El futbolista que encontró trabajo a través de Twitter

Luis Tejo
El futbolista Keisuke Honda saluda al público en un estadio de Melbourne, Australia.
Keisuke Honda en su etapa en Australia. Foto: Robert Cianflone/Getty Images.

El desempleo, como lamentablemente saben millones en el mundo, es una circunstancia vital particularmente incómoda. No es solo la falta de ingresos y que la ya de por sí difícil tarea de cuadrar las cuentas a fin de mes se complique todavía más. Estar en paro tiene también sus consecuencias psicológicas. No es raro que la mente se vaya por el lado negativo y que los afectados empiecen a creer que, más que una coyuntura temporal, se debe a que nadie les ve lo suficientemente capaces como para confiar en ellos y darles un puesto.

Algo así estaba empezando a ocurrir con Keisuke Honda. A sus 33 años, el talentoso mediapunta japonés está considerado uno de los mejores futbolistas asiáticos de los últimos tiempos. Tiene trayectoria y palmarés para acreditarlo: no son muchos los jugadores de su continente que hacen carrera en Europa, y menos aún los que aguantan diez años en el Viejo Continente. En clubes, además, de cierto prestigio, como el Milan o el CSKA de Moscú; después jugó una muy buena temporada en el Pachuca de la Liga MX. Y sin embargo, tras desvincularse este verano del Melbourne Victory australiano, se encontraba sin equipo.

El japonés Keisuke Honda regateando a un rival durante un partido con el equipo mexicano Pachuca.
Keisuke Honda en su paso por Pachuca de México en 2018. Foto: Jam Media

Para matar el gusanillo había ido anticipando su futura carrera de entrenador y, en un movimiento un tanto extraño, se había hecho cargo de la selección nacional de Camboya, a la que dirige a distancia y solo acude cuando se disputa un partido oficial. Pero Keisuke se considera joven como para dejar el césped. Y además, se sabe bueno. Por eso recurrió a una manera peculiar de buscar trabajo como futbolista en activo: lanzar un mensaje al mundo a través de Twitter.

“¿Por qué no me hacéis ofertas a mí? Estoy seguro de que todavía soy uno de los mejores jugadores de Asia”, publicó Keisuke en un inglés quizás no gramaticalmente perfecto pero inteligible sin lugar a dudas. De esto hace apenas una semana. Parecía un grito desesperado, pero tampoco tenía nada que perder: con sus más de 860.000 seguidores, cabía la posibilidad de que alguien recogiera el guante.

Y en efecto, ha funcionado. El propio Honda anunció ayer mismo que se va a incorporar a los entrenamientos del Vitesse Arnhem. Se trata de uno de los clubes punteros de la Eredivisie, el máximo campeonato de los Países Bajos, en el que ahora mismo marcha en cuarta posición con 23 puntos. Los mismos que el PSV Eindhoven y el AZ Alkmaar y a seis de distancia del líder, el intratable Ajax; suficientes, si la liga terminara hoy, para entrar en la ronda previa de la Europa League.

Honda es célebre en toda Europa pero tiene especialmente buen cartel en los Países Bajos. Ya estuvo allí en su juventud en un equipo modesto, el VVV Venlo, entre enero de 2008 y diciembre de 2009. En su primera media temporada no pudo evitar el descenso, pero en el único curso que jugó completo, en segunda categoría, fue el más destacado y logró inmediatamente tanto volver a ascender como convertirse en el ídolo de la hinchada que le apodó Keizer Keisuke (emperador Keisuke).

En principio Honda solo se incorpora al Vitesse para entrenarse con ellos, sin ficha con el equipo, aunque si la prueba es satisfactoria se podría unir oficialmente al plantel en cualquier momento, ya que es agente libre y no hay que negociar traspaso alguno. Un factor influyente en la operación es que el actual entrenador del equipo de Arnhem es el ruso Leonid Slutsky, quien ya dirigió al atacante nipón en su época en el CSKA. En cualquier caso, Honda acaba de demostrar el mundo que las redes sociales sirven para mucho más que para cotillear, enzarzarse en discusiones con desconocidos y compartir memes.

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