El torpe acto de vanidad que delató al cerebro de un perfecto robo realizado en Francia cuatro décadas antes

Los expertos aseguran que la vanidad es algo que, en un momento u otro, nos puede afectar a todos los seres humanos. Todos tenemos un punto en el que, en mayor o menor medida, deseamos que nuestros gestos y cosas que hacemos sean reconocidos por los demás. Incluso algunos actos de generosidad y altruismo (como puede ser una donación) acaban siendo conocidas públicamente con el fin de tener un reconocimiento.

Por tal motivo, el cerebro de uno de los robos perpetrados en Francia en 1976 y que se consideró como ‘el golpe del siglo’ durante muchísimo tiempo, fue descubierto tras cuatro décadas por un torpe acto de vanidad de quien lo había organizado con el fin de poder fanfarronear y sentirse públicamente orgulloso de lo realizado casi cuarenta años atrás.

‘Sin armas, sin violencia y sin odio’ (Ni armes, ni violence et sans haine) fue el mensaje dejado por los ladrones del ‘golpe del siglo’ en Francia en 1976 en una de las paredes de la Société Générale de Niza (imagen vía autochtonisme)
‘Sin armas, sin violencia y sin odio’ (Ni armes, ni violence et sans haine) fue el mensaje dejado por los ladrones del ‘golpe del siglo’ en Francia en 1976 en una de las paredes de la Société Générale de Niza (imagen vía autochtonisme)

[Te puede interesar leer: El atraco casi perfecto que, en 1950, estuvo a punto en convertirse en el ‘robo del siglo’]

En 2010 se publicaba en Francia, y bajo el seudónimo de ‘Amigo’, el libro ‘La verdad sobre el caso de Niza’ en el que se relataba cómo se planeó y organizó uno de los robos más espectaculares que se habían realizado en suelo francés, concretamente a la entidad financiera ‘Société Générale’ de Niza el fin de semana del 16 al 18 de julio de 1976.

Los ladrones consiguieron llevarse un botín de alrededor de 30 millones de euros (evidentemente en la moneda de aquel momento en el país y que su equivalente era de 46 millones de francos franceses) y lo hicieron accediendo a la entidad a través de un túnel subterráneo que hicieron en la red de alcantarillas de la ciudad.

A lo largo de aquel fin de semana no solo vaciaron las cajas de seguridad del interior, sino que lo hicieron con toda la calma del mundo y de forma meticulosa. Una de las cosas que más llamó la atención de las autoridades (y que posteriormente la prensa utilizó para sus titulares) fue la inscripción que dejaron los atracadores en una de las paredes: ‘Sin armas, sin violencia y sin odio’ (Ni armes, ni violence et sans haine).

Tres meses después del robo la policía francesa detenían al primer sospechoso: Albert Spaggiari, a quien se le acusa de ser el cerebro de la operación y sobre quien caen todas las sospechas.

En este punto de la historia los expertos están divididos sobre si Albert Spaggiari fue apresado por culpa de una torpeza suya (o acierto de la gendarmería que llevaba la investigación) o bien se dejó cazar voluntariamente para realizar otro acto prodigioso: saltar por la ventana y escaparse de la sala del tribunal que lo iba a juzgar.

[Te puede interesar leer: El jubilado indignado por un impuesto que decidió robar un cuadro de Goya]

Tras su huida nunca pudieron atraparlo y se supo que había estado en varios países (sobre todo sudamericanos). Según se supo posteriormente, falleció en 1989 a causa de un cáncer de garganta.

A lo largo de casi cuatro décadas muchísimas fueron las incógnitas alrededor del ‘golpe del siglo’: ¿dónde fueron a parar los millones robados? ¿quiénes formaban parte de ese espectacular robo? ¿cómo se ideó y llevó a cabo?… Todas las pistas habían apuntado hacia Albert Spaggiari como principal cerebro de la operación, pero todo cambió a partir de 2010 cuando apareció en el mercado editorial un libro titulado ‘La verdad sobre el caso de Niza’ y cuyo autor utilizaba el seudónimo ‘Amigo’.

En él se explicaba todo tipo de detalles (algunos solo conocidos por los policías que tomaron parte en la investigación) por lo que se dio como buena toda la información que el libro contenía. Lo que faltaba por conocer era la identidad del autor que, bajo aquel apodo, escondía al verdadero cerebro del robo.

Si Spaggiari llevaba once años muertos y no se trataba de un libro póstumo ¿Quién lo había escrito? Se barajaron muchas hipótesis pero finalmente fue el propio autor quien, en un gesto de fanfarronería y vanidad, se delató.

Jacques Cassandri, un viejo conocido de la policía por estar vinculado a la mafia marsellesa, alardeó delante de un grupo de conocidos de ser el autor del libro y, por tanto, el cerebro del ‘golpe del siglo’.

[Te puede interesar leer: El juez antidroga que se atrevió a plantar cara a la mafia marsellesa]

Se ha tardado un tiempo en poder detener a Cassandri y a pesar de que no se le puede acusar del delito de robo por haber prescrito, sí que han logrado acusarlo de blanqueo de dinero (procedente de ese impresionante golpe) el cual estuvo ‘lavando’ a lo largo de todos estos años trascurridos a través de compra de inmuebles e inversiones en negocios que no ha podido demostrar de dónde provenía.

Un acto de vanidad que, a sus 74 años de edad, lleva a prisión a un tipo que ideó el golpe perfecto cometido en Francia pero que no pudo soportar que nadie conociera que él había sido el genio que lo planeó cuatro décadas atrás.

Fuente de la imagen: autochtonisme

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente