Gobierno de Trump redobla expropiaciones de tierras para construir el muro durante la pandemia

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Sigue la batalla por el muro fronterizo del presidente Trump en medio de la pandemia de coronavirus.

El gobierno no ha dejado de intentar apoderarse de tierras privadas a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos mediante su expropiación, la figura legal que otorga poder al gobierno para convertir tierras de propiedad privada en tierras de propiedad federal a cambio de compensaciones económicas a los propietarios. Lo ha hecho citando los riesgos para la seguridad nacional.

“Desde el mes de marzo, el gobierno ha presentado 24 nuevos casos de expropiación de tierras para intentar apoderarse de las propiedades privadas de propietarios del sur de Texas”, dijo Efrén Olivares, director legal director del Programa de Justicia Racial y Económica para el Proyecto por los Derechos Civiles en Texas, The Ticker de Yahoo Finance. “Eso supera el número de casos presentados en los últimos ocho meses. Así que, definitivamente, hemos visto un aumento de los esfuerzos en este sentido desde que comenzó la pandemia”.  

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El agente de la patrulla fronteriza, Anthony García, posa para una foto en un punto de la frontera entre Estados Unidos y México, donde un nuevo muro sustituirá la vieja valla en Calexico, California (Foto de Carolyn Van Houten / <em>The Washington Post</em> a través de <em>Getty Images</em>).
El agente de la patrulla fronteriza, Anthony García, posa para una foto en un punto de la frontera entre Estados Unidos y México, donde un nuevo muro sustituirá la vieja valla en Calexico, California (Foto de Carolyn Van Houten / The Washington Post a través de Getty Images).

Olivares agregó que al Proyecto por los Derechos Civiles en Texas “le alarma (…) que el gobierno haya redoblado sus esfuerzos para seguir construyendo los muros fronterizos a pesar de la pandemia. De hecho, tenemos clientes con casos de expropiación que viven en una propiedad justo en el lugar donde el gobierno quiere construir un muro fronterizo. Y mientras tratan de permanecer confinados en casa, tenemos un cliente de 75 años a cuya casa el gobierno está enviando agrimensores y equipos de construcción al terreno de su casa para seguir con la construcción”.

‘Uno de los poderes más temibles del gobierno’

Actualmente hay 1057 kilómetros de “barreras primarias” y aproximadamente 80 kilómetros de “barreras secundarias” a lo largo de los casi 3200 kilómetros de frontera mexicano-estadounidense, según datos proporcionados a Yahoo Finance por la Patrulla Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. La inmensa mayoría de esas barreras fueron construidas antes de comenzar la presidencia de Trump.

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El presidente Trump ha declarado que el “muro” fronterizo es necesario para proteger a los estadounidenses de la inmigración ilegal. Durante un acto que tuvo lugar en febrero, se refirió al coronavirus como otro factor que justificaba su muro. Esto es lo que afirmó: “Debemos comprender que la seguridad fronteriza también es seguridad sanitaria”.

Actualmente, hay 1057 kilómetros de barreras primarias en la frontera mexicano-estadounidense (Gráfico: David Foster / <em>Yahoo Finance</em>).
Actualmente, hay 1057 kilómetros de barreras primarias en la frontera mexicano-estadounidense (Gráfico: David Foster / Yahoo Finance).

El presidente declaró un estado de emergencia en febrero de 2019 y así conseguir financiación para el “muro”. Esa orden se amplió otro año en febrero de 2020 con el objetivo de tener construidos más de 640 kilómetros a finales de 2020, pero según el New York Times, “aunque el señor Trump ha construido menos de 320 de esos 640 kilómetros, su gobierno ha presentado 78 demandas judiciales contra propietarios de tierras fronterizas, 30 solo este este año”.

Pero gran parte de la tierra necesaria para completar el proyecto es propiedad de ciudadanos estadounidenses y el gobierno ha aprovechado la figura de la expropiación para intentar conseguir tierras privadas.

Robert McNamara, abogado del Instituto para la Justicia, describió la expropiación como “uno de los poderes más temibles del gobierno”.

