España desactiva a Ansu Fati

El delantero azulgrana se queda sin jugar ante Israel y regresa a Barcelona con solo 45 minutos de 180 posibles con la selección española.
El delantero azulgrana se queda sin jugar ante Israel y regresa a Barcelona con solo 45 minutos de 180 posibles con la selección española.


EDITORIAL

Ansu Fati se ha reincorporado hoy a la disciplina del Barcelona después de haberse quedado con las ganas de disputar un solo minuto con la selección española sub21 ante Israel en el que hubiera sido su tercer partido con la rojita desde que debutara hace poco más de un mes tras una nacionalización exprés para permitirle ser seleccionable por parte del entrenador, Luis De La Fuente. Sin embargo, el técnico apostó por Marc Cucurella como extremo izquierdo y Ansu se quedó todo el partido en el banquillo.

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Antes había gozado de los segundos cuarenta y cinco minutos ante Macedonia al sustituir a Alejandro Pozo, también como extremo izquierdo. Como tampoco fue titular el día de su debut contra Montenegro el pasado 15 de octubre, el bissauguineano todavía no sabe qué es ser titular con la selección española a pesar de que con el Barcelona lo ha hecho ya en cinco ocasiones y hasta ha metido dos goles.

Es evidente que es el último en llegar al grupo de De La Fuente y que compite con jugadores varios años mayores que él. Sucede que en el Barcelona pasa exactamente lo mismo pero con el agravante de que la calidad de los jugadores de Ernesto Valverde es muy superior a los de la sub21 española y ni así está teniendo demasiada participación Ansu, quien seguirá en la disciplina del primer equipo hasta nueva orden. Tal es la confianza del 'txingurri' en él que incluso en ocasiones ha pasado por delante de campeones del mundo como Antoine Griezmann y Ousmane Dembélé.

Sin embargo, se dan ciertas contradicciones que claman al cielo. Porque igual que se planteó en su momento que si Ansu necesita jugar lo mejor es que vaya con el filial o el Juvenil A, tiene poco sentido que la RFEF le cerrara las puertas de la sub17 porque se le quedaba pequeña y enla sub21 no quepa. Al final quien lo paga es el jugador, que sigue viendo los partidos desde el banquillo en lugar de seguir fogueándose. Y aun sabiendo que conviene tener mano izquierda a la hora de integrarle en la élite también lo es que tiene poco sentido la postura de la selección con su forma de actuar para con el delantero. Alguien debería dar explicaciones.

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