¿En cuantas celebraciones navideñas estará pasando lo mismo que en casa de mi amigo E.?

Carme Chaparro
·2 min de lectura
¿En cuantas celebraciones navideñas estará pasando lo mismo que en casa de mi amigo E.?

¿Sabes que el padre de E. se ha muerto?

El mundo ha perdido la cuenta de las veces que ha escuchado esta frase en los últimos meses, con todas sus variantes. Madre, abuelo, hermano, vecino... Esta vez, sin embargo, era el padre de E. El padre de E. se ha muerto y su madre está muy malita en la UCI.

Pobres. Menuda imprudencia. Pero ya se sabe,

¿Cómo ha sido? Porque queremos saber cómo ha sido -¿cómo se ha contagiado? ¿dónde lo ha cogido? ¿qué ha hecho mal?-, quizá, con la esperanza de que haya algo que haga a esas víctimas diferentes a nosotros. Ya sabes, ellos fueron imprudentes, yo no lo soy. O qué mala suerte, ¿ves? no te puedes arriesgar. O, claro, si es que son mayores, quien les manda salir. O los jóvenes, que ya se sabe cómo son.

Pero resulta que el padre de E. se ha muerto, su madre está grave y toda la familia se ha contagiado.

Resulta que unos días antes de Navidad decidieron celebrar una comida familliar -por si en Navidades no nos podemos juntar-. Diez personas.

Resulta que uno de los miembros de la familia estaba enfermo, pero no lo sabía. Asintomático.

Y resulta que todos, los diez, salieron de allí contagiados. Eso no lo sabían tampoco entonces, pero no tardaron en enterarse. El abuelo fue el primero en encontrarse mal, un par de días después. Fiebre y dificultades para respirar. A ver si será coronavirus. Y lo fue. Engrosó la cifra de muertos uno de los días con menos fallecidos de la segunda ola, mientras su mujer seguía peleando por su vida en la UCI del mismo hospital.

El resto de miembros de la familia no ha necesitado ingreso hospitlario, pero cargan con algo peor que la Covid: la muerte del abuelo.

¿En cuántas celebraciones navideñas estará ocurriendo lo mismo estas semanas?

¿Cuántas familias tendrán que cargar con la misma culpa?

El mundo ha perdido la cuenta de los muertos. Y, a veces, parece que su memoria.