El mérito brutal del Real Madrid: ganar tres Champions seguidas en la 'era Messi'

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“El favorito es el Barça, tienen a Messi”. En más de una ocasión le hemos oído a Pep Guardiola una frase que tiene todo el sentido del mundo. Porque asumamos que es absolutamente imposible parar a Leo en el día a día, ha convertido lo increíble en cotidiano. Su partido ante el Betis, con tres goles, es uno más en su carrera que solo se recordará más que otros por la belleza de los tantos, no por el hecho en sí de meter un hat-trick.

Apenas unos días antes, en la vuelta de los octavos de la Champions, tuvo una actuación algo más discreta. Acabó con dos goles y dos asistencias ante el Lyon pese a que los halagos no fueron tan desorbitados como tras su brillante noche en el Villamarín. La normalidad es eso en él, y por eso el Barça es favorito a todo, como bien dice Pep, de los que mejor le conocen.

Si Messi juega 35 partidos, va a meter al menos 40 goles y dar 20 asistencias. Esas cifras tan brutales, tan escandalosas, convierten al Barça en casi inaccesible en carreras a largo plazo. Es por eso que las Ligas son, casi siempre, suyas. En la última década, el Madrid tuvo que meter más de 120 goles (2011/12) y reunir a una plantilla de ensueño (2016/17) para tumbarle. El Atleti aprovechó el único año en el que pareció humano, aquel con el Tata Martino en el banquillo (2013/14).

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Messi, rodeado por Sergio Ramos, Varane y Valverde (Getty Images).
Messi, rodeado por Sergio Ramos, Varane y Valverde (Getty Images).

Y dicho esto, está la Champions. La competición que el Madrid ha ganado tres veces seguidas y cuatro de las últimas cinco. Ahí la cosa cambia. Una de las frases más desacertadas es ese “Messi gana cuando quiere”, como si el fútbol fuera el tenis, o incluso el baloncesto. El argentino tiene días malos, por supuesto, y hay equipos que saben cómo frenarle, o al menos en parte, lo suficiente para eliminar al Barça a doble partido. Tenemos los ejemplos de la Juventus, a la que no fue capaz de hacer daño en 180 minutos. O la Roma el año pasado, cuando bastó un nefasto día para que los azulgrana se quedaran fuera. Y también el Atleti, que es más que capaz de plantar cara y dejar fuera a los culés.

El gran mérito del Real Madrid, por tanto, es ese. Pegarse un atracón de Champions en la ‘era Messi’. No haber fallado ni una vez en tres años en el día D. Saber competir siempre en el momento clave. Otra cosa es la Liga, y ahí es donde Zidane deberá encontrar la manera de plantar cara a un torrente de goles y asistencias como es Messi. “Es Maradona todos los días”, dice de él Valdano. Me gustaría señalar que le falta un ‘casi’ en esa frase, por eso no ha ganado un Mundial y ha visto al eterno rival levantar el título europeo tres veces en el último trienio.

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