuera, representante de la Fundación Mezuena, una organización que brindaba apoyo a ciclomontañistas de escasos recursos.


Lo más triste de todo es que el propio Mazuera reconoció en julio pasado, días después de que Bernal ganara en Francia, que en la colecta hecha por el deportista en Facebook tan solo recogió 50,000 pesos colombianos (14.8 dólares en la actualidad, 26.4 dólares en agosto de 2014).

Un vuelo a Oslo, desde Bogotá, no se consigue en la actualidad por menos de 850 dólares, aunque en aquel año la cotización de la divisa era mucho menor.

“Egan escribió en su Facebook pidiendo la ayuda, nosotros imprimimos hasta volantes, al final recaudamos solo 50,000 pesos, pero buscamos la forma y terminamos viajando y él regresó con una medalla de plata colgada, algo que nadie se esperaba. Desde entonces la gente empezó a saber quién era Egan Bernal”, dijo en diálogo con la emisora Blu Radio.

En entrevistas y videos, Egan ha recordado sus inicios en el deporte, y menciona que su papá, Germán, no contaba con recursos para pagar la inscripción a un evento de ciclomontañismo en Zipaquirá, el pueblo en el que se crió desde el primer día de vida -nació en Bogotá, distante 42 kilómetros- por algunas circunstancias familiares-.

La inscripción se la terminó pagando un tío, y Egan ganó la competencia, cuya premiación incluía un uniforme del instituto local de deportes y una beca de 18 meses para un club formativo, donde todo comenzó.

La solidaridad y la lástima como método de financiación

Lo que le ocurrió a Egan Bernal no es algo nuevo para los deportistas colombianos; muchos de ellos, incluso los futbolistas, cuyo deporte es el que más recursos y atención recibe de las autoridades y los medios, han tenido que acudir a la solidaridad y la lástima para generar pesar y conseguir apoyos.

En 2018, los integrantes del equipo de fútbol americano Hunters, quíntuple campeón nacional, debieron salir a las calles a vender refrescos y sánduches para costearse un viaje a un evento internacional en México.

La apneista Sofía Gómez, récord del mundo en inmersión con aletas, se costea parte de sus alojamientos en los torneos internacionales ofreciendo unos links promocionales en una firma de viviendas compartidas.

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