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“Debería usarse solo en contadas ocasiones, de forma cuidadosa y preocupándose por el efecto que eso tenga en los propietarios inocentes que son víctimas de la expropiación”, explicó McNamara a Yahoo Finance. “Y, desgraciadamente, muchas veces no se da ninguna de estas cosas”. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visita el muro fronterizo entre Estados Unidos y México en Calexico, California, el 5 de abril de 2019 (Foto de SAUL LOEB / <em>AFP </em>/ <em>Getty Images</em>).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visita el muro fronterizo entre Estados Unidos y México en Calexico, California, el 5 de abril de 2019 (Foto de SAUL LOEB / AFP / Getty Images).

La gente no está obligada a vender su propiedad

Cuando un propietario de tierras recibe una notificación del gobierno federal, normalmente tiene 21 días para responder.

Olivares hizo hincapié en el hecho de que si bien es “un proceso largo y complicado”, los propietarios siguen teniendo derechos tras recibir una notificación de expropiación de tierras. Dado que en este proceso no existe la advertencia Miranda, muchos no saben que pueden negarse. 

“Algunos propietarios quieren hacerlo y tienen el derecho de hacerlo”, dijo. “Pero si no están de acuerdo, no están obligados a vender su propiedad”.

Vista de un tramo del muro fronterizo entre México y Estados Unidos en Tijuana, Baja California (México), en una foto del 18 de junio de 2019 (Foto de AGUSTIN PAULLIER / <em>AFP</em> / <em>Getty Images</em>).
Vista de un tramo del muro fronterizo entre México y Estados Unidos en Tijuana, Baja California (México), en una foto del 18 de junio de 2019 (Foto de AGUSTIN PAULLIER / AFP / Getty Images).

Si un propietario de tierra se niega a ceder su propiedad al gobierno federal, el gobierno entonces tiene que demostrar tres cosas: que tiene la autoridad para tomar las tierras, que estas serán usadas para un bien público y que pagará el valor considerado justo en el mercado. Sin embargo, lo que con frecuencia hace que los propietarios sientan menoscabados sus derechos es el aspecto del valor. 

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“Estamos viendo que el gobierno realmente subvalúa las propiedades, ya que insiste en pagar solo 100 dólares a cambio de hasta 18 meses de acceso a estas propiedades para realizar trabajos topográficos y preparatorios”, dijo Olivares. “Es ridículo”.  

Norma Anzaldua contempla el río Bravo desde la propiedad de su familia el 22 de agosto de 2018 en Mission, Texas (Foto de Carolyn Van Houten / <em>The Washington Post</em> a través de <em>Getty Images</em>).
Norma Anzaldua contempla el río Bravo desde la propiedad de su familia el 22 de agosto de 2018 en Mission, Texas (Foto de Carolyn Van Houten / The Washington Post a través de Getty Images).

‘Expropiados en Acción de Gracias y Navidad’

McNamara dijo que “no le sorprende nada” que las expropiaciones de tierras hayan continuado durante la pandemia.

“He visto propietarios de tierras expropiados en Acción de Gracias y Navidad”, dijo. “Cuando el gobierno se apodera de propiedad privada a través de la expropiación, demasiado a menudo actúa con un desprecio cruel hacia los propietarios y sus situaciones concretas, y, desafortunadamente, ya no me sorprenden esas cosas”. 

Olivares señaló que las tierras en las que el gobierno pretende construir un muro no se encuentran todas a orillas del río Bravo: algunas se extienden hasta un kilómetro y medio de distancia del río. 

Leonel Calderón contempla el río Bravo, que marca la frontera entre Estados Unidos y México, desde el patio de su casa en Del Río, Texas (Foto de Joe Raedle / <em>Getty Images</em>).
Leonel Calderón contempla el río Bravo, que marca la frontera entre Estados Unidos y México, desde el patio de su casa en Del Río, Texas (Foto de Joe Raedle / Getty Images).

“Concretamente en el condado de Stark, la línea trazada atraviesa una buena cantidad de zonas residenciales”, dijo Olivares. “Estamos hablando de decenas de propietarios de tierras, incluidos un orfanato y una residencia de ancianos en el condado de Stark, que están en riesgo de ser destruidos por el muro fronterizo”.

Lo que Olivares y su organización trata de decir a sus clientes es que el gobierno federal intenta conseguir su tierra y que eso no es urgente en medio de una pandemia, “que se debe permitir a los propietarios permanecer confinados en su casa y que no tengan que lidiar con decenas de trabajadores de la construcción circulando por su propiedad sin equipos de protección, mascarillas ni guantes”.

Olivares agregó que “aún están pendientes las resoluciones sobre estos movimientos”. 

Adriana Belmonte

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