Leo Messi y la entrevista del año

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Rubén Uría y Leo Messi.
Rubén Uría y Leo Messi.

Los fieles de esta columna ya conocen la diferencia entre investigación y filtración: se le llama investigación cuando la noticia la das tú y filtración cuando la da otro. De cajón. En el segundo y menos meritorio apartado podríamos englobar un nuevo subgénero periodístico a cuyo nacimiento asistimos el pasado viernes: se trata del “comunicado a modo de entrevista”. Así definió Josep Pedrerol en ‘laSexta Noticias’ el formato mediante el que Leo Messi confirmó que, muy a su pesar, tiene que quedarse en el Barça.

Messi eligió a Goal.com o, como dijo luego Pedrerol en ‘El chiringuito’, a /Goál/, con un inopinado acento en la ‘a’ que recordó al “Ce ce o o” de Alfredo Urdaci, referencia inleudible en el arte de citar con pocas ganas. Para dar la entrevista del año Messi no sólo eligió a Goal sino a Rubén Uría, un periodista que durante años ha atizado a Pedrerol —sin nombrarle, que eso en la profesión se estila poco— en decenas de columnas contra el aparato propagandístico blanco o, en sus propias palabras, contra los “suministradores de estramonio”.

Si Pedrerol hubiese conseguido que Messi le abriera la puerta de su casa, se habrían agotado las reservas mundiales de emojis de luz roja. La exclusiva habría sido no ya mundial sino intergaláctica. En su lugar, emitió el “comunicado a modo de entrevista” en ‘El chiringuito’ con un cuidado montaje y Uría depurado en cuerpo y voz. Era un redactor del programa quien nos iba contando en ‘off’ cuáles eran las preguntas formuladas a Messi.

El cuestionario de Uría fue un baño y masaje, claro. Primero, porque era una entrevista con un asunto muy concreto: Messi se va o Messi se queda. No era el momento de preguntarle si este año el IRPF le ha salido a devolver. Segundo, porque las estrellas ya no se exponen en ruedas de prensa y buscan cobijo en entrevistadores de confianza. Messi necesitaba un ‘partenaire’ para articular el mensaje. Desde su punto de vista, una mera comparsa. Y eligió a uno que le ha defendido durante años a capa y espada, y que por lo visto en su último artículo en ‘Sport’ parece que tiene más motivos que nunca para seguir haciéndolo:

“A todos los falsos profetas que decían que a Messi sólo le importa el dinero, el crack les regaló un billete sólo de ida a Soon Dong, la cueva más grande jamás explorada. Está en Vietnam. Que busquen allí un rincón de pensar. Una vez más, se equivocaron con Messi, porque él no ama el dinero, sino la camiseta. Contó su verdad y habló desde el corazón. Pensó en irse, cierto, pero no lo ha hecho por algo muy sencillo: no quiere que el gran amor de su vida, el único club al que le debe todo y por el que ha dado todo, acabe mal, aunque la directiva se lo merezca. Messi es el Barça y el Barça es Messi. Y nadie lleva lo que más quiere a los tribunales”.

Uría se prestó encantado para anotarse un tanto que estos días es la envidia —no siempre sana, como vemos— de la profesión. Eso sí, por breve que tuviera que ser la charla, no se entiende que no preguntara a Messi qué sucederá más allá de esta temporada, cuando su contrato venza el 30 de junio de 2021. Era una pregunta obligada y no se la hizo.

Al hablar de “comunicado en forma de entrevista”, Pedrerol rebaja los méritos de Uría y subraya que quien está a los mandos del mensaje no es el entrevistador sino el entrevistado. No se puede negar, pero se podría haber esperado mayor empatía por parte de alguien a quien hemos escuchado decir: “A mí en la facultad me enseñaron que lo importante no son las preguntas sino las respuestas”, se defendió al ser criticado por no mostrarse agresivo precisamente al entrevistar a Florentino Pérez o a José Mourinho. Cuando Mou abandonó el Real Madrid en 2013, concedió a Pedrerol su última entrevista, la única en mucho tiempo. No eligió a Los Manolos, ni al ‘As’ ni a Diego Torres de ‘El País’, sino a un periodista que le había defendido a ultranza durante tres años y sabía que le iba a tratar bien. Cuando te la dan a ti es una exclusiva y cuando se la dan a otro es una vergüenza. Al menos, Pedrerol no se lo ha tomado tan mal como en su día José Joaquín Brotons —enemigo acérrimo suyo y maestro de Uría— cuando Cristiano Ronaldo visitó el plató de ‘Punto pelota’ y tuiteó: “Las felaciones tienen premio”.

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