Endometriosis: no es una enfermedad ginecológica, también afecta a diferentes órganos del cuerpo femenino

Mónica De Haro
·5 min de lectura
Lower abdominal pain in woman
Esta enfermedad ginecológica ha pasado a ser una enfermedad sistémica crónica que afecta enormemente la vida diaria de muchas mujeres y, sin embargo, se conoce muy poco de ella porque es una enfermedad de muy difícil diagnóstico. (Foto: Getty)

Tradicionalmente la endometriosis se define como una enfermedad ginecológica crónica, caracterizada por la proliferación de las células provenientes del endometrio (la mucosa que recubre el interior del útero) fuera de la cavidad uterina, principalmente en los ovarios y otros órganos pélvicos.

En realidad, ese tejido incorrectamente desarrollado es capaz de asentarse en cualquier lugar del abdomen (ovarios, trompas de Falopio, ligamentos de sostén del útero, vagina, saco de Douglas, y menos frecuentemente en vejiga), e incluso en lugares más raros, como el ombligo, los intestinos o los pulmones.

Así lo confirma un artículo publicado en la revista Lancet que rompe con esta definición 'clásica' de la endometriosis y la califica como una enfermedad sistémica, con una multitud de efectos colaterales en diferentes órganos del cuerpo femenino, incluyendo el hígado, el cerebro, el bazo, los pulmones y el tejido adiposo.

Según una investigación, llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos), la endometriosis conlleva tantos efectos colaterales, fuera de la región pélvica, que se puede definir como una enfermedad crónica sistémica.

Este trabajo abre el camino hacia la comprensión de la endometriosis, al probar que la mayoría de los efectos sistémicos no son causados directamente por implantes ectópicos del tejido endometrial, sino que resultan de la acción, a larga distancia, de diferentes sustancias producidas por focos endometriosicos remotos.

Se trata, sobre todo, de citocinas proinflamatorias, que provocan hinchazón y el rechazo del organismo. Estas sustancias circulan libremente en la sangre y afectan la función de diferentes órganos. De esta manera, un pequeño foco localizado en la pelvis puede provocar un estado de inflamación generalizado. Por tanto, los autores consideran que la endometriosis tiene manifestaciones de gran alcance y que no es cierto, como se pensaba tradicionalmente, que sea solo una enfermedad local.

Claves para saber si es endometriosis o simplemente dolor de la regla

La endometriosis afecta a entre el 10 y el 15 por ciento de las mujeres españolas en la edad reproductiva y representa una de las causas principales de infertilidad en mujeres jóvenes. Además, estas mujeres sufren habitualmente del dolor pélvico durante la menstruación y las relaciones sexuales. El conjunto de estos síntomas produce frecuentemente una depresión y empeora de forma sustancial su calidad de vida.

El desarrollo de la enfermedad depende de dos condiciones que tienen que estar presentes simultáneamente:

  1. Un reflujo parcial de sangre menstrual, que contiene células descamadas del endometrio, a través las trompas de Fallopio hacía la cavidad abdominal.

  2. Para que la enfermedad siga adelante se necesita una segunda condición: la capacidad de las células descamadas de sobrevivir y dividirse en otros lugares que su posición original.

Las placas que se forman se llaman implantes cuando son pequeñas, nódulos cuando son mayores y endometriomas cuando forman quistes en los ovarios. Algunas mujeres presentan pequeños implantes que no se modifican a lo largo de los años, mientras que en otras es posible que se desarrolle extensamente.

Los síntomas típicos de la endometriosis incluyen dolor pélvico, períodos dolorosos con sangrado excesivo, infertilidad y dolor durante el coito. Por eso este hallazgo puede ayudar a comprender los mecanismos celulares y moleculares que influyen en las alteraciones sistémicas, permitiendo así una mejor comprensión de la totalidad de esta enfermedad, y facilitando nuevas terapias dirigidas, incluidas las células madre.

Para no confundir los síntomas de la enfermedad con la regla, debes saber que la menstruación no tiene por qué doler, en el sentido de ser incapacitante y poder tener una vida normal. Y si bien hay algunas dismenorreas que sí están relacionadas con la endometriosis, no todo el dolor de regla está asociado a esta enfermedad. "La endometriosis es algo que hay que buscar en pacientes que tienen un dolor de regla tan grande como para incapacitarlas laboralmente o impedir que acudan a la universidad", comenta el doctor Javier de Santiago, jefe de Ginecología de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Cómo actuar contra los efectos sistémicos de la endometriosis

Básicamente se trata con la misma medicación que se ha mostrado útil contra los efectos locales. Para frenar la inflamación sirven medicamentos con efectos antioxidantes y antiinflamatorios, por ejemplo las vitaminas C y E, acetilcisteina o coenzima Q10.

Pero el medicamento más adecuado es la melatonina, ya que combina un fuerte efecto antioxidante y antiinflamatorio con una acción directa contra las células endometriosicas”, según el doctor Jan Tesarik y la doctora Raquel Mendoza-Tesarik, que tienen una larga experiencia con el uso de la melatonina para frenar la progresión de la endometriosis.

De hecho, el tratamiento oral con la melatonina es la única terapia causal que puede frenar la progresión de la endometriosis sin bloquear la ovulación, lo que hace su uso adecuado para las mujeres con endometriosis que buscan el embarazo”, comentan los directores de la Clínica MARGen.

Además, a la vista del estudio publicado por los estadounidenses, hay que añadir la acción de la melatonina contra los efectos inflamatorios, tanto locales como sistémicos, lo que puede reducir el dolor, mejorar el estado de salud general y aumentar la calidad de vida de estas mujeres.”

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